”Estamos en terapia intensiva”. Con esa frase, los representantes del sector agropecuario resumieron el impacto que dejaron los más de 50 días de bloqueos sobre la producción nacional. Ese diagnóstico marcó la reunión que sostuvieron ayer el Gobierno y la Confederación Agropecuaria Nacional (Confeagro), que concluyó con una agenda orientada a reactivar la economía.
El presidente de Confeagro y de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, informó que el sector planteó cinco medidas prioritarias: crear un fondo de reactivación para recuperar la capacidad productiva perdida, aprobar una ley antibloqueos, garantizar el abastecimiento oportuno de diésel, facilitar la conversión voluntaria de la pequeña propiedad en mediana para mejorar el acceso al financiamiento y recibir, hasta la próxima semana, una propuesta oficial de créditos para los sectores productivos.
El viceministro de Economía, José Gabriel Espinoza, afirmó que para el Gobierno “el sector productivo es el actor central de la economía boliviana” y aseguró que se establecerá una mesa permanente de coordinación para acompañar la recuperación y resolver los problemas que enfrente la producción.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, sostuvo que fortalecer al aparato productivo es fundamental para garantizar el abastecimiento de alimentos y anunció que también se trabajará en temas como la seguridad jurídica y la lucha contra los avasallamientos.