Los 53 días de bloqueos dejaron una profunda huella en la industria paceña. Aunque las carreteras volvieron a abrirse, la crisis económica continúa. Siete de cada diez empresas califican el impacto como grave o crítico, el 90% registró una caída de ventas superior al 26% y el 68% tuvo que recurrir a sus propios ahorros para mantenerse operando. Esas son algunas de las conclusiones de una encuesta presentada este lunes por el presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz (Cadinpaz), José Eduardo Iriarte Tineo, quien sostuvo que la recuperación aún está lejos de consolidarse.
El estudio, elaborado entre empresas industriales del departamento, revela que el 55% llegó a operar con apenas una cuarta parte de su capacidad durante el momento más crítico de los bloqueos y que el 65% considera que hoy se encuentra en una situación peor que antes del conflicto. Incluso una de las empresas encuestadas cerró definitivamente su producción.
Para sobrevivir, las compañías aplicaron distintas estrategias. Además de utilizar capital propio, el 32% redujo producción y horarios de trabajo; el 26% suspendió inversiones o contrataciones; otro 26% recurrió a préstamos; el 21% renegoció plazos con proveedores y el 16% buscó financiamiento con familiares o terceros. Como consecuencia, la liquidez continúa siendo uno de los principales problemas: el 60% de las empresas reconoce que dispone de recursos limitados o insuficientes para sostener sus operaciones.
El impacto también alcanza al empleo formal. Según la encuesta, el 45% de las industrias redujo personal después de los bloqueos, el 60% tuvo dificultades para pagar salarios a tiempo y el 75% advierte que, si la situación no mejora durante los próximos tres meses, podrían producirse nuevas afectaciones laborales.
Frente a este panorama, la Cámara de Industrias planteó una agenda de reactivación que involucra a los tres niveles del Estado. Entre las principales demandas figuran garantizar la libre transitabilidad para evitar nuevos bloqueos, habilitar créditos productivos, aplicar alivios tributarios, simplificar trámites, fortalecer la infraestructura logística y promover alianzas público-privadas que impulsen la inversión.
Iriarte sostuvo que uno de los principales obstáculos para la recuperación sigue siendo el abastecimiento de diésel. Afirmó que la normalización es todavía parcial y que la incertidumbre sobre el suministro dificulta la planificación de las empresas. También pidió mayor certidumbre sobre la situación energética del país para que el sector privado pueda tomar decisiones de inversión con información clara.
Como parte de su propuesta, Cadinpaz anunció el programa "Reactiva La Paz Aguante Collita", que contempla siete ferias industriales en distintos municipios para promover el consumo de productos paceños y dinamizar la economía regional. No obstante, el dirigente reconoció que el inicio de la iniciativa dependerá de que el abastecimiento de diésel se normalice y permita restablecer la logística de transporte.
La encuesta deja una conclusión clara: la crisis no terminó con el levantamiento de los bloqueos. Para buena parte de las industrias paceñas, las pérdidas siguen reflejándose en menor liquidez, inversiones postergadas, dificultades para sostener el empleo y problemas para acceder al diésel. Las carreteras volvieron a abrirse, pero la recuperación económica todavía no.