ESCENAS

Cortez y el arte de ser un agudo observador


Desde mi barbecho II es la segunda recopilación de artículos de opinión de Alfonso Cortez. Será mostrada hoy, en Casa Melchor


Alfonso Cortez presenta hoy Desde mi barbecho II, una recopilación de columnas publicadas en EL DEBER
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23/04/2019

El escritor y periodista Alfonso Cortez presentará hoy una segunda recopilación de sus artículos de opinión con Desde mi barbecho II, un libro que lleva el nombre de la columna que publica semanalmente en esta casa periodística. Será en la Casa Melchor Pinto a las 20:00.

El lanzamiento coincide con la celebración del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.Cada ejemplar tiene un valor de Bs 100 y la totalidad de los derechos de autor será destinada a la Asociación Gotita Roja Bolivia.

Un interés común



“En cada columna escrita ‘desde el barbecho de Alfonso’ no solo está su mirada particular de la vida; también está un trabajo de observación, estudio e investigación que sustenta sus palabras y conclusiones”, describe Mónica Salvatierra, editora de opinión de EL DEBER, en el prólogo que escribió para esta segunda entrega.

Cortez explica que esta selección de textos, de 3.300 caracteres cada uno, cuenta con una variedad en la que incluye temas de toda índole, como política, economía, cotidianidad, sociedad y la vida en común que pueda interesar a los ciudadanos.

El ejercicio que utiliza para dar forma a lo que reflejan sus palabras es la investigación, la verificación de datos y la observación in situ de diversas realidades. Para ello acude al reportaje, la entrevista y la crónica, géneros que lo ayudan a conseguir una mayor precisión.

“No le huyo a la coyuntura, pero trato de que esos temas sean vistos con una perspectiva más amplia. Por eso es que no pierden vigencia”, aseguró Cortez al explicar una de las características más importantes de sus columnas.



En lenguaje sencillo

La realidad que no siempre está presente en las noticias y no ocupa titulares es tomada por el autor y trasladada a un lenguaje claro, sencillo y directo. “No son ensayos históricos filosóficos, políticos o económicos”, afirmó.

Aunque apuntó a que cuando un tema es más denso, el ejercicio es alivianar el lenguaje para hacerlo apto al entendimiento de todos los lectores.

Es en esos casos donde aflora el espíritu de periodista del escritor, que además nutre las columnas con opiniones especializadas.



 




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