ESCENAS

Alejandro Suárez: “La nostalgia es un sentimiento limitado para hacer una novela"



Por nuestra perestroika es la segunda novela del escritor cubano-boliviano Alejandro Suárez. Foto: Gabriel Vásquez

22/02/2017

Martín es el protagonista de Por nuestra Perestroika (Editorial 3600), tiene 17 años y va descubriendo la música (Sumo, Los Violadores y otros grupos punk argentinos) y la literatura (Kafka, principalmente) de la mano de algunos compañeros y profesores de su instituto. Vive en Nueva Atlántida, un pequeño Estado gobernado por un régimen comunista.

Las chicas y el sexo también forman parte de esta novela de crecimiento, la segunda del escritor cubano-boliviano Alejandro Suárez, que esta noche, desde las 20:00, estará hablando en el snack Tía Ñola (Ñuflo de Chávez # 88) sobre ella. Con Suárez estará el escritor camireño Saúl Montaño, con quien entablará un diálogo sobre este trabajo y cómo lo fue construyendo. El ingreso a snack Tía Ñola es gratuito.


_ ¿Por qué decidiste narrar esta época en Cuba, que, supongo, mezcla ficción con algunas vivencias personales? ¿Es una especie de “saldar cuentas con la nostalgia”?
Técnicamente hablando, la novela no está narrada en Cuba, sino en Nueva Atlántida, un territorio que me inventé para, entre otras cosas, no caer en la trampa de intentar ser exacto e histórico. Por otra parte, considero que la nostalgia es un sentimiento bastante limitado para construir una novela. En resumen, no me interesaba hacer una novela histórica ni saldar cuentas con la nostalgia; me interesaba situar a un joven de diecisiete años en un contexto marcado por la política y por ciertos sucesos históricos que te alcanzaban y te sacudían, así te escondieras debajo de una piedra. 
 

_ ¿Qué es lo que te interesaba al momento de construir a tu personaje principal, Martín? 
Que fuera verosímil, que dudara, que tuviera matices, que metiera la pata, que tuviera iniciativa y una voz propia; nada nuevo bajo el sol.
 

_ La mayoría de los capítulos de la novela titula con el nombre de canciones ¿Cómo influyó la música en la escritura de tu novela?
En la escritura de la novela, no mucho. En Martín y compañía, es determinante; en su ingenuidad natural, están convencidos que el país necesita rock en español como una especie de antibiótico contra el inmovilismo; también saben que es el mejor medio que tienen más o menos a mano para hablar de sexo y de política, ser rebeldes, modernos y artistas, y de paso conquistar mujeres. Es, en otras palabras, su versión pequeñita, doméstica e inocente de la Perestroika. 
 

_ Partiendo de la época narrada en Por nuestra Perestroika, ¿Cómo has visto los cambios ocurridos en la ‘Nueva Atlántida’ en estos últimos años, con la muerte de Fidel, por ejemplo?
Cambiar algo para que nada cambie, esa parece ser la consigna por ahora. 
 

_ ¿Escribiste la novela pensando en que ya tenías el final o esa escena final fue parte del proceso de la misma? 
Llevo muchos años incubando esta novela y desde el principio (incluso desde antes de pensar en una novela) imaginé un final en el que el personaje principal regresa a casa al amanecer y recuerda las estrofas finales de En la vereda del sol, de Serú Giran. Muchas cosas cambiaron en el proceso de escritura, la escena final cambió radicalmente, pero como bacterias resistentes a la radiación nuclear, sobreviven los versos de la canción de Charly García y el amanecer 



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