ESCENAS

La leyenda de Rata Blanca renace en Santa Cruz


Con tres décadas sobre el escenario, el grupo argentino dio inicio a su gira por Bolivia con uno de los mejores shows que ha dado hasta hoy. Buffalo Park se sacudió a punta de rock

Guerreros del arcoiris. El reencuentro con uno de los públicos más fieles del grupo

09/09/2017

Cuenta la historia de una banda que un 15 de agosto de 1987 debutó en el teatro Luz y fuerza de Buenos Aires, marcando un antes y un después en la historia del rock metálico en español. Rata Blanca cumple 30 años y los rememora a través de una gira por cuatro ciudades de Bolivia. El jueves dio inicio a este periplo en Santa Cruz de la Sierra, con un recital en Buffalo Park, que se convirtió en uno de los mejores que la agrupación argentina haya brindado en suelo nacional. Y eso no es poco, si se toma en cuenta que lo han pisado varias veces. 

A pesar de su magia, Rata Blanca no ha podido evitar los sinsabores en estas tres décadas de éxito. Uno de los golpes más duros los recibió hace cuatro meses, cuando falleció el bajista Guillermo Sánchez. La situación obligó a los músicos a replantearse una gira por el continente; sin embargo, decidieron tocar en el país para no fallar a uno de sus públicos más leales. 
La presencia en Santa Cruz  de la Sierra de Wálter Giardino (guitarra), Adrián Barilari (voz),  Danilo Moschen (teclados), Fernando Scarcella (batería) y Pablo Motyczak (bajo) marcó un retorno esperado y la respuesta estuvo a la altura de las circunstancias. 

Búffalo Park se sacudió a punta de rock. Luego de la actuación de los bolivianos Skalibur (con ‘Negro’ Camiña y Roy Vargas a la cabeza) y de los argentinos Proyekto X, que llegaron desde Rosario para dejar una muy grata impresión en los espectadores, fue el turno de las estrellas de la noche.  

Potencia en vivo 
La espera se hacía interminable. Por los parlantes sonaban temas de AC/DC, Accept y Barón Rojo, mientras unas cumbias crueles asomaban desafiantes por el vecindario. Comandada por el impecable registro vocal de Barilari y por las cuerdas incendiarias de Giardino, la banda dio inicio al show presentando los títulos de su última producción discográfica Tormenta eléctrica. 

La calidad de la voz de Adrián Barilari se mantiene intacta

Temas como Los chicos quieren rock, Tan lejos de aquel sueño y la pieza que da nombre al disco, pusieron el marco de expectativa justo para los clásicos. No tardó en sonar  Mujer amante, la balada más poderosa que llevó al grupo a un nivel de popularidad pocas veces alcanzado por un artista del género. La emoción se esparció por todo el local, los celulares se elevaron por lo alto y el público fue un solo coro (¡uuuhhh!, quiero saber si en verdad en algún lado estás, etc.).

Lo demás fue un desfile de éxitos, entre los que no podía faltar La leyenda del hada y el mago, todo el poder de Rata Blanca resumido en una canción. Los bises concluyeron con el riff que elevó a Giardino al sitial de los grandes. La infraestructura de bambú parecía que iba a ceder ante la lava ardiente que expulsaba la guitarra en el último solo. Fue el final ideal. Anoche repitieron la dosis en tierra cochabambina, hoy los esperan en La Paz y mañana en Potosí. La leyenda sigue viva.  



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