4-02-2012
“Queremos tanto a Fincher…”
Podríamos
coincidir en que David Fincher es en líneas generales un gran
director, podríamos decir que si echamos un vistazo a su
filmografía encontraremos de todo, pero nada que nos haga elaborar
cartas bombas a su persona, a excepción quizás de su debut ALIEN 3
que según él mismo casi le quita las ganas de dirigir para
siempre.
De esto, se puede concluir que La chica del dragón tatuado no será
una mala película, pase lo que pase, pensemos lo que pensemos. “No
puede ser mala, no puede ser mala, no puede ser mala.” (insertar
mi imagen en una mecedora, abrazando una muñeca)
Ahora, podríamos decir que soy seguidora de Fincher y que me han
gustado casi todos sus trabajos, podríamos decir que leí la saga
Millenium y que vi la versión cinematográfica sueca, diremos,
también, que fui la más emocionada al saber que Finchersito
estaría involucrado en esta nueva apuesta.
Se puede concluir, también, que tendríamos cartón lleno. Felicidad
y satisfacción, con orgasmo y fumada de pucho al final.
(Espacio reflexivo, donde se mezclan recuerdos de cines que ya no
están y directores que ya murieron)
Y no. No. No. No. No. No.
Esto va a ser largo y similar a un perro que persigue su propia
cola, así que lo voy a hacer fácil para el lector promedio.
Empezaremos hablando sobre la sinopsis, y ya al final entraremos
en ese laberinto que es mi mente pajera.
En Suecia, un reconocido periodista (Mikael Blomkvist/Daniel
Craig) queda con su reputación por los suelos al escribir un
reportaje sobre un empresario corrupto que luego, juicio de por
medio, lo deja como un crispín sin backup y credibilidad.
Sin un peso en el bolsillo, es contratado por un patriarca
millonario (Henrik Vanger/Christopher Plummer) que le presenta un
misterio. Su sobrina fue asesinada, y cada año desde algún lugar
del mundo le llegan flores disecadas (regalo que acostumbraba
darle Harriet) atormentándolo. Quiere saber qué pasó y para eso
contrata a Blomkvist. Antes de darle el trabajo, lo investiga, y
dicha investigación cae en manos de Lisbeth Salander. Lisbeth es
una tipa peculiar, con su propia ética, habilidades de hacker y
otros. Por x o z, los caminos de ambos se cruzan y empiezan a
investigar un turbio pasado.
Esto es lo que conocemos desde que Stieg
Larsson plasmó la trama en su celebrada trilogía Millenium. Ni
más, ni menos.
Ya se había realizado una versión sueca y claro, los gringos
quisieron sacar algo de rédito del talento ajeno y encargaron una
versión americana.
La chica de dragón tatuado, tiene el sello
Fincher en su estética y sobriedad, vistas en otros trabajos de
temática cercana como Seven o Zodiac.
Teóricamente, tiene todas las papeletas para
ser un peliculón: el guión lo escribe Steven Zaillian, que es
conocido por ser el guionista de La Lista de Schindler,
Despertares, Gangs of New York, Hannibal y otras más. La dirección
de foto corrió a cargo de Jeff Cronenweth, que ya trabajó con
Fincher en El Club de la Pelea y en Red Social. En la música
participa Trent Reznor y Atticus Ross. No suena tan mal. Así que
escapa a mi comprensión cómo ha salido tan insulsa.
Las comparaciones entre la Lisbeth Salander
de Noomi Rapace y la de Rooney Mara pueden llenar foros, para mi
gusto la sueca lo hizo muy bien aunque el personaje en la versión
literaria mostraba cierta fragilidad que Rapace no le puso. Mara
se acerca más a esa visión, de una Lisbeth algo infantil, que
algunos piensan sufre leve retraso mental, una fragilidad por la
que otros se atreven a abusarla. Así te la pintan en el libro,
como alguien a quien le ponen menos edad porque parece
adolescente, arisca como una urina asustada, y todas las
genialidades que ya se le conocen. Sobre Rooney Mara no tengo
ningún pero, sí lo tengo sobre Daniel Craig que me parece un actor
insípido donde los haya, sin presencia, con menos profundidad que
una tapa de Coca Cola.
El resto del casting americano, me parece en
algunos casos muy bueno, en otros aceptable.
El tono que Fincher elige es un tono más condescendiente con la
platea, trató de hacer más entendible la trama y hace un poco más
de esfuerzo que la apuesta sueca en ser comercial. Al ser una
versión bastante fiel a la literaria, las flaquezas del libro son
igualmente retratadas en la película. Para un espectador común y
corriente, hay cosas muy estúpidas, pero lo dicho, son igual de
estúpidas en el papel. O sea que la culpa no es de Fincher, sino
de Larsson.
Aún así, Fincher se toma algunas licencias
como con el final cuando encuentran a quien sabemos, que en el
libro es en otros parajes y a caballo; o cómo se descubre el
significado de las iniciales, pero que no tiene una importancia
real sobre la trama. En general, el enfoque de Fincher pasa muy
por encima asuntos de contexto que eran más ricos en la novela y
que le daban el peso a una historia que como ya dije, puede ser
muy estúpida.
Mi sensación final es que La chica del dragón
tatuado es una película correcta, cumplidora, decente, bien
actuada, sin sorpresas, ni sobresaltos. Es una película de
Fincher, pero que definitivamente se inscribe entre los trabajos
“menores” de este cineasta.
Para mí, como espectadora, el problema de
ambas versiones tanto la sueca como la americana, es lo aburrida
que llega a ser la historia por momentos. Estamos hablando de una
trama que en el libro te mantenía pegada a sus hojas
adictivamente, y que en la pantalla gigante tiene partes bastante
soporíferas.
Aún así lo más triste de la versión americana
es Fincher. Es como si Pollock estuviera pintando un cuadro
(salvando las distancias) y en lugar de entregarte su obra de
arte, te entregue unos garabatos baratos. Apreciación personal y
subjetiva, pero eso es lo que pienso.
Otro detalle, me parece que el timing para
lanzar esta película no fue el adecuado. Estamos hablando de una
saga que ha causado furor, que tiene una base de fans nada
desdeñable y que se vio la versión sueca con igual entusiasmo.
Lanzar una versión americana, cuando la sueca todavía no despega
del inconciente colectivo, no es muy inteligente. Eso, obviamente,
tomando en cuenta sólo a los que son fans.
Con respecto a los que no son fans o no
tienen ni puta idea de la trama, lanzan la huevada a finales de
año y la ponen a competir con Mission Imposible 4, Sherlock Holmes
2, entre otras. Resultado? La película queda en cuarto lugar,
detrás incluso de Alvin y las ardillas. Para un presupuesto
estimado de 90 millones de dólares, recauda en su primera semana
apenas 13.
Beso mortal de la taquilla.
Si esta fuera otra película, las dos secuelas quedarían anuladas
ante el bochorno. El estudio tuvo que “tranquilizar” a los que sí
la vieron y gustaron de ella, y asegurar que las otras dos
secuelas siguen en pie con actores confirmados, aunque Fincher
está aún indeciso. Eso habla también del apego del director al
proyecto. Cuando amás algo, no estás indeciso, se hace…así como
Peter Jackson vivió quichicientos meses filmando El Señor de los
Anillos.
Si se conoce la filmografía de Fincher, lo que se espera de esta
versión es algo un poco más jugado, donde veás la pasión, las
ganas de hacer algo diferente. Donde sintás que el director dijo:
“Hay otro cojudo en Suecia que filmó la misma historia, MI versión
se la va a revolcar”.
Sus créditos iniciales son muchísimos más propositivos que el
resto del metraje que está narrado de manera súper mega clásica,
en la que no existe ningún aporte real a esta saga. Eso le gritaba
a uno de los compañeros de butaca que me decía que la había
disfrutado (A VOS TE HABLO JC): “CUAL ES SU APORTE A LA SAGA,
CUAL?” Si no viéramos los créditos sería muy difícil adivinar
quién filmó esto.
No se trata de un filme netamente comercial, ni tampoco es un
filme que aspira a ser de autor. Es un híbrido, que como ya dije
no le aporta nada a lo ya leído y a lo ya visto en la versión
sueca. Ese es su mayor pecado.
Para los tiempos que corren, para las películas que podés ver, ver
una obra de Fincher que se puede catalogar como “discreta” y que
no puede entrar en tu top 5 de sus mejores películas, sólo puede
ser triste.
LO MEJOR: estética Fincher, bien filmada
LO PEOR: cero sorpresas, cero propuesta, cero
LO MAS FALSETE: la escena donde Salander le pide a Mikael
que le ponga la mano en su espalda. O cuando Salander que tiene
memoria eidética (fotográfica) y no necesita leer dos veces lo
mismo para recordarlo, se pone a comparar las notas sobre las
iniciales con un mapa.
LA ESCENA: la del robo de la mochila en el subte, la
venganza,
EL MENSAJE MANIFIESTO: las repeticiones aburren
EL MENSAJE LATENTE: las repeticiones aburren
EL CONSEJO: las repeticiones aburren
LA PREGUNTA: ¿la segunda será tan repetidamente aburrida?
CURIOSIDADES
Kristen Stewart, Ellen Page, Mia Wasikowska, Natalie Portman,
Keira Knighley, Eva Green, Emma Watson, fueron algunos de los
nombres considerados para el papel. Algunas rechazaron el papel,
otras audicionaron y no lo consiguieron.
Jhonny Deep, Vigo Mortensen, Brad Pitt y George Clooney fueron
considerados para interpretar a Mikael Blomkvist. Yo me quedaba
con Vigo. Vigo 100%.
Daniel Craig rechazó el papel inicialmente porque tenía que filmar
la nueva James Bond, lamentablemente se cambiaron las fechas de
filmación de Fincher y cosito pudo filmar.
