ECONOMÍA

García Linera: se aplicó siete medidas de austeridad


Las autoridades de Gobierno rechazan una acumulación del déficit. Resaltan la buena salud económica del país

Las autoridades se felicitan por las medidas contracíclicas que aumentaron la inversión pública

03/09/2017

Contrario a los sectores que afirman que el Gobierno central no aplica medidas de austeridad que ayuden a mantener el crecimiento en medio de un clima económico que apunta a la desaceleración, el vicepresidente Álvaro García Linera, hizo conocer siete medidas austeras que se aplican desde la primera gestión del Movimiento Al Socialismo (MAS).
“Hemos suprimido los llamados Gastos Reservados, de alrededor de $us 20 millones anuales, que eran de libre disponibilidad de los presidentes de turno. Ese dinero ahora sirve para construir escuelas para los jóvenes de Bolivia”, manifestó la autoridad a EL DEBER.
Enumeró también la supresión del dinero que cada año entregaba el Estado a los viejos partidos políticos; el presidente, vicepresidente, ministros y asambleísta se recortaron el salario en más de un 50%; la construcción del edificio de la Asamblea Legislativa, se genera con los recursos que se utilizaba para viajes y viáticos; se decidió que toda empresa productiva del Estado debe generar ganancias; se redujeron subvenciones estatales; y se minimizaron riesgos en las inversiones para concentrarlas en sectores de rentabilidad segura.

‘Colchón financiero’
El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Pablo Ramos, aseguró por su parte, que Bolivia guarda un ‘colchón financiero’ que sirve para amortiguar cualquier emergencia contra una crisis económica que supere los $us 14.000 millones en moneda extranjera y Bs 71.000 millones de ‘colchón financiero’ interno.
Austeridad histórica
El viceministro de Autonomías, Hugo Siles, coincidió en que la política salarial del sector público en la última década representa una política de austeridad histórica y sostenida.
“Con respecto a ese supuesto estudio del déficit, aunque no tengo ninguna fuente no es cierto porque las cifras oficiales dan cuenta de que el déficit, que está programado y controlado, asciende a lo sumo al 1,5% y el déficit global llega al 6% del PIB”, consideró.
Siles añadió que aún cuando se llegara al 4,5% o siendo más pesimista, al 4,3%, Bolivia seguirá siendo una de las economías con mayor crecimiento en la región.
Mientras Rubén Medinacelly, senador del MAS, declaró que tanto el Ejecutivo como el Legislativo, aplican políticas reales de ajuste y reprochó que se magnifiquen gastos normales de administración. “Además, el 42% del presupuesto reformulado 2017 fortalece la inversión. Las economías de los países vecinos están desaceleradas. No ocurre lo mismo con la economía del país”, finalizó. 



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