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Calificadoras ven un débil clima de negocios y analistas sugieren ajustes


Empresas que analizan la economía global aún ven amenazas en el estado de derecho, la calidad regulatoria y el control de la corrupción. Economistas piden eficiencia en gasto público   


Expertos. Ven un alto nivel de dependencia de Bolivia en hidrocarburos

31/10/2017

Las calificadoras de riesgo -Euler Hermes, Coface For Safer Trade, Best Country Risk Report, BMI Research y Fundación Heritage-  no ven un clima de negocio propicio en Bolivia y analistas económicos piden hacer ajustes.

Desde la visión de Euler Hermes los bajos precios de los productos básicos y los crecientes desequilibrios fiscales y externos pesarán sobre el crecimiento. Advierten que la caída global en los precios del gas y el petróleo desde finales de 2014 reducirá el valor de las exportaciones y los ingresos del Gobierno, lo que debilitará el crecimiento del PIB real del 4% este año a 3,7% en 2018.

Ven que el crecimiento excesivo del crédito podría llevar a la acumulación de un riesgo financiero y que la vinculación de la moneda local con el dólar ha causado una pérdida de competitividad frente a la depreciación de las monedas regionales, especialmente en el caso de las exportaciones no tradicionales. 

La falta de diversificación económica hace que Bolivia sea vulnerable a las conmociones externas y obstaculice las inversiones en sectores no energéticos. Nota también deficiencias que incluyen el estado de derecho, la calidad regulatoria y el control de la corrupción. Aún ven un considerable riesgo de expropiación.
Para Coface For Safer Trade la inversión privada sigue débil debido a la pérdida del apetito de los inversionistas por los mercados emergentes, particularmente en el sector de hidrocarburos, por el contexto legal incierto. Advierten que la continuación de la política expansiva de gasto público limitará el progreso en la eliminación del déficit. 

En términos de comercio exterior, creen que la desaparición del superávit de comercio exterior seguirá socavando el saldo de la cuenta corriente y que el clima de negocios se deteriorará y seguirá siendo mediocre. Ven incertidumbres legales (expropiaciones y nacionalizaciones).  
Best Country Risk Report advierte un riesgo del sistema financiero muy alto. Asegura que aunque los balances bancarios se mantienen relativamente saludables, la vulnerabilidad del sector va en aumento debido tanto a los crecientes riesgos macroeconómicos como a los indirectos internos, reflejando grandes déficits fiscales y externos.

BMI Research señala que el clima político volátil de Bolivia - debilitamiento del apoyo al presidente Evo Morales- limita la capacidad para hacer ajustes de política y agregará peso a un entorno regulatorio ya desfavorable, que obstaculizará la inversión foránea y limitará el potencial de crecimiento económico.
La Fundación Heritage ve que el desarrollo económico general de Bolivia permanece severamente obstaculizado por problemas estructurales e institucionales. Con una fuerte dependencia del  sector de hidrocarburos, la economía sufre por falta de dinamismo, mala infraestructura económica y un marco regulador débil que impide la diversificación de la base productiva.

Observan un agobio en el ambiente emprendedor por la burocracia, corrupción y aplicación inconsistente de regulaciones comerciales y que las normas laborales son rígidas y no propicias para el crecimiento de la productividad. Ven negativo que el Gobierno priorice la inversión doméstica sobre la extranjera y previenen que el sector financiero es vulnerable a la interferencia del Estado y poco desarrollado.

En la lupa de los analistas 
Desde la mirada del economista Roberto Laserna hay que reorientar el rumbo de la economía. “Ese rumbo no lo puede seguir dando el Estado, como se ha pretendido hasta ahora, porque es ineficiente y no logra controlar la burocracia que ha hecho que se multipliquen casos de corrupción, desfalcos y robos por parte de funcionarios”, manifestó. 

A su criterio, se debe dejar a la gente que despliegue sus iniciativas y ponga en marcha sus capacidades creativas para encontrar la dirección que necesita el país. Asegura que en las actuales condiciones, el riesgo puede crecer si es que se piensa que con más gasto público, nuevos controles estatales, más impuestos y restricciones se superarán los problemas. “Una economía estatizada es demasiada rígida para asumir con éxito esos retos”, refirió. 

A juicio del asesor financiero, Armando Álvarez, lo que los informes no mencionan es que, a pesar de que los precios del petróleo y minerales pudieran recuperarse el país no dispone de reservas de gas y de minerales que tenía en el pasado, debido a que no se realizaron las inversiones necesarias para reponerlas. 