Fue filmada en Suecia durante el invierno más duro que ha tenido
el país en los últimos 20 años.
Rooney Mara se hizo los piercings con los que aparece, no son
simulados.
En una parte del filme, Lisbeth Salander le compra un libro de
Bobby Fischer a su tutor, antes de descubrir que ha sufrido una
embolia. Esto en realidad es un chiste interno, ya que el
guionista escribió el guión de la peli Searching for Bobby
Fischer.
La secuencia inicial de la película es según David Fincher un
vistazo al subconsciente, a la pesadilla de Lisbeth.
El actor Yorick Van Vageningen que interpreta al violador de
Lisbeth, quedó muy afectado luego de la escena, tanto que pasó
todo el día siguiente encerrado en su habitación.
Y aquí algo que me preguntaba: Por qué eligieron la pinche canción
de Enya para la escena de Daniel Craig capturado y a punto de…?
Pues la culpa (cuando no) es de Daniel Craig, resulta que le
dijeron que ponga la primera canción que pille en su Ipod, y esito
salió.
Somos los únicos que vimos algo parecido a un boom en la escena
donde Cristopher Plummer conversa con Daniel Craig, voy a tener
que esperar el DVD pa confirmar.
4-02-2012
“Tu
pesadilla, sólo se pondrá peor”
Nadie se conoce realmente a sí mismo hasta que suceden cosas
malas. Una desgracia, una tragedia, una situación límite te puede
poner cara a cara con tu verdadero yo. A veces, ese verdadero yo
es mejor de lo que pensás, otras es un monstruo que se camufló
durante toda la vida.
La coreana I saw the devil nos sume en la oscuridad que supone
cruzar el borde, la orilla desde la que mirabas ese abismo.
Kim Soo-Hyeon es un agente de seguridad, felizmente casado y a
punto de ser padre. Una fría noche de invierno, su esposa lo llama
por celular para avisarle que se le pinchó una llanta en el camino
y que está esperando que llegue la grúa.
Kyng-Chul es un asesino serial que ante el mundo se hace pasar por
un simple conductor de bus escolar. Ha violado y asesinado
salvajemente a muchas mujeres, siendo imposible para la policía
encontrarlo y ponerle fin a su estela de terror. Una fría noche de
invierno, se topa en la carretera con un auto cuya llanta se ha
pinchado. Adentro se encuentra una joven mujer, recién casada y en
sus primeros meses de embarazo.
La tragedia está servida. Como dice el trailer: “En una sola
noche, todo lo que amó, le fue arrebatado”
Kim Soo-Hyeon queda devastado, destruido, al igual que la familia
de su esposa. El cuerpo ha sido recuperado en pedacitos, y la saña
con la que la asesinaron salta a la vista.
Su suegro es el jefe de la policía coreana, y con su beneplácito
iniciará una cacería cuyo fin es la venganza, sí, pero una
venganza que necesita descender hacia lo más profundo del horror.
El director Jee-Woon Kim, conocido por filmes como Un cuento de
dos hermanas y por Una vida agridulce, nos presenta esta historia
llena de violencia, con una extraña y tétrica elegancia.
Imágenes espectaculares, peleas
coreográficas, estética oscura, un genial diseño de arte y una
banda sonora para el recuerdo. Jee-Woon Kim se la juega desde la
escena uno, se la juega en escenas geniales como la del taxi, se
la juega en cada ocasión que el gato y el ratón se encuentran, y
eso es lo que más me gusta de una película, sentir la pasión de
quien la dirigió, independientemente de baches, o excesos, esa
pasión compensa cualquier falla.
El guionista Hoon-jung Park, que debuta con este título no
escatima nada, y plantea un argumento con el que cualquiera se
podría sentir identificado. La identificación no quita que también
te asqueés o pensés que el protagonista se fue al chancho y una
parte tuya desee tener su número de celular para llamarlo y
decirle: “PARÁ!”.
El director de fotografía es un jodido
artista, Lee Mogae ya ha trabajado con otros grandes del cine
asiático y con este mismo director tiene dos películas previas.
Excelente fotografía, da gusto verla y estudiar cada plano.
Las reminiscencias con Old Boy son evidentes,
incluso desde el casting en el que encontramos al gran gran actor
Min Sik Choi que interpreta al serial killer y que en la recordada
película de Park Chan Wook era el que buscaba venganza por su
encierro.
En I Saw the Devil, casi no lo reconocés, un
personaje sin moral, histriónico, desagradable, grotesco, un
animal sin sentimientos. Quizás sus orígenes en el teatro hacen
que su presencia actoral crezca tanto en pantalla. Una magistral
interpretación.
Otra película con la que la comparan es Seven, y puede ser…sólo
puede ser que algo en su estética te una este filme coreano a la
película de David Fincher.
Mientras avanza y la trama se
profundiza/desarrolla, va escapando de las comparaciones, Seven y
OldBoy quedan como un punto lejano de referencia y te quedás al
filo del asiento incapaz de apartar tus ojos de lo que sucede.
Es muy angustiante, sobre todo cuando se va
acercando al final. Intuís lo que va a pasar, pero no querés que
pase. Hay personas que la encuentran imposible de mirar porque sí
tiene elementos un poco gore, o excesivamente gráficos. Dada la
versión que hace el director de esta trama, esos elementos son
necesarios.
I saw the devil no te intenta vender otra
cosa que lo que el título promete (Vi al diablo), y es eso lo que
finalmente tenés. Lo desgarrador es el mensaje final, cuando queda
claro que en esta cochina vida las desgracias suceden en un
segundo, y la mayor parte de las veces no hay manera de recuperar
o de compensar lo que perdiste.
En esa escena final donde nuestro protagonista y los créditos se
funden, sabés que es verdad…viste al diablo, y él esbozo una
sonrisa.
LO MEJOR: excelente fotografía, gran dirección, excelentes
actuaciones.
LO PEOR: brutal. El argumento puede desinflarse por momentos.
LO MAS FALSETE: …
LA ESCENA: la del taxi, la del invernadero, el final
EL MENSAJE MANIFIESTO: la venganza mata el alma y la envenena
EL MENSAJE LATENTE: lo perdido no se recupera
EL CONSEJO: No apta para públicos muy sensibles
LA PREGUNTA: ¿El debut hollywoodense de este director será tan
lamentable como parece?
CURIOSIDADES
- Se estrenó en agosto del 2010
- Tanto la película como el trailer fueron censurados por su
excesiva violencia.
- Dura 141 minutos que no se sienten pasar.
- Ha ganado varios premios en distintos festivales .
- El director está preparando su debut en USA, con el filme The
last stand, que se encuentra en postproducción y que se estrenará
en el 2013. Desgraciadamente (MUY DESGRACIADAMENTE), los actores
de este debut no prometen mucho: Génesis Rodríguez (la hija del
Puma!!), Arnold Schwarzenegger, Jhonny Knoxville (¡!!!!!!) y
otritos más. Maldito Hollywood.
- Es la primera película que protagoniza Min Sik Choi luego de que
se autoexiliara de Corea en protesta por la reducción de cuotas de
pantalla de películas nacionales en los cines.
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24-01-2012
“Dos porciones...”
Hace ya varios años, alquilé una película llamada Pretty Ugly People que venía avalada por algunos premios festivaleros (laureles en la carátula del DVD). Uno es bruto e ingenuo y supone que esos pinches laureles son garantía de algo. La experiencia me ha enseñado que a veces esa garantía es cheque sin fondo.
En el caso de Pretty Ugly People fue estafa total. El argumento nos contaba la historia de Lucy cuya vida había sido muy desgraciada porque fue gorda, repito: GORDA y que reúne a sus amigos incondicionales a los que no ve hace mucho dizque para darles una noticia. Todos asumen que la fulana se está muriendo o algo así, y cuando llegan al lugar resulta que la GRAN noticia es que enflaqueció y que OH! bendita sea la vida, se ve espectacular, atractiva, HOT y ahora su existencia puede ser “más mejor” y feliz. Todo esto para que luego de juntar a sus amiguetes y situaciones MUY aburridas de por medio, se de cuenta que la belleza está en el interior (d-i-v-i-n-o). Los laureles seguro fueron por el mensajito a la conciencia políticamente correcto.
Me pregunté quién sería el ñoño que había filmado algo así, y ese algodón de azúcar no es otro que Tate Tylor, que nos demuestra y estruja en la cara que podés tener una ópera prima bastante asquerosa y aún así hacer un segundo largo decente.
Mis esperanzas en el cine nacional renacen como flores en primavera.
(espacio para cachetazo mental)
Este mismito Tate Tylor es el que ahora anda todo nominado globeado y seguramente oscarizado por el filme The Help, traducido al español de manera muy fea como Historias cruzadas. En correcto boliviano esto debería llamarse “La empleada”.
Pues nos vamos a Missisipi en los años 60s. Una vivaracha joven de familia acomodada, Skeeter (la siempre simpática Emma Stone), quiere ser periodista. Criada por una mujer de color, bajo normas estúpidas de segregación racial, decide escribir un libro sobre las sirvientas negras, sus experiencias, sus condiciones de trabajo, el tipo de familia a las que sirven, y en sus propias palabras “el lado de la historia que no se ha contado”.
Rodeada por un grupito de estiradas amigas, que ya cumplieron su rol social al casarse, ser amas de casa y organizar eventos de caridad mientras maltratan a su servidumbre, Skeeter la tendrá difícil. Las empleadas no quieren hablar por temor a las represalias, pero eventos en cadena harán que quieran contar sus vivencias.
