Esa misma Casa de la Cultura en la que hace casi cuatro décadas se expuso por primera vez una muestra colectiva con obras de Tito Kuramotto, Marcelo Callaú y Herminio Pedraza, actualmente alberga una exposición que se la puede considerar igual de histórica, pues constituye la primera actividad oficial que se realiza en las renovadas instalaciones de la institución cultural y en ella se sintetiza gran parte de la realidad de las artes plásticas en el país.
Se trata de la XVI Bienal de Artes Visuales de Santa Cruz de la Sierra, cuyos ganadores fueron presentados el pasado miércoles en el frontis de la remozada ‘Casa’, donde se exponen las demás obras participantes al igual que en el Museo de Arte Contemporáneo.
El jurado, integrado por los colombianos Miguel y Lorenza González, y los bolivianos Ramiro Garavito, Valeria Paz, Raquel Schwartz y Heberth Román, determinó que las obras ganadoras de esta Bienal son las de Gastón Ugalde, con la instalación titulada Amazonia; Roberto Unterladstaetter, con otra instalación que lleva por título Sí patroncito y Douglas Rodrigo Rada; que presentó un dibujo sin título (Barriendo). Cada uno de estos artistas se llevó Bs 32.400, de acuerdo a lo que establece la convocatoria del concurso que organiza, desde hace más de tres décadas, el Gobierno Municipal de Santa Cruz de la Sierra.
OJO CRÍTICO
A pesar de los elogios y felicitaciones que recibieron los artistas presentes en la inauguración de la muestra, el jurado de la Bienal calificó de regular el nivel de las obras que se presentaron al certamen artístico, observando el hecho de que la convocatoria incluyera obras de todas las especialidades y que no se hubiera efectuado una selección previa del material recibido, como se hizo en anteriores versiones. Según Raquel Schwartz, al abrirse la convocatoria y sin una preselección se colocaron piezas que no se inscriben dentro del arte contemporáneo. “Hemos visto algunos trabajos interesantes, pero la mayor parte no deberían estar. Pienso que es necesaria una preselección porque la bienal busca calidad y en este caso muchas obras no cumplían este requisito”, expresó Schwartz.
A su vez, Heberth Román, que también evaluó los trabajos, ponderó que se permitiera la participación de obras con técnicas variadas y recordó que en anteriores versiones ese aspecto había sido reclamado por muchos artistas. “Se le ha dado espacio a la cerámica, a la pintura y el dibujo y eso me parece muy positivo. No obstante, he visto que ha faltado un poco más de información para el interés de los concursantes, además que el nivel de la mayor parte de las obras no es el mejor”, explicó Román.
Asimismo, recomendaron que para las próximas versiones se convoque la figura de un curador que pueda desarrollar una línea de investigación y una preselección de los artistas participantes, con la finalidad de concretar zonas discursivas de mayor coherencia.
Estímulos. Con sus Armas gemelas, Barbery y Román ahondan en el sentido análogo de la violencia mediante reflejos en un movimiento pendular
NUEVAS OLAS
De acuerdo con el criterio del jurado, se escogió a la pieza de Ugalde por la adecuada representación de procesos referenciales de la naturaleza a través de elementos que envuelven al espectador. El artista paceño ocupó una de las salas del Museo de Arte Contemporáneo con canastas de gran dimensión rellenas de algodones e iluminadas por faroles que despiden una luz tenue con tonalidades azules, que las convierten en una especie de nidos que albergan seres fantásticos en su interior. “Es la recreación de un nido de chullpares, que a la vez son tumbas. Estoy relacionando los conceptos de nacimiento y muerte para rendir un homenaje a la diversidad de culturas de esta nación con elementos de la naturaleza”, aseveró.
Ugalde es desde hace tiempo un consagrado dentro del arte nacional, pero su estilo no es tradicionalista ni está fuera de tiempo. Así lo considera el cochabambino Rodrigo Rada, que ganó los Bs 32.400 de la Bienal con un trabajo que demuestra su capacidad técnica en el uso del dibujo como herramienta para expresarse. Su trabajo, sin título, refleja una gran sensibilidad poética y a la vez la sencillez en el mensaje. No obstante, Rada quiso dejar en claro que, a pesar de que sólo utilizó bolígrafo con tinta china para dibujar a la mujer barriendo, la labor fue muy complicada, le llevó varias horas y un desgaste físico considerable. “Me interesa el minimalismo y jugar con las líneas”, explicó.
Rada es uno de los nuevos exponentes de la plástica nacional, al igual que otro de los ganadores de este concurso: Roberto Unterladstaetter, cuya obra titulada Sí patroncito, fue la que menos desapercibida pasó en la apertura de la muestra. A pesar de que no tienen la trayectoria de Ugalde, estos jóvenes artistas ya saben de galardones. Roberto fue uno de los ganadores del Siart 2007 y obtuvo una mención en la anterior Bienal cruceña, mientras que Rada obtuvo el Gran Premio Siart de 2005.
De premios también sabe Alfredo Román, ganador en el Arte Huari 2006, que junto a Óscar Guido Barbery realizó Armas gemelas, una instalación que recibió otra mención honorífica en la presente Bienal, como también las recibieron la obra de Roy Prinz (El constituyente), la de Eduardo Ribera (Tinku baila conmigo), Christian Araníbar (El monopolio de las conciencias) y Marcela Rivera (Tan).
En la mayoría de los artistas nacionales resultó notoria la influencia de la coyuntura social y política del país. Los últimos acontecimientos de la realidad nacional influyeron las obras de Roy Prinz, que se inspiró en los acontecimientos sangrientos de Sucre para elaborar El constituyente, una instalación hecha en papel ecológico que el artista elabora manualmente.
Por su parte, Eduardo Ribera colocó frente a frente corbatas y abarcas sobre un gigantesco tablero de ajedrez, como si fueran a librar una batalla. Una de las obras más polémicas es la de Unterladstaetter, que con su instalación, elaborada con hojas de coca y una tipografía similar a la usada en la campaña por la autonomía departamental, ha despertado todo tipo de reacciones.
Hablan Los artistas
- Gastón Ugalde. “La Bienal representa la integración del arte nacional en todas sus manifestaciones y especialidades. Es un honor exponer en la tierra de Herminio Pedraza y Marcelo Callaú”.
- Roberto Unterladstaetter. “Mi arte es transgresor y ambiguo a la vez porque me interesa que la obra tenga, no una ni dos, sino diversas lecturas e interpretaciones”.
- Rodrigo Rada. ”Los lenguajes han cambiado junto con las técnicas en el arte boliviano del siglo XXI. Los artistas están aprovechando las nuevas herramientas a su alcance”.
- Oscar Guido Barbery y Alfredo Román. ”Nos interesa cuestionar las polaridades internas y externas que vivimos en el país, los enfrentamientos de unos contra otros y los discursos enfrentados que buscan una confrontación constante”.
- Roy Prinz. ”Desde hace varios años, mi obra se ha caracterizado por representar los momentos históricos en el país. Con El constituyente muestro a la bandera de Chuquisaca dividida en cuatro partes por una saeta roja, donde hago una tridimensionalidad con una figura muerta. El mensaje es que ya no sigamos matándonos”.