El Gobierno inició gestiones para abrir el mercado chileno al charque de llama boliviano, informó este sábado el presidente del Estado, Rodrigo Paz, quien señaló que las negociaciones están a cargo del ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano.
"Ya el ministro está trabajando para que podamos venderle charque a Chile. Estamos en las negociaciones", afirmó el mandatario durante un acto de entrega de un programa destinado a garantizar el abastecimiento de agua potable y fortalecer los sistemas de riego en los municipios paceños de Pucarani, Batallas y El Alto.
Paz destacó el potencial de la producción de camélidos en el altiplano y aseguró que, además de la lana, la carne de llama representa una alternativa con alto valor nutricional y posibilidades de exportación.
En ese marco, subrayó la importancia de preservar los bofedales, ecosistemas que constituyen la principal fuente de alimentación de las llamas, y advirtió que su deterioro afectaría directamente la producción.
Asimismo, planteó la necesidad de impulsar la construcción de represas para fortalecer la producción agropecuaria, garantizar el abastecimiento del mercado interno y generar excedentes destinados a la exportación.
"Hay que ir a venderle a ellos, para que manden plata", expresó el jefe de Estado al referirse a la estrategia de ampliar los mercados internacionales para los productos bolivianos.
En Bolivia, la producción de charque de llama se concentra principalmente en los departamentos de Oruro, La Paz y Potosí. El municipio orureño de Turco es considerado el principal centro productor del país, junto con Huayllamarca, mientras que en La Paz la actividad se desarrolla principalmente en Patacamaya y otras provincias del altiplano.