Quizás el mayor acierto de la película está en su casting. Empezando por la carismática Emma Stone como Skeeter, pasando por una genial Viola Davis (se acuerdan de ella en La Duda??) y una entrañable Olivia Spencer (Minny) que se roba la película. A ellas, agreguémosle Jessica Chastain (El árbol de la vida), Bryce Dallas Howard (La Aldea, La chica en el agua) y hasta Sissi Spacek.
Narrada de una manera muy condescendiente y políticamente correcta, la película muestra con humor los abusos y la segregación racial de la época. Cumple a pleno su objetivo de ser accesible para todos los públicos y escarbar (sin incomodar) en ese oscuro pasaje de la historia americana.
El guión lo escribe el mismo Tate Tylor quien se basa en el libro homónimo escrito por su amiga de infancia Kathryn Stockett. Tylor construye un filme liviano, que a pesar de tener toda la pinta de ser un producto hollywoodense hecho para el consumo de un público que no quiere sentirse “demasiado culpable”, conmueve por momentos y al finalizar su visionado, salís sintiéndote bien, pensando que existe gente buena, decente y que lo malo pasa.
Sí.
Por otro lado, no es una película perfecta, ni mucho menos. Quizás su blanda mirada se comprenda, pero los gratuitos y poco creíbles cambios de actitud de algunos personajes sólo acrecientan la sensación de estar ante un filme “bonito” en su envoltura con pocas aspiraciones reales de cuestionar su contexto.
Así como algunos pasajes hechos para que digás “qué mezquinos y cojudos eran en esa época”, sin siquiera detenerte a reflexionar sobre todas las historias de empleadas que se viven en nuestra linda, tolerante y plurinacional Bolivia.
No obstante, el filme se deja ver, pero lo dicho, una mirada más cínica podría identificar a las luces a este producto que lava conciencias pero no agita del todo un pasado en el que seguramente habían anécdotas mucho más humillantes que la del baño hecho especialmente para los criados negros.
“The Help” es a pesar de sus flaquezas, entretenida y excelentemente actuada. Cuenta con una gran fotografía y una linda banda sonora. Te engancha y por momentos, su ñoñez hiperglucémica llega a conmover. Razones suficientes para verla y constatar que el Jackson, Missisipi de los 60s no es un cuento para nada lejano a la Bolivia del 2012.
LO MEJOR: bonita, bien filmada
LO PEOR: lava conciencias pero no las agita
LO MAS FALSETE: lo de Constantine.
LA ESCENA: la del pastel
EL MENSAJE MANIFIESTO: hay historias que merecen ser contadas
EL MENSAJE LATENTE: hay historias que merecen ser contadas, que siguen sin contarse
EL CONSEJO: Mirá la viga en tu ojo después de verla.
LA PREGUNTA: ¿las cosas realmente han cambiado?
CURIOSIDADES
- El director y guionista Tate Taylor y Kathryn Stockett, la autora de la novela sobre la cual se basa la película, fueron amigos desde la infancia y crecieron juntos en Jackson, Mississippi, en la década del 70.
- El director Tate Taylor, también es actor y trabajó en Winter´s Bone, que fue nominada a cuatro premios de la Academia en el 2011, así como en varias series de TV como Six Feet Under y Charmed.
- Los realizadores eligieron al icónico compositor Thomas Newman como el responsable de la música de The Help. Con diez nominaciones a los premios Oscar® y dos premios Grammy en su haber, Newman es uno de los compositores más respetados en la actualidad en la industria del cine.
- Costó 25.000.000 $us. y ya lleva recaudado más de 200.000.000 en todo el mundo.
- El estante de libros de Skeeter contiene libros como El hombre invisible, Matar a un ruiseñor y Lo que el viento se llevó, que en la versión literaria (novela) eran incluso discutidos en varios pasajes.
“IRON HOLMES”
Como ávida lectora de nuestro amigo Arthur Conan Doyle, como seguidora y admiradora de su personaje Sherlock Holmes, como ser humano común y corriente deseo que el universo conspire para que Guy Ritchie cese de asesinar una y otra vez a Sherlock. PARA RITCHIE, PARA!!! (se acepta cualquier método que nos provea dicho deseo)
Digamos que en Sherlock Holmes 1 se lo pasé. Abracé la resignación, me dejé llevar por Robert Downey Jr., y me entretuve a lo bruto. Puteé en la oscuridad un montón de veces diciendo: “Ese no es Sherlock. Ese no es Sherlock” y bla bla bla, para luego asumir que a la gente no le importa si es Sherlock o Pedro García, sino que haya acción, entretenimiento, y nada más.
Ya. Ni modo. Esa nada se aceptaba. Esa nada se comprendía. Esa nada se toleraba…hasta que llegó Sherlock Holmes: A Game of shadows, donde la nada ya no es nada, sino estupidez y aburrimiento.
Para empezar, si algo caracterizaba al Sherlock Holmes literario era que se trataba de un tipo muy inteligente, brillante, en situaciones que requerían dicha inteligencia. Lo que tenemos en A Game of shadows, es todo lo contrario.
Pareciera que Ritchie pensó que tenía que sacarle el jugo a la relación entre Holmes y Watson, lo que hace que casi todo el filme sea una referencia constante a lo muuuuucho que se adoran y se complementan. Esto ya es irritante de entrada, pero le suman una historia sin pies ni cabeza donde las supuestas dotes deductivas de nuestro Sherlock, son reemplazadas por una bellaquería sin fin, y efectos especiales ene veces vistos en la filmografía del ex marido de Madonna.
La inexperiencia de los guionistas Michelle Mulroney, con tres desconocidos títulos en su currículum y Kieran Mulroney, escritor de capítulos aislados de series de TV como ER, Nash Bridges, etc..quizás tengan algo que ver con que esto no funcione.
Holmes se enfrenta a su archienemigo el Dr. Moriarty, interpretado dignamente por Jared Harris. En una pulseta de supuesta lucha intelectual, ambos personajes serán los protagonistas de este despelote.
El Dr. Moriarty tiene intereses diversos que van desde el contrabando de armas hasta semifilosóficas posturas sobre la guerra y el caos que se puede desatar moviendo unas cuantas fichas. Otro desperdicio, reducir a un personaje tan brillante en la literatura a un paupérrimo aspirante a terrorista.
Caprichosamente, una gitana (Noomi Rapace =Chica Millenium) forma parte de la trama. El ornamento femenino, típica fórmula hollywoodense, esta vez pasa sin pena ni gloria, Rapace hace lo que puede, el papel es lo que no ayuda para nada.
Sin absolutamente ninguna lógica, A game of shadows abusa de su metraje y nos tiene pegados a la butaca viendo un montón de slow motions y coreográficas escenas de acción que sólo entretienen a un nivel muy primario dejándote la inquietud de: “cuándo acabará esta huevada” mientras mirás tu reloj con desespero.
Sí hay gente que la pasa chancho, que sale diciendo “QUE PELICULANGA!”, a los que envidio sanamente por su capacidad de aceptar y disfrutar una película tan irregular y, por momentos, irritante.
Aún así hay espacio para destacar algunas cosas o momentos, que sacan a Ritchie de mi TOP 5 de elementos a eliminar en caso de que me sobrevenga un brote psicótico: una espectacular ambientación, un trabajo de arte muy logrado; un vestuario inobjetable; una música correcta (sin superar a la primera entrega); actuaciones aceptables, a pesar de que Robert Downey repita su Iron Man en estilo victoriano; unas cuantas escenas que no importa lo pelotudas que sean te hacen decir “qué bonito”, como la del bosque que es “bonita” pero eterna y pegada con moco.
Y a esto sumémosle sus hmmm 20 minutos finales, donde podemos ver a un Robert Downey Jr. mucho más cercano a lo que en realidad es NUESTRO Sherlock Holmes. Hablo de todo lo que acontece en el juego de ajedrez mental. Esa secuencia recupera el verdadero aire a lo escrito por Conan Doyle.
Desgraciadamente, es eso: una leve brisa matinal.
Terminado el visionado, llegás a tu casa con el ansia de releer El problema final, sólo por reencontrarte con ese que ha sido tan vilmente mancillado.
Cuando el cine falla, siempre quedará la literatura.
LO MEJOR: arte y vestuario
LO PEOR: larga, aburrida y nada que ver con Holmes.
LO MAS FALSETE: casi todo
LA ESCENA: la del bosque, pero a nivel estético nada más
EL MENSAJE MANIFIESTO: podés engañar al respetable diciendo Sherlock Holmes y mostrando cualquier cosa.
EL MENSAJE LATENTE: Siempre habrá quienes se den cuenta del engaño
EL CONSEJO: Vela sin pensar en Conan Doyle.
LA PREGUNTA: ¿habrá manera de hacer que la tercera parte la filme otro crispín?
CURIOSIDADES
- Brad Pitt, Gary Oldman, Sean Penn fueron considerados para el papel de Moriarty.
- Robert Downy (Holmes) y Jared Harris (Moriarty) ya trabajaron juntos en el filme Natural Born Killer.
- Audrey Tatou, Virgini Ledoyen, Penélope Cruz, Juliette Binoche, Marion Cotillard eran las posibles actrices para interpretar a la gitana.
- Esta secuela tenía que hacerse rápidamente por lo que Guy Ritchie tuvo que abandonar el filme Lobo y Robert Downey no participó en Cowboys Vs Aliens.
- La película nutre su argumento de “El problema final”, “Valle de miedo”, “El detective moribundo”, y otros tres relatos de Arthur Conan Doyle.
- En “El problema final” es cuando Doyle mata a Sherlock Holmes y la horda de atribulados y emputados fans, hace que lo reviva.
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29-12-2011
Mi nombre es Tom, Tom Cruise
Cuando me andaba preguntando debajo de qué tutuma estaría viviendo Tom Cruise, zas!! estrenan por todo lo alto Misión Imposible 4: Protocolo Fantasma.
