CULTURA

Rosso: “Aún ven a los ayoreos como cazadores”


El investigador boliviano presentó el libro La tierra de Guedé. Mitos de la tradición oral ayorea, en la que muestra la vida y comportamientos de esta etnia, que también vive en Paraguay

La tierra de Guedé se compone de 10 mitos narrados por los propios ayoreos

17/07/2017

Guedé es la máxima deidad de los ayoreos. Guedé es el sol y de su sombra fueron creados, según cuentan los mitos de esta etnia. El investigador boliviano César Rosso presentó recientemente el libro La tierra de Guedé. Mitos sobre la tradición oral ayorea, en el que, en 10 historias reunidas habla del universo y la forma de vida de esta etnia originaria del Gran Chaco.

Rosso lleva trabajando años con los ayoreos, tanto con los que se encuentran en Bolivia como los que están asentados en Paraguay. “En mi experiencia, todavía no se los ve en el contexto actual: cuando se habla de ayoreo aún se los ve como cazadores recolectores en el bosque”, comenta Rosso, y señala que el ayoreo actual tiene actividades que son una mezcla de lo propio y lo ajeno. “Hoy encuentras niños de esta etnia con celular pero escribiendo en ayoreo”, indica y también menciona que si no han logrado encajar en la sociedad es porque hay mucha discriminación.

“Yo llevo 14 años relacionándome con ellos, y cuando le preguntaba a alguien si les podía dar trabajo siempre la respuesta era no. De ahí parte en la situación en que se encuentran. Si no tienes esa opción no puedes hacer nada”, dice Rosso.
La tierra de Guedé integra un conjunto de investigaciones que se realizaron en las comunidades ayoreas: Rincón del Tigre, Corechi, Pilay, Motacú, Tobité. Tieuña, Santa Teresita, Villa Bethel, Urucú, Guidai Ichai, Poza Verde, Tres Cruces, San José Zapocó y Puesto Paz y la comunidad urbana Degui del barrio Bolívar en la ciudad de Santa Cruz.

La vida y creencias

El título surgió en parte de las creencias que existen entre los ancianos y los jóvenes, cuenta Rosso. “La tierra de Guedé es la tierra del sol que era su máxima deidad. Cuando vienen nuevas tribus o las misiones evangélicas a ellos, le cambian este rol, ponen a Du-pade, que es el Dios cristiano, como la cabeza de esa deidad. La discusión era generacional: cuando hablábamos con los jóvenes, que muchos de ellos son ya evangélicos, decían ‘Du-pade es la tierra de Du-pade’ y los ancianos decían que es la tierra de Guedé”, dice Rosso y ahí la reflexión de uno de sus máximos dirigentes, que les dijo “pueden rezarle a Du-pade y no te da, y Guedé te da”, recuerda el investigador.

El primer mito se llama Guedé chauijguina oyidode aja erami (Guedé esparce los peces por el mundo), que habla de la creación de los ayoreos, de las transformaciones que van sufriendo y de un árbol con una fuente con peces dentro de ella, que es asaltada por un zorro  provocando que esos peces se esparzan por el mundo.
 
Rosso dice que este año postularon la mitología y los cantos de los ayoreos para que la Unesco los declare Patrimonio Cultural de la Humanidad, pero que por la prisa no completaron algunos requisitos. Lo intentarán el próximo año. Ahora quieren que la Gobernación cruceña los  nombre patrimonio de este departamento.