ENTREVISTA

Leo Federico Fleig: “En Bolivia hay una caída leve del 10% en el precio de los seguros”


Entrevista. El gerente general de Asescor revela que la ralentización económica tiene su impacto en los seguros, ya que los clientes buscan alternativas más baratas

Estudió en el colegio Alemán y se graduó como licenciado en Administración de Empresas en el Estado de Paraná- Brasil.

24/10/2017

En diciembre próximo Leo Fleig cumplirá 24 años trabajando en seguros. Empezó en banca, donde desarrolló el manejo y asesoramiento de empresas corporativas y allí precisamente nació su vocación por el seguro. Ahora es el gerente general de la corredora de seguros Asescor, emprendimiento propio que inició en marzo de este año, con una inversión aproximada de $us 150.000.  Toda su experiencia la ha volcado en su compañía, pues el segmento de los seguros se caracteriza por tener muchas variables. Asescor está enfocada en brindar servicios en los sectores de petróleo y gas, industria, agroindustria, grandes comercios y entidades financieras. 

A medida que las empresas crecen hay nuevos desafíos para las compañías aseguradoras, por lo que Asescor está constantemente actualizándose para estar a la altura de las nuevas exigencias. Una de ellas es el riesgo cibernético.

—¿En qué consiste el trabajo de una corredora de seguro?
La función del corredor es ayudar al cliente a adquirir lo mejor ayudándolo a diferenciar la letra chica y una serie de opciones para que el comprador haga una buena elección. En Bolivia, el cliente es libre y puede trabajar de forma directa o a través de un corredor.  Rige la oferta y demanda. 

—¿Cómo ve el mercado de seguros en Bolivia?
Se comenzará a sentir una pequeña desaceleración, pero existen muchas oportunidades. El país tiene una penetración de seguro de casi un 1,5% per cápita, cuando en países de la región alcanzan un 3%, significa que hay mercado y zona para crecer otros $us 400 millones.  No hemos crecido en segmentos nuevos, solo en los tradicionales; por ejemplo; el seguro hogar, apenas lo tiene el 3% de la población  y tal vez no sabe que es un décimo del costo del seguro vehicular.

—¿Cómo afecta la desaceleración económica a los seguros?
Los seguros están expuestos a la oferta y la demanda, hoy en día las empresas venden seguros más baratos que el año pasado, en general. Se están experimentando descuentos anuales entre un 10 y 15%.  

—¿La gente se asegura más en tiempos de ralentización?
La cultura del seguro en Bolivia crece porque las entidades financieras piden seguros de vida, de desgravamen y patrimoniales. Entonces, la banca juega un papel importante en el desarrollo de los seguros en el país.  Sin embargo, la escasez de dinero obliga a comprarlo más barato porque la persona que tiene la cultura del seguro seguirá accediendo, pero va a buscar precios bajos y ahí viene el peligro de saber comprar. El asesoramiento de un ‘broker’ es fundamental para que el cliente sepa qué está comprando. 

—¿El boliviano sigue asegurando los bienes más que la vida?
El auto es el seguro que más crece, pero se puede ver en los mercados externos que la modalidad de aseguramiento está más sofisticada. El riesgo de cada persona ya no es por grupo, sexo y edad, sino por la persona en sí, usan todas las habilidades del Google Analytics; por ejemplo, si usted declara que no fuma, pero entran a su Facebook y ven que sí lo hace y, por el otro lado, tienen un cliente saludable, entonces cada uno pagará por el riesgo que posee.
Hoy en día los mercados son más eficientes para estimar los riesgos, la tarifa debe estar en función al perfil de la persona. Al mercado boliviano le falta saber centrar su tipo de costo por actividad para ofrecer mejores productos y servicios y  ser empresas más fuertes. 

—¿Por qué no despegan los seguros de salud?
El seguro de salud hay que mirarlo como un solo sistema, no es solo las compañías, los médicos ni las clínicas aparte. Un seguro de salud en Bolivia puede costar entre  10.000 y 20.000 dólares, lo que significa un pago de entre 500 y 600 dólares al año. Las compañías lo van a parcelar en 12 cuotas y, eso, es ventajoso para el comprador, pero al final del día comienzan a subir porque hay una inflación médica y si esta inflación es un 10% y  los seguros suben un 15%, las personas tendrán menos capacidad de compra. Por eso no hacen un sistema integrado que genere mayor capacidad de compra. Hoy en día hay competencia entre clínicas de Chile y de Bolivia debido a los costos.

—¿Qué opinión le merece la ley de seguro, hay que hacerle ajustes o modificación?
La Ley de Seguro en Bolivia es bastante moderna, creo que tal vez debería revisarse las márgenes de solvencia; es decir, el tamaño y crecimiento de las aseguradoras, si están acompañando su patrimonio al crecimiento del país. Todas la compañías están reaseguradas y eso les permite actuar en ciertas capacidades y límites.  

—¿En qué sectores de los seguros hay más reclamos?
Automotores y salud. En autos por demora en la reparación y en salud porque debería haber un sistema integrado.



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