Tráfico: Inocentes, como
ovejas que van camino al matadero, miles de bolivianos son llevados a Brasil y
Argentina, donde son explotados en talleres de costura
Compran ‘bolitas’ a precio de ‘gallina muerta’
Trata.
El rentable negocio del tráfico de humanos lleva a los bolivianos a devorarse
sin piedad
Los esclavos
de ayer son los amos de hoy
La jaula de
los sueños
Encierro. Los que tienen algo de ‘privilegio’ sacuden sus penas una vez por
semana. Los otros, piensan en la libertad en silencio
Las tribus del subsuelo
La ruta de la esclavitud
Tentación. A los emigrantes también los utilizan como paquetes humanos para
cargar droga. Los llevan por Corumbá y Asunción
Taller de
enfermedades
Amenaza.
Los centros de costura son los lugares donde hay contagios de tuberculosis y
otros males
¡Bendita
basura!
Libertad.
Escapando del fantasma de la esclavitud, más de 300 bolivianos han tomado la
decisión de buscarse la vida en los basurales de la ciudad de Buenos Aires
Historias
vivas
Desahogo.
Cada vez que un inmigrante abre su boca, es para sacar sus demonios, y a
veces, sus historias color rosa. Siente que en Bolivia se han olvidado de él
Licencia para
existir
Exigencia.
Cuando un migrante pide trabajo digno, le preguntan si tiene papeles. Es como
si para respirar se necesitara poseer documentos, comparan los afectados
Gráficas
Resistencia. Los
náufragos del desempleo marchan al encuentro de otros mundos donde se
convierten en cuerpos anónimos. El deseo de vivir permanece intacto