CULTURA

El arte, entre la expectativa y las amenazas de bloqueo


La fiesta musical de dos días recibió aproximadamente a 4.000 personas en 23 conciertos en nueve poblaciones misionales. Algunos tuvieron que cancelar el viaje

Al mediodía y por la noche, las iglesias se convirtieron en escenarios artísticos
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27/08/2018

San Ignacio de Velasco, San Javier, Concepción, Santa Ana, San Miguel, San Rafael, Roboré, Santiago y San José se paralizaron el pasado fin de semana para recibir a 390 artistas y a 4.000 visitantes, como parte del Festival de Temporada Chiquitos 2018, organizado por la Asociación pro Arte y Cultura (APAC) y el Centro para la Participación y el Desarrollo Sostenible (Cepad).

La actividad reúne a los coros y orquestas misionales como grandes protagonistas, y mantiene dinámica la agenda artística, junto con el Festival de Música Barroca y Renacentista que se realiza cada dos años.

Según Rubén Darío Suárez Arana, secretario general de APAC, los conciertos más llenos de gente fueron los nocturnos. “Calculamos como 4.000 personas durante los dos días, y por las noches las iglesias se llenaban. Hay capacidad hotelera, el circuito de caminos está bueno, pero nos perjudicó la amenaza de bloqueo porque varias agencias tuvieron que suspender el viaje de turistas, en los hoteles nos dijeron que hubo gente que canceló su reserva, además se tuvo que reprogramar el viaje de los músicos. Pudimos tener más público, musicalmente es una experiencia muy linda”, lamentó, refiriéndose a la advertencia de los transportistas chiquitanos y de los mototaxistas de San Julián de que bloquearían parte de la ruta por variadas razones.

Movimiento misional

Los organizadores esperaron a los visitantes con música, pero también con una serie de actividades más, como ferias productivas y gastronómicas, además de presentaciones teatrales.

Coros y orquestas de San Ignacio, San José, San Javier, Concepción, Cotoca, Buena Vista, San Juan de Porongo, etc. mostraron su nivel de interpretación y embelesaron en uno de los mejores escenarios, las únicas misiones jesuíticas vivas del mundo.

Según Suárez Arana, la fecha es elegida por adecuarse en materia de potencialidad turística. “El festival se realiza el último fin de semana de agosto, época que es oportunidad de destino turístico, porque está alejada de las fiestas patronales y de la Semana Santa. Es una fecha cómoda para todos y da el espacio necesario con el Festival de Música Barroca, que fue en abril”, explica.

Los más beneficiados fueron los habitantes de las nueve poblaciones del circuito, con espectáculos de primer nivel.



 




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