ECONOMÍA

La planta de urea se retrasa por año y medio


El Ministerio de Hidrocarburos justifica que la obra está en la prueba de ‘perfomance test’. Analistas consideran que hay problemas económicos

La planta, según el Gobierno, es la mejor opción para el mercado brasileño interesado

14/07/2017

La planta de urea y amoniaco, uno de los proyectos más grandes del país, ya tiene un retraso de más de año y medio. En 2013, cuando se iniciaron las obras, se esperaba la inauguración para fines de 2015. Pero no fue así.

Es la cuarta vez que la planta sufre un retraso. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), había informado la última vez, que el proyecto arrancaría en junio.

Consultado al respecto, el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, dijo a EL DEBER que “la obra está en la prueba de perfomance test”. “Hay una prueba que debemos hacer de precomisionado, comisionado y perfomance test. En función a eso, a partir de la entrega en operación, creo que hay tres meses más que opere Samsung y pase al nuevo contratista”, explicó.
 
Hay problemas
El analista en temas energéticos, Hugo del Granado, manifestó que hay varias versiones de estos retrasos. La más creíble es que estarían en negociaciones entre la estatal YPFB y Samsung por un reajuste de precios de la inversión contratada y como el monto que solicita Samsung excedería los límites establecidos en el contrato, no estarían llegando a un acuerdo y la compañía constructora se estaría negando a hacer entrega de la planta.

“La otra versión es que YPFB no quiere poner en marcha la planta en tanto no tenga asegurado por lo menos el 50% de su producción”, añadió.
Raúl Velásquez, experto en hidrocarburos de la Fundación Jubileo, cree que “el retraso responde a los cambios que se están dando en YPFB y que seguramente van a demorar estos proyectos.

Por su parte, el senador de Unidad Demócrata (UD), Óscar Ortiz, identificó tres problemas que el Gobierno no está haciendo conocer a la población.
“Uno de los problemas, es que Samsung requiere un reajuste en el precio por más de $us 100 millones, que el Gobierno se niega a comentar. Además, aún no se ha finalizado la logística para sacar la urea desde Bulo Bulo hasta Puerto Suárez, por el abandono de la empresa CAMC del ferrocarril hasta Montero. Y lo más importante, aún no hay contratos de venta cerrados”, explicó.

El ex ministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, manifestó desconocer la verdadera razón del por qué de las demoras.
“Se especula que no hay las vías para evacuar el producto,  que hay aspectos técnicos que no están concluidos, que no hay el suficiente gas natural y finalmente, que no hay mercado contratado todavía. Lo que sí podemos manifestar es que cuando se demoran estos proyectos, tienen mucho menor rentabilidad económica y financiera”, finalizó. 



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