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La vida no es una salsa para los campeones mundiales


Deklan Guzmán y Natalia Villanueva son los mejores bailarines del ritmo tropical en el planeta. Pero para conseguir el título tuvieron que superar varios obstáculos

Deklan y Natacia participarán del próximo videoclip de Gilberto Santa Rosa, una estrella de la salsa
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07/06/2016

¡Sabor! 1, 2, 3. 5, 6, 7. Un bailarín profesional que aspira a convertirse en campeón mundial de salsa y bachata debe cuidar una infinidad de detalles para alzar el trofeo. Elegir al compañero idóneo, escoger una canción que emocione, armar una coreografía compleja, cultivar un cuerpo resistente, conseguir un vestuario vistoso, vencer a ‘potencias’ mundiales y renunciar a su vida por un año para recorrer el mundo. Y esto no es lo más complicado.

Los peruanos Deklan Guzmán y Natalia Villanueva se consagraron campeones mundiales en la Word Latin Dance Cup 2015, la competición más prestigiosa del planeta, que se celebró hace cinco meses en Miami. La pareja presentó esa credencial en Santa Cruz para ser jurado de la primera versión del Bolivia Latin Fest que se desarrolló el fin de semana, donde la dupla exhibió su swing, trucos y acrobacias.

Pareja
Ambos se conocieron después de que él la viera en un programa de televisión. Deklan introdujo a Natacia en la salsa y en la bachata, ya que la danzarina se formó en ballet clásico y folclórico. “Mantener una relación artística es muy difícil. Nosotros hemos tenidos idas y vueltas”, explicó la artista.

Cada pareja tiene una metodología distinta para optar por una canción, para Deklan y Natalia lo más relevante es que el tema despierte emociones dentro de ellos, lo segundo es que la pieza posea varios sonidos para diseñar una coreografía donde se luzca todo su potencial. Y no es fácil que ambos coincidan en la elección. En determinados certámenes los organizadores solicitan usar canciones de cierta disquera, entonces los competidores deben elegir de un catálogo y el asunto se hace más complicado.

Las coreografías que vemos en esta clase de espectáculos deben tener parámetros específicos, no es dar dos pasos básicos, hacer una pirueta, unas vueltitas y ya, para armar una composición se debe estudiar y tener años de práctica. En la actualidad hay críticas porque la salsa está perdiendo su esencia al ser fusionada con técnicas de otros géneros, es por eso que los campeones del mundo prefirieron mostrar un baile sin tantos trucos y con más sincronización.

“En 2013 gané el campeonato mundial de salsa solista en el Word Latin Dance Cup y en mi preparación veía videos de otros competidores en YouTube y hacían acrobacias, se tiraban al suelo y había mucho de ballet clásico. Está bien, son técnicas bien elaboradas, pero no es propio de la salsa. Fue cuando me dije: ‘yo soy del Callao, allá se baila salsa de barrio, parados en las esquinas, en las calles, yo tengo el swing chalaco y así voy a bailar’. De esa forma gané”, dijo Natalia.

El reconocimiento
Los bailarines aseguran que para ganar hay que invertir, es por eso que un diseñador connotado de Perú se encarga de su vestuario y que los cristales de Swarovski que incrustan en sus trajes las traen de Nueva York. Los galardones no son cuantiosos. Por ejemplo: el premio más prestigioso está dotado de $us 1.000. Pero al ganarlo se cobra fama y les asegura contratos alrededor del mundo. El sueño de todo bailarín



 




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