Desde el 2006 que no teníamos noticias de esta saga, en esa época J.J. Abrams metió su cuchara como director y nos entregó una Misión Imposible bastante desangelada e intrascendente. Ethan Hunt, el personaje que interpreta Tom Cruise, no dejó huella en este cinéfilo corazón y las expectativas de verlo renovado, refrescado, o cualquier ado, no eran altas. No. Podríamos ponerle un optimista 0.05% de esperanzas.
Además, tendríamos que irnos muchos años más atrás para encontrar un filme donde Tom Cruise no salga con cara de estreñimiento, haciendo una película aburrida/estúpida y/o intrascendente. Diría que hasta la época de Magnolia. Así de lejos, cuando quien escribe era joven y el mundo parecía un mejor lugar.
El caso es que contrario a todas las suposiciones, a los elementos divinos que parecían conspirar para que esta cuarta parte sea igual o peor que las anteriores, Protocolo Fantasma es todo lo que se desea de una película de este tipo. Sí, con algunas cosillas de más o de menos, pero teniendo en cuenta que la vi el 25 de diciembre y el espíritu navideño me azotaba el alma, pues se lo perdono.
Habéis leído bien, mis pequeños suspiritos azules, Misión Imposible 4 es para verla, y mejor si la ves en pantalla gigante para que vivás el momento Dolby Digital Surround a pleno.
Quizás la entretenida experiencia se la debamos a la dirección de Brad Bird, que antes se dedicaba a los dibujos animados, y cuyo currículum está avalado por Los Increíbles o Ratatouille (esta última me representa conflictos que es mejor no revelar) y que en este debut con actores de carne y hueso, demuestra que LO TIENE.
Algo así como cuando a Woody Allen le preguntaron por qué no daba clases en alguna universidad, y Woody dijo que no había muchas cosas que enseñar: “Lo tienes o no lo tienes”. Bird LO TIENE, o parece tenerlo, el tiempo dirá cuán bien lo tiene.
Josh Applebaum guionista de series como Alias, Fastlane, Happy Town,etc. y André Nemec con idénticos créditos, escribieron el guión de manera efectiva, con algunos bachecillos argumentales que escapan a toda lógica, pero en general, muy superior a las anteriores entregas.
En esta ocasión nos hemos ido por lo “simple”. Ethan Hunt es rescatado o, mejor dicho, sustraído de una cárcel húngara. Dizque mató a unos cuantos serbios y dizque su agencia hizo la gran Poncio Pilatos. Pero oh! sorpresa, lo necesitan y van a sacarlo del agujero para darle una misión. Dicha misión involucra al Kremlin, terroristas, armas nucleares, códigos secretos y contraespionaje. Yes!!!Los rusos ar in da haus!!
Obviamente, no estamos hablando de un filme de Michael Haneke sino de Misión Imposible y, como tal, la misión de Ethan Hunt debe ser en apariencia imposible y de estúpida resolución. Que se la realice y vos digás: SON HUEVADAS! es otro tema, Bird nos muestra el disparate sin aburrirnos y sin despeinarse, convirtiéndonos en seres momentáneamente felices.
A diferencia de las otras entregas donde se focalizaban en escenas de acción eternas y sin sentido (flashback: Tom Cruise. John Woo. Moto. Cine René Moreno. 20 minutos después: Tom Cruise. John Woo. Moto. Cine René Moreno) aquí las escenas de acción suceden casi en cadena y con el argumento relativamente engranado a eso.
Este “show” de efectos especiales y secuencias que pretenden quitar el aliento, se realiza durante dos horas en las que llegás a decir: “Eso no lo vi venir”, porque no, no lo viste venir.
Existen cosas básicas que si yo fuera agente encubierto pensaría concienzuda y paranoicamente, pero supongo que 1) les dio flojera, 2) es Misión Imposible, 3) es la cuarta parte, así que no jodamos con verosimilitudes.
Y es que la fastuosa fotografía del señor Robert Elswit permite el olvido u/o distracción de ese detalle y deja con el ojo embelesado en escenas como la del edificio más alto del mundo o la tormenta de arena, escenas que por sí solas aunque el filme apeste, hacen que ir al cine valga la pena. Elwist es otro que LO TIENE y lo ha demostrado infinidad de veces en películas como There will be blood, Magnolia, Punch Drunk Love y hasta la nefasta Gigli (todos tenemos nuestros resbalones).
Ajá.
Pero y Tom Cruise? Tom está por cumplir 50 años y NO se le nota. Corre de aquí para allá en excelente estado físico (maldito!!) y su interpretación es…hmmm…digna de un filme como este. A él lo acompaña Paula Patton, cuya elección como elemento ornamental (chica sexy hot de película de espionaje) es más acertada que la escuálida Tandhie Newton o la individua que sale de su esposa.
Otro que le pone su toque es Jeremy Renner quien interpreta al agente Brandt. De hecho, se rumoreaba que a él se le pasará la tea encendida dejada por el personaje de Cruise, porque algún día Ethan tiene que dejar de correr de aquí para allá en excelente estado físico (MALDITO!!!) así que vayan acostumbrándose.
Llegando a los minutos finales, Bird y compañía sucumben ante Hollywood de manera bochornosa alargando la trama unos 15 minutos. Suficiente para que podamos atisbar que no, que definitivamente el mundo no es un lugar tan malo y que sí, (SPOILER) que existen finales bonitos, cursis, donde los personajes principales no sufren y todo termina de tal manera que te vas a tu casa pensando en qué lindo es ser agente encubierto y sacrificarte por la gran Norte América (FIN DEL SPOILER).
Mientras tanto, me doy por satisfecha. Protocolo Fantasma rescata esta franquicia del foso al que varios ya habíamos echado tierrita, recupera ese aire original de la serie de TV y, con sus fallas (que las tiene), nos regala momentos de trepidante acción.
Entretenimiento necesario para una masa que SUFRE las fiestas de fin de año y desesperadamente busca evadirse de nostalgias, regalos, llamadas, cenas, festejos, y cohetes de forzada alegría.
Gracias, Bird.
Lo mejor: entretenida
Lo peor: sus 15 minutos finales
La escena: hay tres excelentes escenas: La del Kremlin, la del edificio más alto del mundo y la de la tormenta de arena.
Lo más falsete: bue…no nos vamos a poner exquisitos
El mensaje manifiesto: Una buena película de acción no es una quimera
El mensaje latente: Se requiere talento
El consejo: Vela en el cine y CON SUBTITULOS
El agradecimiento: entretenida
La pregunta: ¿la que le seguirá mantendrá la vara alta?
CURIOSIDADES
- Se filmó en Dubai, Praga, Moscú, Mombay, Vancouver y Bengaluru.
- Bird trabajó en Pixar, dicen que la escena del misil que sale hacia los uniteds, apunta directamente a la zona en que se encuentran los estudios de Pixar. Poético.
- El edificio Burj Khalifa considerado el más alto del mundo sirvió para filmar algunas secuencias, tiene un altura de 828 metros, 160 pisos y 58 ascensores. En ESTE LINK pueden ver cómo se filmó la escena! Sí, nunca le había encontrado su sex appeal a Tomsito, hasta que vi este clip. Miren las cámaras, el helicóptero! (suspiro)
- La iba a dirigir J.J. Abrams, pero no pudo por estar dirigiendo Super 8, así que el trabajo cayó en manos de Bird. Gracias, J.J.!
- La escena de la tormenta de arena se filmó con la IMAX. La peli está filmada casi en su totalidad en 35mm, pero esa escena se filmó en 65mm. Cuándo llegará el día que en esta aldea del señor, tengamos una salita IMAX?
- Su presupuesto alcanzó los 145.000.000 y ya lleva recaudado 218.645.000
MUER-D-TE!
Sucedió lo imposible. Una saga que había llegado al fondo de la noria, pudo cavar más y enterrarse 6 metros bajo tierra con un montón de bosta.
Antes que nada, a todos los que sufren de ese terrible mal llamado Crepusculofilia que hace que opiniones como las que estoy a punto de verter provoquen que les suba o baje la presión, afecten su vida diaria o se sientan insultados de manera “personalísima” al punto de enviarme cariñosos mails, a esos…desde este rincón de la virtualidad les digo…tápense los ojitos, rocíen desodorante ambiental con olor a lavanda y pongan musiquita de Disney, porque Amanecer Parte 1 APESTA y apesta mucho.
Empezaremos diciendo, porque es bueno recalcarlo, que sí, que me leí los cuatro tomos. Y que el cuarto nunca, bajo ninguna circunstancia debió ser partido en dos películas para seguir exprimiendo a los groupies.
Al terminar tan profunda lectura, mi deseo más intenso era que batalla apoteósica entre vampiros, lobos y (otra vez) vampiros de por medio, los tres personajes principales murieran en una explosión de sangre y terror. Al mismo tiempo y sin anestesia.
Eso no sucedió, como es de esperarse, y las páginas en blanco que en uno de los tomos nos hablaban de la tristeza y el vacío que siente Bella ante el abandono del mamerto de Eduardo, se llenaron de un montón de huevadas después.
La industria hollywoodense, en lugar de agarrar esa bochornosa historia y MEJORARLA se encargó de contratar directores sin un ápice de talento y asumo, de direccionar al producto para que sea más ligero que algodón de azúcar y tan irritante como una rociada de gas lacrimógeno.
En esta primera parte del final sólo existen tres hechos : 1) Matrimonio de Bella y Eduardo 2) Luna de miel de Bella y Eduardo 3) Embarazo de Bella y Eduardo. ZZZZZZzzzzzzzzzZZZZZZZZZZZZzzzzzzzzz
Dicho así suena MUCHISIMO más interesante de lo que en realidad es, aunque usted no lo crea.