Coincide con los informes en que no existen adecuadas condiciones para fomentar la inversión y los emprendimientos privados debido a la inseguridad jurídica y la burocracia, corrupción y falta de capacidad en las instituciones públicas, situación que dificulta la diversificación de la base productiva e impide un mayor crecimiento económico. 

Para el analista económico Jaime Dunn De Ávila, Bolivia no ha podido deshacerse de su calidad de país dependiente de commodities, primero fue la plata, después el estaño, ahora el gas.

Cree que la política económica del Estado basada en la inversión pública como generador de demanda interna no cambiará, por lo que los déficits de la política expansiva de gasto seguirán. “Un déficit fiscal de más del 3% debería preocupar, en Bolivia pasa desapercibido por ahora”, dijo. 

A su juicio, la obligatoriedad sobre el sistema financiero de otorgar créditos con tasas fijadas arbitrariamente es un elemento distorsionador del mercado y creador de burbujas. “Cuando el crédito se encarezca y la liquidez disminuya, algunas burbujas pueden afectar al sistema financiero de manera directa”, acotó. 

Para el titular del Colegio de Economista de Santa Cruz, Jorge Akamine, el Estado debe intervenir para corregir las distorsiones ocasionadas por los efectos de factores externo e interno. La observación más precisa se podría dar por excesivos controles y fuertes multas que causan desánimo en el inversor.  

A su criterio va a continuar el déficit comercial causado por los bajos precios del petróleo y el gas y la pérdida de competitividad de las exportaciones no energéticas. 

Para Akamine es necesario fomentar la industria, darse un cambio en el sistema impositivo -actualmente hay sectores que expresan una pesada carga tributaria-, profundizar en la utilización de procesos electrónicos y flexibilizar normativa laboral vigente para generar mayor competitividad en las empresas.
En criterio del analista José Alberti, el control de precios en las tasas de interés para mantener fijas y bajas entre 5,5 y 6,5% pueden exacerbar el crédito y con ello el estrés en el sistema financiero.  Considera que el excesivo crédito productivo a la construcción puede gestar una burbuja en este sector.

Nota, además, que la falta de una reglamentación de la Ley de Inversión y Conciliación y el Arbitraje aumentan los riesgos de apropiabilidad para los inversionistas privados.

“Para este y el próximo año tendremos déficits gemelos donde el equilibrio externo y el fiscal estarán en condiciones desfavorables. La deuda pública externa e interna sigue un ritmo de crecimiento peligroso. Incrementando los déficit  y con ellos la incertidumbre y el riesgo país. Es imperativo revertir esta situación a través de políticas de ajuste y paralelamente de eficiencia del gasto público”, sentenció.

Para el economista Carlos Hugo Barbery, informalidad,  inseguridad jurídica, ambiente tenso en la política nacional y otros factores no permitieron mejorar y consolidar un clima de negocios que catapulte y complemente la inversión privada nacional y extranjera con la pública para diversificar la base económica y promover la mejor productividad tanto del capital financiero como del capital humano, que permitan tener bases sólidas para un crecimiento y desarrollo económico sostenible. 

Sin respuesta oficial  
Siguiendo los canales formales, vía e-mail, se solicitó al Ministerio de Economía una respuesta sobre lo planteado por las calificadoras. Hasta el cierre de la edición -viernes, 22:30-, no dieron respuesta.

Chile es la nación más atractiva en américa latina para hacer negocios  

Chile encabeza el ranking de países para vivir y hacer negocios, mientras que Brasil sobresale como país turístico. Los resultados asoman del último informe de la Encuesta a líderes de opinión de Latinoamérica realizada por Ipsos Public Affairs a 367 líderes de opinión y periodistas destacados de  14 países latinoamericanos.  

Según el informe, un 55% de los 367 entrevistados en la medición respondió que Chile es el país más atractivo en América Latina para hacer negocios. Perú (36%) y Colombia (35%) destacan entre los tres primeros del ranking. Bolivia, con un 4%, está ubicado en las últimas posiciones superando solo a Venezuela, ubicado en la última posición del ranking con un 2%. 

Chile también destaca en el informe final de la encuesta como país atractivo para vivir, por encima de Uruguay y Argentina. 
Brasil, es la nación con mayor perfil para visitar por turismo.