BRÚJULA

Colin Newman: “Wire mira hacia adelante”


Desde Inglaterra, Colin Newman habla de los 40 años de carrera de Wire, una de las bandas que lideró el movimiento post-punk a finales de los 70 con tres discos importantes: Pink flag, Chairs missing y 154

Colin Newman se mantiene al frente de Wire, que hace 40 años publicaron su primer disco, Pink flag / Foto: Mara Robinson

08/04/2017

Hace 40 años, en plena explosión punk, la banda inglesa Wire replanteaba el género y catalizaba la furia de la época en latigazos sonoros contenidos en un disco titulado Pink flag.  


Un año después lanzarían otro álbum, Chairs missing; y la trilogía -involuntaria- se cerraría con 154, en 1979. Wire, conformado entonces por  los guitarristas Colin Newman (voz) y Bruce Gilbert; el bajista Graham Lewis y el baterista Robert Gotobed, marcó con estas tres producciones el camino de lo que fue etiquetado como ‘post punk’ (aunque Newman dijo que escuchó esta definición recién en los 90), pero también inspiró el surgimiento de otras bandas importantes.


Después de 154, Wire tuvo varios hiatos, con los integrantes trabajando en solitario y reuniéndose para sacar algún disco (Gilbert dejó la banda definitivamente en 2004). Esta década ha sido la más productiva para ellos y tienen preparado el álbum N.º 16, Silver/Lead, para celebrar.


“Wire es la misma banda que fue hace 40 años. No está muy interesada en el pasado. Le interesa el presente. El hoy”, dice desde Londres Colin Newman, fundador del grupo. “Una de las cosas definitorias sobre Wire es que la banda siempre mira hacia adelante, quiere dar el siguiente paso. Así que, en algunos aspectos, 40 años tienen un significado, pero en otros, no significan nada. Es solo un número”. 

Un lugar en la historia
Con todos estos años haciendo música, para muchos, Wire se ganó un lugar en la historia del rock and roll. Así lo creen los seguidores que están desparramados por todo el mundo, los músicos que los admiran y los periodistas que escribieron sobre esta banda, que dio su primer concierto en abril de 1977.
“Es fantástico saber que cosas que has hecho han llegado y conmovido a personas de diferentes culturas y lugares que responden a cosas que vos hacés. Pero por ejemplo, Wire nunca ha tocado en Sudamérica, lo que es una extraña situación, y no quiere decir que no lo hubiéramos intentado”, comenta.


El guitarrista es consciente del alcance que tienen. “Mucha gente conoce Wire, pero eso no es garantía para tener una buena audiencia. No es como un nombre tan grande. Nosotros siempre hemos estado de alguna manera en el underground”. 


Y también se muestra satisfecho de que su público, y el nuevo público que los va descubriendo, mire hacia adelante, como ellos. “La gente viene a vernos y no espera que toquemos material antiguo, si tocamos alguna canción está bien, pero lo que esperan es el nuevo material o el nuevo álbum. Eso no es lo normal para otras personas de nuestra generación”. 
El disco, Silver/Lead, está cargado de las atmósferas que han caracterizado el sonido de Wire, con las guitarras de Newman y Matthew Simms (que reemplazó a Gilbert) bien sincronizadas con la solidez de la batería de Robert Gotobed.


La lista de bandas a las que Wire infundió esperanza cuando se iniciaban es larga: Sonic Youth, Minor Threat, Big Black y My Bloody Valentine, para mencionar lo ‘under’; y más alto, sus compatriotas de Blur (Damon Albarn y Graham Coxon han dicho lo mucho que significó para ellos escuchar a Wire cuando eran jóvenes) y R.E.M. 
“El tema de la historia de la cultura popular es: todo influencia a alguien más. La manera en que la influencia toma lugar depende del artista, a veces la gente dice que ha sido influenciada por algo y lo que quieren decir es que intentan sonar exactamente como eso. Otros dicen que son influenciados por bandas de las que tú no escuchas nada en su sonido. Pero hay algo sobre el método de trabajar o la actitud en esa banda que te influenció”, explica.


Newman sabe también que muchas de esas bandas obtuvieron más que ellos. “Hay muchos grupos influenciados por Wire que son de alguna manera más exitosos. Pero vos no querés estar amargado por siempre por eso porque a nadie le gustan los músicos viejos amargados. No es que Wire no hubiera tenido éxito, no somos desconocidos, así que también entiendo que no es para todo el mundo. Si nosotros fuéramos de los que disfrutan el inmenso éxito internacional tal vez fuéramos un grupo diferente, no el grupo que influenció a tanta gente. No estoy diciendo que todo lo que vendió un millón de copias es ordinario. Eso no”.

Art-punk
Newman, que tiene seis discos solistas, como muchos otros músicos y artistas de la Inglaterra de los 60 y 70, tuvo en la escuela de arte una gran oportunidad; jóvenes de las clases trabajadoras eran alentados para que ingresaran en ella, muchos eran subvencionados. Fue una época de oro. “Por tres o cuatro años podías estar envuelto en un ambiente creativo y desarrollarte como artista sin necesidad de tener mucho dinero. No creo que hubiera estado en una banda si no hubiera estado en una escuela de arte, porque hubiera estado muy ocupado en algún otro trabajo. Yo no tenía idea de cómo ganarme la vida y estoy feliz de que haya podido hacer algo que produzca ganancias”.


   “Las cosas han cambiado. La idea de dar dinero a alguien por cuatro años para que básicamente se descubra es imposible. Nadie que pague impuestos podría estar de acuerdo con esto”, se lamenta el músico de 62 años.
     Newman aprovechó esa oportunidad y ya van 40 años de historia 



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