|
|
|
Hicimos la pregunta hace poco, pero vale la pena
repetirla. Por qué no, si una vez más no tuvimos
respuesta. Si una vez más no encontramos eco. He aquí,
entonces, la repetición. Nos vemos forzados para tomar
esta vía. ¿Qué está ocurriendo en los centros culturales
de barrios? Recordamos que varios, más o menos por el
mismo tiempo, fueron abiertos. Alguno o algunos, gracias a
la filantropía de nuestra gente de bien. Y tal cual se
esperaba de ellos, los centros culturales inicialmente
cumplieron su rol.
++++
Hoy no se tiene más noticias. ¿Siguen en pie? ¿Cumplen sus
objetivos originales? ¿Se ha hecho un análisis de las
influencias buenas o tal vez malas, que tuvieron en las
comunidades suburbanas? ¿La finalidad sigue siendo la
misma o se los ha convertido en viviendas. O peor aún, en
cantinas? ¿Alguna autoridad o institución ejercita sobre
ellos un control aunque sea ocasional? Por lo que a
nosotros concierne, como medio de información, tenemos el
propósito de darnos una vuelta por algunos de ellos, si no
por todos los que conocemos.
++++
Los centros fueron concebidos tomando en cuenta que cierta
gente no tiene posibilidades de llegar hasta el casco
viejo de la ciudad para asistir a una representación
cultural de cualquier naturaleza. Allí estaba, llenando el
vacío, el centro. Imaginamos que no se los ha eliminado ni
se los tiene aplicados a otros usos.
¡Feliz domingo para todos!
|
|
| |
 |
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
 |
STAFF |
Director:
Dr. Pedro Rivero Mercado
Subdirector:
Pedro Rivero Jordán
Editora:
Anna Infantas Soto
Periodistas:
Ricardo Herrera
Javier Méndez.
Invitado:
Rafael Sagárnaga
Editor de Diseño:
Juan Carlos Gutiérrez
|
|
|
|
|
 |
|
Ricardo Montero |
LA EDAD DE LA
INOCENCIA.
Pasaron los festejos del Día del Niño y como
siempre son pocos los que después de aquella
jornada se acuerdan de ellos y de sus
derechos. Miles en todo el país viven en las
calles o deben trabajar para llevar unas
monedas a sus hogares. La inocencia perdida
y un futuro más gris que los nubarrones que
anuncian las tormentas. Todo se les hace
cuesta arriba, y en esa larga escalera de la
vida no tienen ni las fuerzas ni las
oportunidades para ascender... No, ya no se
puede seguir siendo indiferente ante ellos.
|
 |
| | | |