CULTURA

El Bafici destaca el cine boliviano no convencional y que narra el país


El festival de cine independiente argentino concluyó ayer. Averno, de Marcos Loayza, y Algo quema, de Mauricio Ovando, ganaron tres premios en la sección latinoamericana

Marcos Loayza (izq.) y Mauricio Ovando, con sus respectivos premios durante la ceremonia de premiación | Foto: LILA ANDREA MONASTERIOS
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23/04/2018

El sábado se llevó a cabo la premiación del Buenos Aires Festival de Cine Independiente (Bafici). Se entregaron 24 premios oficiales y 12 no oficiales. Las dos películas bolivianas, Averno, de Marcos Loayza, y Algo quema, de Mauricio Ovando, arrasaron en la selección latinoamericana.

Los jurados para América Latina, parte de la sección oficial del Bafici, fueron Kristina Konrad (Suiza), Clarisa Navas (Argentina) y Sylvia Perel (México). 

El premio a mejor director latinoamericano fue para Mauricio Ovando por Algo quema, que se lleva los servicios de Posproducción 2K y la generación de un master DCP (formato de exhibición) en 2K con dos copias; mientras que el premio a mejor película de la sección fue para Averno, de Marcos Loayza, quien recibe la adquisición de derechos por $us 1.200 por parte de la plataforma de Video on Demand Qubit TV.

La mención especial se la otorgó a La cuarta dimensión, de Francisco Bouzas, una película filmada en Buenos Aires y en La Guardia en Santa Cruz. “Me parece espectacular que se valore la cinematografía de otros lugares que no son hegemónicos, ni lugares comunes de producción. Estamos felices con esta mención, ya que lo hicimos con una mano en la cámara y con la otra en el corazón”, explica el director, que tienen planeado estrenar en Bolivia en 2019.


Apoyo al cine boliviano
Clarisa Navas relata por qué se decidió llenar a Bolivia de premios. Aclara que para esta competencia hubo una selección muy diversa, los géneros y las formas de lo que se espera de Latinoamérica estaban borrados o tomaron un camino muy singular en sus estilos o formas de producción, fue una competencia con mucho riesgo.


“Bolivia es un país que necesita desarrollar evidentemente su industria cinematográfica, que, como todos los países de la región, son sumamente resentidos en su esfera cultural, cuando se trata de requerir presupuestos principalmente. Fue una alegría coincidir con los otros jurados, pues esta es una forma de valorar el cine boliviano para impulsar toda su riqueza. Se necesitan imágenes propias de Bolivia, hechas allá y que puedan contarnos lo que es ese país para que podamos conocerlo”, manifiesta la cineasta, que enfatiza: “Yo soy de una zona de frontera, sé lo que es hacer un cine al margen y valoro mucho lo que es ese tipo de cine que no se ata ni se deja llevar por lo que se espera ni las convenciones”.

Dentro de las categorías no oficiales, Algo quema también se llevó el premio Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (Fipresci). Para la recepción del premio Juan Álvarez Durán, productor del filme, dijo: “Nuestra película refleja la importancia de la memoria y ojalá que ningún régimen nos corte la libertad de realizar actos creativos”. 

Pedidos políticos
La velada estuvo marcada por distintos pedidos políticos, como ‘Lula libre’, de parte del brasileño Tiago Melo, mejor director internacional; y ‘Aborto legal’, que Agustina Comedi, mención especial en la sección de derechos humanos, lo pidió en su discurso. Sin embargo, la petición que estuvo latente estos 12 días de festival fue dirigida al Incaa, organizador del Bafici, por las medidas que se están tomando y que atentan contra las producciones cinematográficas en menor escala. “Sin cine independiente no hay Bafici”, reclamó Mariano Llinás, director de La Flor, un filme argentino de 14 horas que se llevó el premio a mejor película internacional.



 




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