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“No busco ser millonario, solo que Bolivia me conozca”


El imitador de José Feliciano en Yo me llamo fue un cantante de calle y ahora su talento para la música y la actuación lo hizo más visible. Actúa en Chaplin Show. Conduce Clase A, en Cadena A

pasó por las cuatro pruebas de yo me llamo su historia dolió en la pantalla José Feliciano lo llevó a la gloria. En las redes sociales decían que él debió ganar el reality show
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19/02/2016

Subía al micro y más de uno volcaba la miraba cuando comenzaba a entonar una de esas graciosas canciones que arrancaba sonrisas entre las personas. Esa vez, Marcelo Peredo todavía era un incógnito, pero mucho tiempo después logró ser fichado para Yo me llamo, el reality show de Unitel, su nombre comenzó a aparecer en las redes sociales y su rostro, a ser más visible en las calles.

Quizá vino a este mundo con un chip incorporado para cantar, rasgar la guitarra, actuar, presentar videos en la pantalla chica o ‘colgar’ sus alocadas y originales travesuras en Snapchat, Periscope o Facebook. En esta última red social acaba de crear una fan page.

Repertorio inédito y picardía a mil
En Yo me llamo se ubicó entre los favoritos y fue uno de los finalistas. Esa interpretación como José Feliciano lo hizo querido y esa astucia para montar bromas lo destacó de los demás. Ya no se sube a los buses, porque ese ciclo ya está cerrado y ahora canta en algunos bares.

Forma parte del taller de teatro de Chaplin Show y cuando está sobre el escenario demuestra que tiene pasta para la actuación y le sobran los ases para divertir al público. Cada vez los aplausos son para él.

Estudia Comunicación Social y cuando llega el fin de semana se deja absorber por la TV. Conduce Clase A con Mariela Mendoza, por Cadena A, los sábados (9:30) y domingos (10:00).

Ese mal que lo aqueja no le desdibuja la sonrisa
Un dolor en el estómago lo mandó a la cama y así fue como le detectaron glomerulopatía (enfermedad renal), que impide el normal funcionamiento de su organismo y solo el 40% de sus riñones trabajan bien.

Aún no se ha hecho una diálisis, pero dentro de unos años necesitará un trasplante de órganos. Esa fue la verdadera razón para que buscara monedas en la calle y también para que ingresara a la pantalla.

Solo consume verduras. Perdió 10 kilos y ahora necesita de unos 500 dólares al mes para medicamentos y seguir viviendo. Ese mal no evitará que suelte el micrófono o la guitarra. Dice que lo hace más fuerte para crecer y seguir persiguiendo sus sueños.

Confesó que está enamorado de Alejandra Áñez, su futura esposa y madre de su retoño. Se declara un tórtolo empedernido por ella y promete seguir cantándole una de sus 150 composiciones originales.
“No busco ser millonario, solo que Bolivia me conozca”, dice. Recuerda que toda esta locura comenzó cuando subía videos humorísticos a Youtube y llegó a tener 700.000 vistas. A sus 20 años cree que le falta mucho por andar



 




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