Hasta en las telenovelas chotas donde los personajes se llaman Carlos Alfredo o Regina María y todos esperan el vestidito, la tortita, el besito y el encame, tienen más capacidad de síntesis y buen gusto…
La escena del matrimonio dura una eternidad, sí, a tropezones con una lluvia de diálogos cursis y situaciones absurdas, qué horror! Luego, aparece Jacobo (Taylor Lautner) a quien la vida todavía no lo ha golpeado lo suficiente para saber que hay otros peces en el mar, y sigue obsesionado con Bella.
Estos veinteañeros actúan como si tuvieran no más de 15 años. Así y todo pasamos alegremente a los temas “maritales” entre Bella y Eduardo, le ponen un montón de vueltas al tema del encame, y de las consecuencias del encame, ahí se jueron otros 40 minutos de película y de mi existencia. Ya cuando cruzamos ese puente resulta que Bella, sí, Bella…que tanto jodía para estar con Eduardo, pero que después le daba cosita casarse, y que tanto jodía para encamarse y luego descubre que se quedó encinta, y Eduardo que tanto jodía para casarse y luego le da cosita encamarse, y luego le da cosita ser padre, sí! Es como estar en una burbuja Barbie, o como en una realidad paralela en que a diario no hay temas más importantes como guerras, hambre, muerte y destrucción.
Y ya cuando se asume el embarazo, más drama, histeria, y otros. Los crepusculofílicos me dirán que NO ENTENDI UN CARAJO! Que mi corazón está hecho de gruesos pedazos de hielo y mi cerebro es un cementerio de neuronas. BIENVENIDO SEA! Bendito sea!
Bueno…como leí el libro, nada podía sorprenderme, a menos que hubiera algo de talento en el asador, cosa que no ocurrió. Lo único que me sorprendía eran los terribles efectos especiales, no me he molestado en averiguar cuánto presupuesto tenían, pero alguien fue tacaño o poco talentoso, porque muy feo todo.
Quien filma esto es Bill Condon, a quien no le dio pudor aceptar el cheque y ensuciar su curriculum. Condon no es un mal director, ha hecho cositas decentes como Dioses y Monstruos, Chicago, Kinsey y otras. Así que no sé qué le pasó, que nos pasó. Por qué, por qué Condon!
Es difícil repartir culpas equitativamente, ya que Condon aparece como director, pero la producción seguramente lo tuvo de manos atadas. Tampoco sé hacia quién dirigir la responsabilidad de una musicalización excesiva y melosa, que en las anteriores entregas POR LO MENOS, zafaba, pero aquí han dejado bandas interesantes de lado para poner la mala música a la par de la mala película.
Así que sólo queda resignarse. Abrazar la resignación y esperar que el despelote que supone la última parte encuentre en su camino una luz que por lo menos la haga entretenida y digerible.
Leyendo los foros donde la gente que dice que es mala se trenza en feroz batalla con la gente que dice que es buena, encontré una frase que me parece es la adecuada para definir mi posición frente a este tema: Amanecer Parte 1 es como que te peguen en la cara con un calcetín sudado.
Felices Fiestas.
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07-07-2011
Falso conejo
Abrí yahoo y me topé con la siguiente nota destacada: “El país en que las empanadas tumbaron a McDonald´s” y grande fue mi sorpresa, shock, estupor cuando descubro que se trata de un título apoyado en el estreno del documental boliviano “Por qué quebró McDonald´s” y que dicho país era nuestra querida Bolivia donde supuestamente amamos las salteñas, el majadito y etcéteras más que cualquier otra comida del mundo y donde dormimos liados a la bandera nacional susurrando el himno.
A la nota la acompañaban los admirados comentarios, felicitaciones, alabanzas de hermanos latinoamericanos que se creyeron lo ahí escrito. David derrotaba a Goliat.
Señores, señoritas y señoritos, todavía no se ha gestado en mí ese gusano malévolo llamado “nacionalismo” como para dejar pasar por alto el tema de fondo sólo porque se escucha “bien bonito” decir que la McDonald´s quebró porque valoramos tradiciones ancestrales y porque nuestro sentido de identidad está tan arraigado que aquí no puede campearse cualquier transnacional y vendernos Big Macs y Combos como si fueran sacos de quinua.
Empezaremos diciendo que el título de dicho documental falta a la verdad de entrada, en Bolivia la McDonald´s no quebró, sino cerró, gran diferencia. Uno de los quichicientos entrevistados, el señor Udler (titular de la franquicia mcdonaldiana en Bolivia) lo dice, y queda claro que fueron obligados a cerrar y que ellos la estaban pasando mejor que cumpleaños con piñata.
Hablaré de Santa Cruz, porque yo viví el momento McDonald´s y encima a cuadras de una de sus sucursales. Pues resulta que desde que la McDonald´s llegó al pueblo fue como si hubieran llegado los gitanos a Macondo. La cola de autos y de gente era ridículamente absurda. DESCOMUNALMENTE absurda, algo nunca visto por un plato de picante de gallina (si queremos seguir la línea del documental). Y el tiempo que estuvo funcionando, en horarios de almuerzo y cena era un suplicio ir a comprar Fast Food porque lo último que obtenías era comida de manera rápida, siempre colas y colas y colas. DUDO que en algún lugar de USA se hagan las colas que he visto hacer por una McDonalds en Santa Cruz. Este escabroso fenómeno es digno de estudiarse, pero ahora lo que nos atañe es otra cosa…
Vamos por partes decía Jack el Destripador. A nivel argumental, el documental hace una breve introducción sobre la llegada de la McDonald´s al país, un bosquejo sobre el efecto 9/11 (caída del World Trade Center) y luego se SALE del tema principal y pasa a explicarnos o a mostrarnos con singular dispersión la culinaria boliviana.
Este recuento gastronómico que involucra distintas partes del territorio patrio es condimentado con anécdotas personales de gente como Pepito de los Palotes que cocina arepas a las 3 de la tarde en el mercado (ejemplo), testimonios que parecían ser direccionados hacia la premisa de: “Qué bien se come en Bolivia, qué rica la comida, qué apegados somos a nuestra cultura”. La tesis principal del documental es que la McDonald´s “quebró” porque, como ya dije, en Bolivia preferimos nuestra propia comida y que los precios no hacían muy accesible el producto.
Si esa es tu tesis, PROBALA. Decime por qué cuando se viaja a los pueblitos alejados siempre encontrás hamburguesas y pollos, y por qué otras empresas con platos de igual precio que un McCombo siguen funcionando. El problema es que dicha tesis jamás es probada y ni siquiera existe un análisis real con números, estadísticas, o lo que sea para validar dicha tesis. No hay una investigación, sólo un compendio de entrevistas de gente ligada a la comida nacional, historiadores, hijos de vecino y otros. Algunos de esos entrevistados, emiten opiniones personalísimas (al final) de porqué la Mcdonald´s “quebró” en Bolivia, muy al estilo: “El cielo es azul porque Dios lo hizo así para que al mirar arriba tengamos algo bonito que ver”
Nadie explica el fenómeno real que supone la McDonalds como símbolo de globalización ni de sus políticas de expansión y crecimiento económico. Eric Schlosser en su libro “Fast Food Nation, el lado oscuro de la comida rápida” analizaba todos los pasos que llevó a la McDonald´s a ser una marca reconocida hasta por encima de la Coca Cola.
La McDonald´s basa su estrategia comercial y expansiva en números y Bolivia no fue el único país en el que se cerraron locales, ese “ajuste” en el que Bolivia es un dato marginal se llevó a cabo en 10 países más y se cerraron alrededor de 175 sucursales.
Según datos arrojados en esa época y fácilmente leíbles en Internet, la McDonald´s que como cualquier transnacional que se precie vive en competencia descarnada con sus rivales de Fast food, tuvo una crisis. Dicha crisis fue producto de varios factores: economía global y americana por los pisos, mejores ofertas de las empresas Némesis, una necesidad de reestructuración como organización, etc…entonces ante la disyuntiva de qué hacer, se decide cerrar los locales que a nivel general les represente menos ganancia.
“Hace tres semanas, la compañía fundada en 1948 por los hermanos Richard y Maurice McDonald, comunicó a la bolsa que planeaba cerrar cerca de 175 restaurantes y abandonar una decena de países como consecuencia de ajustes por los ganancias cada vez a la baja, tanto que en EEUU, sede de sus operaciones, sus ventas cayeron en 2,8 por ciento.
Y si no le va bien en sus ventas, sus acciones de McDonald’s (MCD) en la Bolsa de Nueva York van por mal camino. Ayer cada acción de la cadena de fast food más grande del mundo cerró con una cotización de 18,05 dólares lejos de los 30,7 dólares de fines de mayo y peor aún de la banda de 50 que se había mostrado a fines de 2001. Razones más que suficientes para ir a una reestructuración que implique abandonar los mercados poco redituables como el boliviano, al que llegaron en 1997”, se leía en el Nuevo Día del 21 de octubre de 2002.
McDonald´s tiene como premisa estratégica: cerrar "los restaurantes en los cuales su nueva estrategia no es aplicable, aquellos que deterioran la imagen de su marca y/o aquellos en los cuales no se espera ningún efecto positivo de inversión". Esta vaina la hace hasta hoy día, por qué? Porque es una empresa gigante, que todo el tiempo hace recortes, abre y cierra locales con el único fin de que sus ganancias se multipliquen. Y esto tiene que ver con lo que supone operativamente para la McDonald´s mantener una sucursal en un país alejado de su base y con características como las que posee el nuestro.
Lo de Bolivia, entonces, es resultado de muchos más factores que la afirmación simplista de que la salteña tumbó a la Big Mac. Costo/Beneficio, le dicen.
