Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 15, Octubre de 2006










 

HUANUNI
Minas de sangre
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Conviven con la muerte prendida en la espalda
Existencia. “Cuando se entra a la mina no se sabe si uno saldrá vivo o muerto”, dicen los mineros. Lo que los mata anticipadamente es el “mal de minas”, una enfermedad que los obliga a vomitar sus pulmones
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Letal. El casco es la única protección que tienen cuando ingresan a los socavones. La nariz y la boca están descubiertas y es por ahí por donde entra el veneno

Mientras las Naciones Unidas estima que la esperanza de vida en la población en general es de 64 años, la existencia de un minero se apaga a sus 42 años, si es que antes una dinamita no lo despedaza mientras camina por las entrañas de los cerros, a donde ingresan para arrancarle sus metales que son cotizados a precio de oro en los mercados internacionales.
Ésa es la edad promedio de vida de un minero boliviano, porque, según dicen en los centros mineros, no hay cuerpo inmune al ‘mal de minas’, esa maldita enfermedad que anticipadamente hace enviudar a las mujeres y convierte a los niños en huérfanos de padre.
Es que la minería puede causar una variedad de discapacidades a corto y a largo plazo: los problemas respiratorios como la silicosis, la tuberculosis, la bronquitis y el cáncer de pulmón son conocidos como el ‘mal de minas’, que son causados por la inhalación de sustancias tóxicas que los mineros absorben dentro de los socavones.
Si bien la tecnología moderna permite garantizar condiciones óptimas de extracción de los minerales (el estaño en el caso del cerro Posokoni) disminuyendo así la posibilidad de sufrir un accidente, en las minas bolivianas denuncian que no se cumplen los protocolos de seguridad y los estándares de protección de las personas.
Es por eso que los mineros sienten que llevan la muerte prendida a la espalda. "Cuando uno entra a los socavones no sabe si va a salir vivo. Por eso tratamos de disfrutar la vida cuando podemos. Le echamos unos traguitos los fines de semana y nos preparamos comidita con la familia, y cuando podemos salimos a pasear a la ciudad de Oruro", cuenta Pascual Chuquimia, un joven minero que aparenta más edad de la que tiene. En junio pasado cumplió 29 años, pero al ver su cara apergaminada, su cuerpo casi esquelético y un joroba precoz, pareciera que tiene diez o quince años más.
Pero él no es el único al que la edad se le vino encima. Wilson Janco no sólo parece más viejo de lo que es (tiene 39), sino que desde hace tres años ya no puede disimular su dolor de espalda en la que carga (casi todos los días) una bolsa con 30, 40 ó 50 kilos de estaño en bruto.
El marido de Argelia Choque no pudo llegar a los 40 años de edad. Antes del 26 de febrero del año pasado, fecha de su cumpleaños, perdió la vida después de haber botado por la boca sus ‘pulmones’ durante casi toda una noche.
Don Mario Yucra, otro trabajador minero, llegó a una edad que en la mina no deja de ser privilegiada. Superó los 50 años, pero tres años después partió de este mundo con la plaga de siempre.

 La historia

 1952
Las elecciones de 1951 dan un aplastante triunfo a Víctor Paz Estenssoro. Los militares desconocen el resultado. Antes de un año serán aplastados por una insurrección obrera, facilitada en sus comienzos por la lucha interburguesa. De los campamentos mineros salen camiones cargados de combatientes. Llevan la dinamita que utilizan diariamente en su trabajo. Cuando llegan a La Paz colocan al Ejército entre dos fuegos y, a dinamitazos, liquidan los intentos de romper el cerco por parte de las fuerzas armadas.

Opción. La extracción del metal también se realiza a cielo abierto en Huanuni. Los mineros reciclan los desechos que botan los ingenios

1985
Agosto marca un antes y un después en la historia de la minería en Bolivia. Fue ese mes cuando Víctor Paz Estenssoro, presidente del país, mediante la aprobación de DS 21060, ejecutó el despido de por lo menos 30.000 mineros de la Corporación Minera del país. La excusa fue la caída de los precios del estaño.

2003
El 17 de octubre, Gonzalo Sánchez de Lozada abandonó el país. No pudo terminar su gestión tras quedar sin apoyo político y popular. Cayó después de un mes de convulsión social, por la denominada ‘guerra del gas’ en la que los mineros tuvieron una parte activa en las manifestaciones, que al final fueron el detonante para el cambio de gobernante. Los mineros de Huanuni recuerdan que fue en ese pueblo donde decidieron marchar hacia la sede de Gobierno para obligar a que Goni dimita.

2005
El 9 de junio, Eduardo Rodríguez Veltzé, hasta entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, juró como presidente de la República en reemplazo de Carlos Mesa Gisbert. La muerte de un minero en un choque con las fuerzas del orden precipitó en Sucre la decisión de Hormando Vaca Díez y Mario Cossío, de declinar sus aspiraciones a ocupar la primera magistratura de la nación. Eso despejó la vía para la elección del ex presidente de la Suprema como Jefe de Estado.

2006
El 5 y 6 de octubre, los cooperativistas mineros y los asalariados de la empresa Huanuni se enfrentaron por las reservas estañíferas del cerro Posokoni. La pelea que se realizó a punta de dinamitazos y balazos (está pendiente una investigación sobre la presencia de francotiradores), causó la muerte de 16 personas, más de cien heridas y un ambiente de incertidumbre en el pueblo donde conviven ambos sectores.