Santa Cruz - Bolivia, Domingo 22  de junio  de 2008   
BUENOS DÍAS
La educación cívica, según parece, poco pesa en los programas de la instrucción pública. Tal vez sería más apropiado decir, incluso, que no pesa nada. En otros tiempos, en el nuestro, que ya roza lo antiguo, la educación cívica era materia trascendental. Tan es así que la semana lectiva se iniciaba con una "Hora Cívica", en tanto que la materia había que sabérsela de memoria.

Muy interesantes, muy aleccionadoras venían a ser las horas cívicas, con una conferencia a cargo de uno de los maestros según riguroso turno. La conferencia exaltaba los fastos históricos, los valores de nuestros símbolos, las imágenes de los héroes y de los patriotas. Eran entonados los himnos y las canciones patrias, en tanto que los alumnos lucían sus habilidades en el canto, la declamación y otras manifestaciones culturales.

No descartamos la posibilidad de estar equivocados en nuestras apreciaciones. Mas, de mucho tiempo a esta parte no escuchamos hablar de la enseñanza de la educación cívica y menos todavía, de la mentada hora semanal para honrar a los próceres, a nuestros símbolos y rememorar los fastos en ninguno de los ciclos en que se ha fragmentado la instrucción pública. Y tal vez esa omisión tenga mucho que ver definitivamente con la falta de civismo flagrante y sensible desde todo punto de vista, que suele advertirse en jóvenes y adultos de este tiempo en curso.

La educación cívica no fue ni puede ser materia de relleno. Su enseñanza obligatoria y regular se hace menester incuestionablemente. Valdría la pena que prestaran oído a esta preocupación que nos embarga desde siempre.

¡Feliz domingo para todos!

 
POEMAS DE MI TIERRA

Las 100 mejores poesías de Gustavo Adolfo Baca

Caer para’o

STAFF

Director:
Dr. Pedro Rivero Mercado

Subdirector:
Pedro Rivero Jordán

Editora:
Anna Infantas Soto

Periodistas:
Ricardo Herrera
Javier Méndez.

Editor de Diseño:
Juan Carlos Gutiérrez
 
SUMARIO

El padre Alfredo tiene su fundación
Hace un par de años se creó la Fundación Padre Alfredo con el objetivo de concebir proyectos que permitan autosostener una institución, que tiene más de tres décadas dedicada a velar por los huérfanos. EXTRA fue a San José de Chiquitos para contarle los detalles de este emprendimiento y la intimidad de los 500 niños y jóvenes que se están beneficiando.

Soy libre, ¿y ahora qué?
Las políticas penitenciarias del Estado -por decirles algo- son inexistentes, casi se diría pensadas para que quienes recobren la libertad, vuelvan a convertirse en una amenaza para la seguridad ciudadana. Pese a eso, la Pastoral Penitenciaria estima que los índices de reincidencia son menores en Bolivia que en los países vecinos. Hay delitos que no se prestan a la reincidencia, pero es frecuente que los que ingresan por la ley 1008 se dediquen a algo quizá más peligroso.

Guerra del Chaco
Los hijos de los beneméritos piden beneficios


Al volante
Lo que esconde un conductor agresivo


Estetoscopio
Un experto habla acerca de la epilepsia

Registro silvestre
Mantequilla allá, sopa acá: manía de maní

Ciudad contra la pared

Ricardo Montero

¡La hora de la comida!
Las manecillas del reloj anuncian que el mediodía ya llegó... En una construcción en el barrio Paraíso, los obreros saben exactamente que cuando la mesa está servida, es momento de detener la faena. Tan rápido como pueden llegan los cansados hombres. El primero en sentarse, por supuesto, tiene la oportunidad de disfrutar de un locro caliente; el resto tendrá que conformarse con la comida fría.

  Copyright © 2008 EL DEBER