Si fuera cierto que quebró ¿por qué el empresario boliviano Humberto Roca gestionaba su retorno en el 2008? Roca declaraba: “La inestabilidad de Bolivia no es muy favorable para las compañías que tienen nombre internacional. Nosotros estamos intentando, hemos hablado con la gente que tiene las franquicias (de McDonald’s) para Bolivia y otros países de Sudamérica para empezar a trabajar ya. Queríamos tenerlo aquí el 2010, pero todavía nos puede dar tiempo. Esperemos que el país no muestre señales equivocadas, porque ahí, está más lejos”.
Entonces, podría asumirse que Bolivia no le ganó a la McDonald´s sino que a la McDonald´s no le dio la gana de quedarse en Bolivia y esperar que estemos a la altura de sus requerimientos corporativos. Obviamente, dicha tesis tendría que ser confirmada con un análisis profundo, cuadros sinópticos e hipnóticos, entrevistas a voces autorizadas y gráfiquitos 3D, digo.
¿POR QUÉ QUEBRO LA MCDONALDS?, por otro lado, no arroja luz sobre nada, y basa su tiempo de duración en mostrarnos comidas típicas y declaraciones sobre el porqué la papa es milenaria, hace cuánto hago trancapechos, quién me compra mi pique macho, etc.
Para los que quieren ver un documental sobre la McDonald´s saldrán muy decepcionados, NO existe nada interesante o revelador sobre el paso de la McDonalds en Bolivia.
Desgraciadamente y hablando sólo de aspectos técnicos el documental sufre de problemas de sonido, montaje, y hasta de ortografía (acentos) o identificación de los entrevistados. Paula Peña, historiadora cruceña es presentada o rotulada como Paola. Ese fue otro detalle molesto, que los entrevistados no eran presentados con el apellido y especificando su área, algo muy importante si se trata de un documental.
Además, algunas veces hasta usan imágenes de apoyo que parecen bajadas por youtube o un servidor similar en baja resolución.
Y bueno, lo peor es el sancocho en que se convierte y la cacofonía de malinformación que se va regando por el resto del mundo. Desde aquí informo que las calles bolivianas también están llenas de pollerías, hamburgueserías y panchitos (hot dogs). Que el Subway y la Burger King siguen cebándonos y que tienen escuela en las compañías locales Toby, Pollos Chuy, Pollos Criss y otros.
El documental ¿Por qué quebró la McDonald´s? es un producto que seguramente tuvo las buenas intenciones y el cariño del que siempre se nutre cualquier trabajo, hay espacio para el premio al esfueroz y lo que quieran, pero en su resultado nos confirma el mal momento por el que atraviesa (desde hace unos años) el audiovisual nacional.
Lo mejor: cuando podés salir a la calle
Lo peor: es como un árbol cuyas ramas crecen para todos lados
La escena: …
Lo más falsete: …
El mensaje manifiesto: viva Bolivia
El mensaje latente: se puede vender lo nacional usando una transnacional
El consejo: Vela sin mayores expectativas
El agradecimiento: que sólo dure 70 y pico minutos
La pregunta: ¿Volverán las oscuras golondrinas?
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07-07-2011
PUREZA
¿Qué es un monstruo? ¿Cómo nacen los monstruos?
En un pequeño pueblo alemán, empiezan a suceder hechos extraños. Extraños y perversos. Un médico sufre un accidente provocado por las argucias de un anónimo personaje, un niño es secuestrado y salvajemente flagelado por desconocidos, una familia sobrevive al luto y al incesto, Personas desaparecen, animales son torturados, y todo eso sucede en los albores de la primera Guerra Mundial.
Los niños protagonistas son los niños del futuro nazi. Aquellos que crecerán y vivirán para ser testigos o cómplices del holocausto.
Esa es la teoría, la versión, la mirada que Haneke echa sobre ese oscuro periodo de la historia. El cineasta no le hace ascos a nada, y se sumerge hasta el fondo en ese pantano.
Así que Michael Haneke es un tipo con huevos. No un huevón, sino un tipo con los huevos bien puestos. Desde El séptimo continente, su película debut, nos mostraba que lo suyo no era dorarle la píldora al sistema, ni contar historias de maripositas preñadas o jugar a una irreverencia que sólo fuera pose.
Lo de Haneke va más allá, quizás por su formación en filosofía y en psicología, quizás simplemente porque tiene el talento innato para revelar en su obra lo peor del ser humano. En el universo Haneke, el negro y el blanco conviven en dramática armonía. La violencia y la maldad pueden ser reflejadas sin aspavientos, con un increscendo que hace la trama más jodida, más pendeja.
Haneke es uno de mis directores favoritos de cine. La primera película suya que vi fue Funny Games (versión alemana), cuando tenía 19 años. El descubrimiento de su cine me llevó a buscar con esmero su filmografía, así pude ver TODO, la ya mencionada obra debut, pasando por la extrañísima Video de Benny, la puesta en pantalla gigante de La Pianista (escabroso libro de Jelinek), El tiempo de lobos, su incursión americana con un remake de Funny Games y claro, La Cinta Blanca. La Cinta Blanca compitió con la francesa El Profeta y con la argentina El secreto de sus ojos por los Oscar 2010, en ese momento me pareció increíble que un filme como el de Campanella haya recibido el premio y no La Cinta Blanca, que puede no ser del todo accesible, pero en líneas generales a nivel de fotografía, de música, de montaje, de actuaciones, de guión, le daba diez mil vueltas a la propuesta argentina.
Pero bueno, si los Oscar le dieron la estatuilla a Julia Roberts por Erin Brokovich, en lugar de dárselo a Ellen Burstyn por Requiem por un sueño, la verdad que mucho no se puede esperar. La cinta blanca es un filme tan enigmático como perturbador. Haneke tiene la madurez, el espíritu y repito, el talento, para darse el lujo de hacer un filme largo (dos horas y algo), en blanco y negro, con pausada fotografía, escuetas explicaciones de lo que vemos, y volarte la cabeza.
Haneke construye como un maestro artesano un guión perfecto. En su aparentemente ambiguo relato de los extraños sucesos, damos un vistazo a los cimientos de una sociedad severamente reprimida y dogmática. Una sociedad donde rige la hipocresia y el culto a las apariencias, entendiéndose por apariencias a un modelo de “conducta social” que contrasta enormemente con los castigos, reprimendas y humillaciones en las que se sustenta.
A Haneke se le criticó que su vision es demasiado desoladora, que no hace concesiones y que todos los personajes son corruptos. También se le criticó su mensaje sobre la estricta educación catolíca en la que descanza la crianza de la europa contemporánea. Se le criticó que es lenta y por ratos “aburrida”. Se dijo que usó su película para pintar al pueblo alemán de una manera poco favorecedora.
Críticas siempre habrán muchas, desde mi punto de vista el filme tiene el tono desolador que requiere, y los personajes son bastante realistas. Además, están interpretados por grandiosos, espectaculares actores. Y esa es una marca Haneke, también, jamás he visto películas suyas que estén mal actuadas.
Es un tipo que se preocupa sobremanera por la dirección de actores. En este caso, tenemos a Sussanne Lothar, Ulrich Tukur, Burgart Klaussner, y otros, que ya hasta habían trabajado con él antes.
No existe violencia explícita, si te la toparas haciendo zapping un segundo… hasta podría confundirse con una de esas películas en blanco y negro de la época dorada de Hollywood, pero luego, la composición de la imagen, y todo aquello que queda suspendido en el aire, te golpean como una ráfaga de gas y eso es lo que perturba y shockea.
No es Funny Games, ni La Pianista, pero salís del cine profundamente jodido. Como si hubieras ido a un entierro o asistido a una autopsia en la morgue.
Me atrevería a decir que este filme se sitúa entre lo mejor que he visto en los ultimos años. Una película envolvente, que nos recuerda a la mano de los grandes maestros del cine, potente y singular obra que llega a las pantallas gigantes de Bolivia, gracias a Londra Films.
La cinta blanca habla de la pureza, así como la escena en que un grupo de niños son castigados y sus padres les amarran una cinta blanca en el brazo para recordarles que tienen que ser puros de corazón y portarse bien.
Ajá, pureza, pero es una ironía, porque la pureza a veces no existe, por muchas cintas blancas que se usen.
Entonces, la Cinta Blanca es sólo el símbolo de una pureza perdida.
Lo mejor: Fascinante e hipnótica
Lo peor: puede ser densa para algunos
La escena: cuando el doctor humilla a la niñera, lo del pájaro, el final…
- Lo más falsete: …
- El mensaje manifiesto: Toda sociedad engendra sus propios males
- El mensaje latente: El mal es fruto del mal
- El consejo: Vela en cine!!!! Antes que la saquen, quedan pocos días
- El agradecimiento: la posibilidad de verla en pantalla gigante
La pregunta: ¿El ser humano es malo por naturaleza y la sociedad lo corrompe o viceversa?
CURIOSIDADES
- Haneke planeaba filmar La Cinta Blanca como una miniserie para TV dividida en tres partes.
- Se filmó a colores, y en post producción se pasó a blanco y negro. - Más de 7000 niños hicieron casting en un periodo de 6 meses…
- Aunque el pueblo es ficticio muchos de los incidentes en el filme fueron tomados de la vida real sobre incidentes sucedidos en Alemania y Austria entre los años 20s y 40s.
AUSSIEBUM
En la otra esquina, de lo que puede ser, pero no es…está Perfidia. El tercer largometraje de Rodrigo Bellot era esperadísimo desde aquellas declaraciones suyas a El Deber, cuando dijo “no es una película de masas, es más bien para un público intelectual; es por eso que apostaré a distribuir esta película de manera diferente. Traeré un proyector digital desde EEUU y organizaremos un evento para su exhibición, en el que únicamente 2 mil personas puedan ver la cinta. Quiero devolverle al arte del cine la importancia que se merece, por eso el estreno será todo un acontecimiento, pues el público tendrá que asistir con traje de gala a la presentación”.
