En las últimas horas, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) inició la descarga de diésel en la terminal marítima Sica Sica, en Arica (Chile), después que se logró el amarre del buque transportador tras un clima favorable.
De acuerdo al reporte de prensa, esta operación permitió comenzar a movilizar hacia Bolivia un volumen estratégico de alrededor de 48 millones de litros de combustible que permanecían en el puerto. El traslado del combustible iniciará en el departamento de La Paz para luego distribuirse en los restos de las regiones.
Ayer, después de un acto que se desarrolló en un hotel de la capital cruceña, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, admitió que existían problemas en la logística ante el desabastecimiento del carburante. La declaración se dio ante la insistente pregunta de los medios comunicación por la crisis que atraviesa el sector.
La autoridad evitó fijar una fecha exacta para la normalización del suministro y señaló que el ingreso del combustible al mercado interno dependerá de que concluya la descarga y su posterior transporte hacia Bolivia.
Por su parte, desde YPFB destaca que este avance operativo se enmarca en una estrategia integral de importaciones diversificadas que garantiza el abastecimiento nacional de diésel, proyectado en 7.812.000 litros diarios para el mes de julio.
Al incorporar las importaciones desde el puerto de Arica (Chile) —100 cisternas equivalentes a 3.300.000 litros diarios— al programa desde Paraguay, Iquique, Mollendo (Perú), Argentina y Mejillones (Chile), el volumen total de ingreso alcanza los 10.005.000 litros por día. Este excedente de 2.193.000 litros diarios está destinado al incremento de los saldos de almacenaje y al fortalecimiento de la autonomía energética nacional.
Según la estatal, el país no depende de una única fuente de suministro. La diversificación a través de Paraguay, Argentina, Perú y otros puertos chilenos garantiza la continuidad de las entregas ante cualquier contingencia operativa o climática.