ECONOMÍA

Argentina abandona construcción de Gasoducto del Nordeste que era para recibir gas de Bolivia


La legislatura identificó "vicios" que irían desde la "falta de planificación" a "licitaciones amañadas y sobreprecios" lo que hacen inviable que se siga con la obra

El gasoducto finalmente no será concluido. Foto: Clarín
Escuchar el artículo Pausar Lectura

10/09/2018

El Gobierno argentino desistió de terminar el Gasoducto del Nordeste (GNEA) de ese país que iba a servir para recibir mayores volúmenes de gas natural desde Bolivia, como parte del contrato suscrito entre ambas naciones.

La determinación la tomó Javier Iguacel, ministro de Energía de Argentina, porque durante más de una década su Estado desembolsó casi 2.300 millones de dólares, el doble de su presupuesto original, a través de licitaciones en las que la Sindicatura General de la Nación (Sigen) identificó "vicios" que irían desde la "falta de planificación" a "licitaciones amañadas y sobreprecios", indicó el diario Clarín.

Al desistimiento del Gobierno argentino, de terminar el Gasoducto del Nordeste, se suma la posibilidad de que Argentina sea superavitaria en gas con el potencial del yacimiento de Vaca Muerta.

La decisión descarta de hecho a Bolivia como proveedora a futuro de los 27 millones de metros cúbicos diarios de gas comprometidos en un contrato que vence en 2026 y que algunos especialistas reivindican como "el más barato" de los importados, señala Clarín.

El Gasoducto del Nordeste fue declarado de interés nacional por el decreto 267/07 en el que se previó una inversión total de $us 1.382.557.000 para 1.500 kilómetros de extensión. Pero sufrió una metamorfosis constante, con cambios realizados con procedimientos que no siempre honraron las formalidades exigidas por ley.

Ahora, el primer desafío oficial es darle un uso a los 3.018 kilómetros de caños, troncales y de aproximación. El renunciado titular de Enarsa, Hugo Balboa, había imaginado utilizarlo para almacenar el gas que sobra en verano. 

La construcción del Gasoducto Noreste Argentino (GNEA) era para asegurar la capacidad de recepción por parte de Enarsa de mayores volúmenes de gas natural procedentes de Bolivia, debía permitir a la Argentina la compra de hasta 27 millones de metros cúbicos por día (MMmcd) de gas natural, en el marco del contrato suscrito entre YPFB y Enarsa en 2006; de la misma manera, hasta 5,0 MMmcd adicionales, previstos en el contrato interrumpible suscrito en 2012.

 



 




En esta nota