No supe si hizo la presentación o no, si cobró los 20 $us. que se planeaba cobrar, o si la gente se vistió como muñequito de torta, sólo supe de un evento pequeño creo que en el Simón Patiño donde se podía asistir con invitación. Igual, da lo mismo cómo piensa promocionar o no su película, da lo mismo cuánto pretenda cobrar de entrada, o si él realmente cree que sólo la "intelectualidad" boliviana la entenderá y/o valorará, da lo mismo.
Cada director de cine puede tener las pajas mentales que quiera sobre su obra, por algo es SU obra. Y de la misma manera, el público puede opinar como receptáculo de dicha obra. Así que después de dos años de su estreno oficial, PERFIDIA fue presentada a público abierto en Santa Cruz. Dicho acontecimiento se llevó a cabo en la Casa de la Cultura, a sala llena, gracias al FENAVID, festival que sin duda se ha convertido en EL festival audiovisual del país.
Weno, el tema es que Perfidia fue exhibida como parte de sus actividades especiales, y que Bellot estuvo presentándola. A mi derecha, un señor mayor que reemplazaba a compañero de butaca me preguntó: "Muestra el mundo gay, no?", sonreí encogiéndome de hombros, sin saber a ciencia cierta la veracidad de la suposición. Luces OFF.
Los grises, nevados y solitarios paisajes de Ithaca nos dan la bienvenida, mientras la voz de Andrés Barba entona una muy linda versión del conocido tema musical Perfidia… Vemos al personaje de Gonzalo Valenzuela, a quien algo le pasa, algo le sucede.
El tono del filme nos indica que existe despecho, decepción, abandono, traición…hmmm…perfidia pues. Diría que los primeros minutos prometen… Valenzuela anota una dirección, se va a un hotel, y luego vivimos escenas de la vida cotidiana, donde el espectador simplemente contempla…todo acompañado de planos secuencias prolijos, bonitos. Poco diálogo, no es cierto eso de que el único diálogo sucede al final, hay poquísimo diálogo pero ahí está. Tampoco es cierto que es una sola locación, hay varias más, sólo que la acción principal sucede en una locación. La película avanzaba, aunque no lo pareciera. A esas alturas, otro señor a mi izquierda decía muy fuerte: "Pesadita, no?". Reí, empática. El público empezó a salirse. Como a la media hora, 21 personas se salieron de la sala al mismo tiempo. Eso no es referencia de nada, lo único que quedaba claro era que la "advertencia" de que NO era un filme de características masivas, era cierto.
Los prometedores minutos iniciales se iban desinflando, la música comentaba el drama que vive el personaje, lo subrayaba, y Valenzuela se la pasaba casi todo el filme en calzoncillos, para más señas: AUSSIEBUM, marca que no conocía, pero que luego de estar casi una hora y media viendo sus diseños, ahora (macabramente) forma parte de mi inconsciente.
La película se desarrolla, y conforme se acerca el final, ya tenés conclusiones intensas. Perfidia es una película efectivamente "pesadita", dirigida a un público muy específico, con aires de cine experimental contemplativo, que está bien filmada. Técnicamente no hay nada que objetar.
Otra cosa a destacar es la actuación de Valenzuela, que le pone dignidad a ese, por ratos, cansador paseo de la cámara sobre su cuerpo y los Aussebium, claro. La búsqueda de presentar algo diferente podría ser parte de lo positivo, no sé donde terminan las vísceras y comienza la impostura, pero definitivamente estamos ante un producto que propone. Lo triste es que de los trabajos bolivianos decentones a nivel técnico vistos este año, esa sería la palmadita en la espalda: la propuesta.
Según el mismo Bellot, escribió este guión después de ver En la cama, del chileno Matías Bize, que también protagoniza Valenzuela. Sin embargo, En la cama, tenía cierto…hmmm…llamémosle factor, que la hacía interesante y simpática, mucho más redonda en su contenido. Y además Bellot, no es Bize.
Perfidia, por otro lado, crea un argumento que llega a rozar lo infantil, y la resolución es torpe y carente de emoción. Estamos ante un conflicto que anuncia desde el principio que acabará en tragedia, encima es alargado y condimentado al final con una escena ñoña, tipo telenovela, que pretende explicar al que se lo perdió o al que no captó, la esencia de la trama. Intelectuales del mundo, uníos. Esto último se supone que es lo "fuerte" de la propuesta, lo "emotivo, perturbador" o lo que sea que le llamen algunos.
En esto es en lo que se intenta camuflar lo vacuo. Y eso es lo que yo no podía creer. Hubo un momento que hasta dije: "Nooooooooo". No, porque era todo tan liviano pero intentando vender solemnidad… Entonces, tenemos un filme bien actuado por Valenzuela (los secundarios están de pena), bien filmado, pero cuyo guión no consigue sostenerse y no parece pasar del experimento novel. No obstante, he sabido de compatriotas que la encontraron fabulosa, espectacular, con incontables lecturas psico-sociales, valiente, arriesgada, irreverente y otros floridos adjetivos… sus buenos motivos tendrán. Por mi parte, nada…ni irreverencia, ni valentía, ni fuerte, por ahí no la entendí (insertar guiñito) o es que el mundo real depara tanta brutalidad, que ese cheesecake me supo rancio.
Me quedo con Valenzuela, la fotografía, algunas escenas y esito sería todo. A esperar la próxima.
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07-07-2011
STUPID
MONKEY
Era Strauss. Era Kubrick. Era 2001 Odisea en el
espacio. La escena del mono que levanta triunfal el hueso mientras
Así habló Zaratrustra se escucha de manera apoteósica y se sucede la
elipsis temporal más larga del cine, ESO damas y caballeros… es el
legado, la tapa del cajón de imágenes grandiosas/dignas
protagonizadas por primates.
Atrás quedó El libro de la selva con la espectacular secuencia de
los monos jazzistas cantando Quiero ser como tú, o la mítica saga
del Planeta de los Simios. Ajá, no hay hueso que levantar ni Strauss
que lo sonorice.
Pero elay! La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. Después
de casi dos semanas insoportables de no ver cine, DVDs, o cualquier
similar…estaba con un síndrome de abstinencia jodido. Miseria,
calor, miseria y el viento sopla fuerte sobre la playa, mi casa está
en el cielo cerca del soooool.
Cerraba los ojos y veía imágenes raras y lucecitas de colores.
Así que cuando FINALMENTE hubo tiempo, libertad para hacer lo
mejor que se puede hacer en el mundo (ir al cine) juimos a ver El
Origen del Planeta de los Simios. Casi análogamente,
paradójicamente, providencialmente y otros mentes.
ANALOGAMENTE: Unas semanas atrás un mono atacó a un amigo, la
noticia salió en EL DEBER: “Mono aterroriza a los vecinos de la
Madre India”. Amén de las inyecciones antirrábicas que hasta la
fecha el "aterrorizado" sujeto recibe, el chiste fácil caía como
anillo al dedo y no fueron pocos los comentarios prediciendo que
estábamos en los albores de una revolución.
PARADOJICAMENTE: Recordé el 2001, cuando tumbaron el World Trade
Center. La fe en el ser humano no fue lo único que se destruyó. Ese
2001, Tim Burton la cagó con su versión de El Planeta de los Simios,
como más adelante cagaría Charlie y la fábrica de chocolates y
Alicia en el país de las maravillas.
Todo hacía pensar que si Tim, NUESTRO Tim, nos
dejó tanta fetidez y no pudo hacer nada por revivir uno de los
filmes de ciencia ficción más importantes de la historia del cine,
para cualquier otro crispín dicha tarea sería crónica de un fracaso
anunciado.
PROVIDENCIALMENTE: Asquito el poster, sí, pero esta
nuevísima, digitalizada lectura de El Planeta de los simios no sólo
es una película entretenida, sino que sobrepasa lo digno y se sitúa
como un filme por momentos entrañable.
Este chocolate para el alma está dirigido por un casi desconocido
Rupert Wyatt. Rupert, británico que sólo tiene en su repertorio a
The Escapist, consigue lo inaudito: Dotar a esta nueva versión de
emotividad, y hacerlo de manera sobria, elegante, con escenas
logradas y con un resultado global que lo sitúa bajo la etiqueta
nada despreciable de “Buen director”. (ARDE EN EL INFIERNO MICHAEL
BAY)
La trama gira en torno al científico Will Rodman (James Franco) que
busca la cura contra el alzhaimer, cuyo padre Charles (un excelente
John Lightgow) sufre de esa terrible enfermedad.
Como la humanidad es mañosa e inescrupulosa, Will anda jugando a ser
Dios, y crea el ALZ112, que se empieza a testear en simios.
Ojos Brillantes (guiñito a Charlton Heston), un simio hembra, parece
ser la prueba de que funciona, pero nada es lo que parece…(insertar
soundtrack de Psicosis)… Cuando acordamos, el asunto se va al
chancho con impulso y Will termina adoptando responsabilidades poco
usuales.
A la historia se suma César, el simio interpretado por Andy Serkis
que en el pasado robó mi corazón como Gollum (Señor de los Anillos),
y que se convierte en el eje del filme. (Insertar redobles de
tambores, fanfarrias, y sonidos de caballos a galope) Cuando la
película culmina, en nuestra cara pelada nace un caudillo. Un líder.
Si hubiera una bandera para izar, créanme que ya estuviera flameando
en lo alto del mástil. La transformación, evolución, revolución de
César (Ave César) nos dejará conmovidos, con ganas de sacar a pasear
al perro más seguido (sí, sos una mascota) y de cortar el consumo de
99.9% de productos que forman parte de nuestra vida.
