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Te presentamos a la Amanda Miguel boliviana


El imitador es capaz de replicar a la perfección el tono de voz de la cantante argentina. También emula a otras seis voces femeninas. Pertenece al elenco de Tra-la-la Show. ¡Conocelo!

Alfonso Ávila es beniano está instalado en cochabamba desde hace 16 años. es fisioterapeuta El artista no solo sorprende por su voz sino también por sus movimientos y su dominio escénico
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22/05/2016

Se llama Alfonso Ávila, tiene 34 años, aunque parece de 25 aclara entre risas, es beniano pero reside en Cochabamba desde hace 16 años, pertenece al elenco de Tra-la-la Show y es dueño de una voz delgadita, finísima, casi infantil que le permite llegar a notas altísimas.

Imitación
Ese timbre hace posible que imite a la perfección el tono de la cantante argentina Amanda Miguel, uno de los registros vocales más distintivos de la música latinoamericana. Pero no es la única artista a la que emula, ya que su catálogo incluye a Ángela Carrasco, María Conchita Alonso, Daniela Romo, Myriam Hernández, Alejandra Guzmán, Gloria Trevi, entre otras.

Pero no solo es la voz lo que hace que el público se quede estupefacto cuando está sobre el escenario, sino también su desenvolvimiento y carisma. Ávila domina los zapatos de tacón con naturalidad y tiene muy bien estudiados a sus personajes. “Soy homosexual, pero el vestirme de mujer lo hago porque quiero brindar un buen espectáculo, el baile no es mi fuerte pero cuando reviso los videos de mis presentaciones me sorprendo de las cosas que puedo hacer. Lo mío es la interpretación, canto cada frase con la intención de estremecer el corazón de la gente, que sientan la canción y si tienen que llorar, que lloren”, explica el artista.

Hace un año que Alfonso acompaña a la compañía de humor de la familia Travesí y para estar a la altura ha bajado 11 kilos. “Para que me queden los vestidos”, admite el también licenciado en Fisioterapia y Kinesiología.

Pero no todo ha sido color de rosa para este artista. Es precisamente su voz la que lo ha hecho blanco de burlas y acoso en el colegio y en la universidad. “Me decían voz de nena, antes me avergonzaba, pero ahora lo veo como un don. Ya muchos quisieran cantar como yo, sin vanagloriarme por supuesto”, señala Ávila.

Inicios
Alfonso empezó a cantar en su casa y en karaokes. “Los dueños me daban el micrófono y me decían que cantase tres o cuatro temas seguidos”, dice. A pesar de ello, ‘la Amanda Miguel boliviana’ creía que estaba cantando mal hasta que conoció a tres profesores que mejoraron su técnica. Carolina Soto y Carlos Urquidi, que actualmente participan del programa Cantando por un sueño (Red Uno) y Mauricio Soria Galvarro, que actúa en la teleserie nacional Qué familia Los Serrano. “Con ellos aprendí el movimiento de cabeza, a manejar el diafragma y hacer vibrato, entre otros ejercicios”.

Pero con este talento por qué no participó en Yo me llamo (Unitel). “Me animé tarde”, confiesa el cantante. “Cuando vi que el imitador de Alejandra Guzmán tuvo éxito reuní fuerzas para probar suerte pero ya no hubo otra temporada, pero ahora espero tener una oportunidad en los próximos ciclos ‘del Cantando’ u otros reality shows que se habiliten”.
Ahora el reto de Ávila es interpretar a Nino Bravo, José Luis Perales y otros artistas masculinos para engrandecer su espectáculo.
Seguramente veremos pronto a Alfonso Ávila en otros escenarios nacionales, ya que su talento es incontenible



 




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