Un bosque de secoyas se convierte en quimera de sueños, libertad,
reencuentro ecológico, lagrimita de butaca, click de la caja
registradora para la secuela, y claro…el hogar.
Por eso es que me paro en una silla, agarro un
megáfono y grito: YA ERA HORA. Ya era hora que desde las entrañas de
la industria hollywodense, nazca un filme a ojos vista comercial,
pipoquero, hasta engañoso por ratos, pero que ESTA BIEN.
Obvio que tiene algunas fallas, sobre todo en la última media hora
cuyo desarrollo aleja a El Origen del Planeta de los Simios de un
filme memorable y de culto. O sea: pudo ser, por momentos lo es,
pero no termina de serlo.
El australiano Andrew Lesnie cuyo excelente ojo fue el responsable
de la dirección de fotografía de la trilogía de El Señor de los
Anillos, del filme Soy Leyenda, de King Kong, y hasta de Babe, el
cerdito valiente, entre otras, aporta belleza a las imágenes.
Hermosos planos, hermosas escenas, her-mo-so. Con respecto al
apartado actoral, digamos que en este filme los humanos son
sobrepasados por la intensidad que logra desprender con una sola
mirada Andy Serkis como César.
No me parece el mejor trabajo de James Franco, pero nuestro amigo
John Lightgow que dejó nuestras mentes traumadas con Trinity, el
serial killer némesis de Dexter, sí hace una más que una correcta
interpretación. Cosita (¿veterinaria? esposa, concubina del
personaje de Franco) está de adorno, y es lo más flojito flojito en
actuación.
Amanda Silver y Rick Jaffa unieron manitos para
escribir este guión. Ambos han trabajado poco, pero consistentemente
en filmes como: La mano que mece la cuna (la niñera loca bitch), Ojo
por ojo (una sufrida Sally Field que se intenta vengar de un
maleante Shuterland), La reliquia (no gracias) y alguito más.
Silver y Jaffa crean un guión lleno de homenajes
y reverencias a la saga que la precede, tejen un argumento fuerte,
cuyas flaquezas principales se encuentran en la forzada y gratuita
historia de amor, así como el sinsentido que impera en algunas
secuencias finales.
Eso
no importa un carajo. Igual los gritos, la serpentina y el abrazo a
la distancia para Rupert, continúan.
El origen del Planeta de los simios se presenta como una buena
alternativa dentro de la cartelera de cine. En 1963, el francés
Pierre Boullen sacaba su novela El Planeta de los Simios. En 1968,
Franklin J. Shaffner fue el encargado de dirigir la versión
cinematográfica, naciendo así una de las más respetables sagas de
ciencia ficción. En el 2011, podemos decir que SI, SE PUEDE. La
historia continúa.
Lo mejor: Bonita, bien contada, con un guión decente y la
interpretación magistral de Andy Serkis (César).
Lo peor: el momento en que César hace lo que nadie esperaba, me
parece que ahí es cuando la historia empieza a caer. (escena del
simio en el encierro atajando la mano del Felton)
La escena: cuando hieren al padre de Will, la reacción de César,
también la organización del puente.
Lo más falsete: el No y la historia de amor.
El mensaje manifiesto: Qué hijos de puta los que experimentan en
animales
El mensaje latente: Evolución no es lo mismo que revolución
El consejo: Vela en cine.
El agradecimiento: Gracias por no hacerla en 3D y por no
alargarla al pedo. La pregunta: ¿Mantendrán la dignidad en las
secuelas que se vienen?
CURIOSIDADES - Tom Felton (Dodge, el cuidador
malo) dice dos frases míticas que dijo el personaje de Charlton
Heston en el Planeta de los simios: “Es un manicomio! Es un
manicomio!” y “Quítame tus sucias garras de encima, sucio simio”.
Los nombres de Maurice y Buck que aparecen como compañeros de
encierro de César son un homenaje a actores originales de la saga.
Kathryn Bigelow (The Hurt Locker), Robert
Rodríguez (El Mariachi) y Tomas Alfredson (Let me in, versión sueca)
fueron algunos de los nombres que se barajaron como posibles
directores.
El rodaje se realizó en Vancouver, San Francisco
(California) y Oahu (Hawai) La música fue compuesta por Patrick
Doyle e interpretada por la Hollywood Studio Symphony.
Hasta septiembre el filme ha sido un éxito de
taquilla llegando a recaudar en USA y en otros países un total de
377, 718,000 $us.
Charlton Heston murió hace ya unos años, y esta
sería la primera Planeta de los Simios en que no actuaría, pero
Rupert y compañía se dieron mañas para que el tipo aparezca
solapadamente, en el encierro de los simios, hay teles en los
pasillos que pasan La agonía del éxtasis.
También mientras Felton está de guardia, se ve
en una televisión Los Diez Mandamientos con Heston en el papel de
Moisés. Se vienen las secuelas.
EXTRAS VERDE, NO TE QUIERO VERDE
Llegando al fondo de la noria de ese bochornoso
oficio que significa escribir sobre cine, me toca hablar de Linterna
verde y decir que lo que la hace digerible es nada más y nada menos
que Ryan Reynolds. No particularmente por sus dotes histriónicas
sino porque se pasea en pantalla con la gracia y el acervo que sólo
una presencia trabajada duramente en gimnasio puede conseguir. Esa
imagen que parece photoshopeada hace que pagar la entrada en 3D
valga la pena.
Los asistentes a Taller de Crítica Cinematográfica y los lectores de
los manuales: “Cómo escribir una crítica sin sonar estúpido e
ignorante” y “12 pasos en la importantísima y exigentísima escritura
de opiniones sobre cine”, así como los folletines (semanales) de
“ESSS: Escribir sobre Sine es Serio”, pueden dirigir sus comentarios
a:
aullidosdelacalle@yahoo.com.
Siguiendo con Linterna Verde. Lo rescatable, remarco, es Reynolds.
Lo bueno de Reynolds o el bueno de Reynolds se exhibe impúdicamente
dentro de una historia facilona, sin mucho sentido, en la que ni
siquiera los efectos especiales resultan una novedad o llevan hacia
una escena que te haga pensar: WOW. En la estupidez de Transformers
3, la escena del edificio cayendo estuvo decente, pero en Linterna
Verde no existe nada a lo que aferrarse. Quizás, aparte de Reynolds,
la villanía de un gran actor como Peter Sarsgaard…eleva el nivel de
un pastiche llevado a la pantalla gigante con el único afán de
sacarNOS unos cuantos pesos.
No se podía esperar mucho del neozelandés Martin Campbell, quien
figura como director de filmes igual de paupérrimos como Casino
Royal, La máscara del zorro, y Límite Vertical. Campbell se unió a
gente como Greg Berlanti para que le escriba la historia, este
muchachón es más conocido por escribir los guiones de Dawson´s Creek
(guácala) y otras series de TV de ese mismo estilacho.
Y a él lo acompañan CUATRO crispines más con
casi similares credenciales. Así que no le podemos pedir peras al
olmo. Para cerrar otra decepción de este 2011, a Linterna Verde le
agregan la yapita más ridícula de todas las yapitas vistas en los
créditos finales. Una yapita que nos informa (como si hiciera falta)
que la secuela is coming, y que será tan o igual de inoficiosa que
esta primera parte.
LA PESTE Y ya por si fuera poco, he aquí un filme del que tienen que
huir como si se tratara de la gripe aviar. Esto es peor que todo lo
reseñado durante el 2011, con la digna excepción que supone la
producción nacional, imbatibles en cualquier rubro: ABDUCTION es el
título en inglés, y para que no los agarren con los calzones abajo:
SIN SALIDA o SIN ESCAPE, el nombre en español.
Nos venden esta cosa como el debut SERIO de nuestro amigo Taylor
Lautner conocido en el farandulete como "el lobito", o Jacob,
personaje que interpreta en la no menos apestosa saga Crepúsculo. En
Crepúsculo lo vemos porque se saca la camisa n veces, y nada más. De
hecho parte de la publicidad de Abduction era que NO tomaríamos en
cuenta sus biceps sino su desempeño actoral. ERROR.
Abduction comienza con escenas teens acartonadas, aburridas, lelas.
Uno espera pacientemente que la acción comience, porque
supuestamente es acción suspenso. El paraíso teen, repito, es
retratado con cero inspiración y con un menos cero de talento. He
visto series de TV que captan mejor esa esencia.
Resulta que Nathan (Taylor POSTE DE LUZ Lautner) anda enamorado de
la vecinita. La vecinita es su compañera de clase y les dan una
tarea en el colegio sobre los missing child. Después de un montón de
miradas "INTENSAS" en los pasillos escolares, finalmente entramos a
la trama donde se involucra a la CIA, mercenarios de guerra,
secretos de estado, y otros.
Lautner hace gala de una de las peores
actuaciones que he visto este año en un protagónico. Hijo mío,
sacate la camisa nomás. A su lado están actores de la talla de María
Bello, Sigourney Weaver, Alfred Molina, Jason Isaacs, que son BUENOS
ACTORES, pero que al parecer fueron tentados por el vil metal y se
metieron en esta película que de cajón irá seleccionada a los Razzie
Awards.
LARRRRGA, aburrida, sin sentido, o la palabra correcta sería
ESTUPIDA, mal filmada, mal guionizada, mal montada, mal actuada,
horrible. Nos deberían pagar por verla, y no al revés. Que no se
diga que NO les avisé.
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| Perfil |
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Mónica Heinrich V.
Cinéfila de corazón. Psicóloga, directora de la Revista Aullidos de la calle, directora del ciclo de PSCINE, colaboradora de la revista Teatro, ex-periodista de la sección Escenas, socia de MalBicho Producciones y productora asociada de Banda Ancha.
http://aullidosdelacalle.blogspot.com
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