BOLIVIA

Zapata acusa a Chávez en una declaración criticada


Aseguró que fue manipulada por gente ligada a Doria Medina, que nunca tuvo un hijo con el presidente Morales y que todo fue idea de Wálter Chávez, que urdió un plan en 2005

En solitario en la pantalla Gabriela Zapata habló durante 18 minutos en el horario estelar. Acusó a Wálter Chávez, exasesor comunicacional del MAS, de haberla manipulado desde 2005

20/02/2017

Sin que medie un presentador, una pregunta, un periodista, Gabriela Zapata apareció ayer en las pantallas de la red ATB para decir que mintió, que fue manipulada y que nunca tuvo un hijo con Evo Morales. Acusó a Wálter Chávez, exasesor de campaña y de estrategia comunicacional del Gobierno, de haber creado un plan desde el 20 de diciembre de 2005 (dos días después de que Evo Morales ganara su primera elección) y que todo lo sucedido fue idea suya. También aseguró que Samuel Doria Medina -a través de su secretaria Cinthia Perou y del abogado Eduardo León- la manipuló para que mintiera sobre el niño luego de su detención y que el empresario y líder de UN pagó tanto al abogado León, como para conseguir al niño que pretendían hacer pasar como hijo de Evo Morales ante la justicia, los medios de comunicación y el examen de paternidad al que iba a ser sometido el presidente en un proceso legal.


Todo esto fue negado por Chávez, que, desde Argentina, asegura que nunca vio, ni de lejos, a Gabriela Zapata y que se enteró de ella al mismo tiempo que el resto de los periodistas.
León, desde la cárcel de San Pedro, negó que lo haya contactado gente ligada a Doria Medina para defender a Zapata y aseguró que el abogado Wálter Zuleta y otra mujer fueron los que lo convencieron. 


Doria Medina, por su parte, prefirió responder a través de un comunicado de prensa y cree que es parte de una campaña de desprestigio (pág. 4). 

La declaración
Gabriela Zapata saltó a la palestra pública el 3 de febrero de 2016, cuando Carlos Valverde reveló en su programa que había tenido un hijo con el presidente Morales y que era gerente de la empresa china CAMC, que tenía contratos con el Estado por más de $us 500 millones. Ahora, el MAS señala que esta revelación fue clave para que Morales perdiera el referendo del 21-F.


Anoche, los 18 minutos de pantalla de Gabriela Zapata comenzaron sin previo aviso. Zapata apareció con un moño pequeño, casi sin maquillaje, con una blusa blanca y ya llorosa. Dijo que cuando la detuvieron (26 de febrero) le aseguraron que su vida corría peligro, que estaba sola, que todo su dinero había sido robado de su caja fuerte y ahí apareció Eduardo León para defenderla. Aseguró que León se reunió con el senador de UN Arturo Murillo y con el exdiputado Jaime Navarro en un edificio paceño para urdir un plan, que le escribían guiones para declarar tanto ante la justicia como ante los medios, que le inventaron chats con el exministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana y que el contacto entre ella y la gente de Unidad Nacional era Cinthia Perou. 


Luego de ser detenida, Zapata apareció en los medios gritando que su hijo vivía y que el presidente Evo Morales se había convertido en un monstruo. También dio como ciertos los supuestos chats con el exministro Quintana, en los que aparecían frases como “hormonas amazónicas” y “mi rey”. En una ampliación de su declaración judicial, hecha en julio del año pasado, aseguró que sí tuvo un hijo con Evo, que nació en una casa particular y que murió luego. Ayer lo negó.


Lo que sí coincide con esa declaración judicial es que entre Zuleta y Ximena Fortún robaron documentos de su vivienda que luego aparecieron en manos de la oposición. Acusó a León de nunca haber presentado un memorial a su favor y de pedirle que hiciera declaraciones para la cadena CNN. 


Gran parte de lo dicho por Zapata anoche en ATB figura en el cuadernillo de investigación del caso por trata de menores y suplantación de identidad que le sigue la Fiscalía. En este proceso ya han sido citados a declarar Murillo y Navarro, mientras que León guarda detención en San Pedro. 


Críticas
Para Reymi Ferreira, ministro de Defensa, hay cosas que dijo Zapata que son creíbles y otras no. Aseguró que en el libro sobre el caso que presentó a finales del año pasado, ya demostró que Cinthia Perou, secretaria personal de Doria Medina, ingresó siete veces a la cárcel a visitar a Zapata. Prefirió no opinar sobre Chávez.  Hugo Siles, viceministro de Autonomías, asegura que Zapata con su declaración confirma cosas que ya sabían.


Sin embargo, la efectividad política de la declaración de la expareja de Morales fue cuestionada por los analistas. En primer orden, criticaron el formato en el que fue presentado el programa. El periodista Jhon Arandia criticó que no existiera contraparte, ni preguntas ni preguntador. Jaime Iturri, director de ATB, respondió que hay muchas formas y formatos de presentar una entrevista y que estas declaraciones fueron ampliamente buscadas por su canal. Se reservó el derecho de no revelar el nombre de quién hizo la entrevista o de precisar si el periodista era parte de la red que dirige.


Desde las redes sociales, sin quitarle crédito a lo que dijo Zapata sobre Doria Medina, Perou y León, la exministra de comunicación Amanda Dávila asegura que es mentira que Chávez haya tramado un falso hijo de Morales desde 2005.

El campañista
Desde Argentina, donde buscó refugio porque temía por su vida, el ex estratega comunicacional del Gobierno dijo a EL DEBER que entiende a Zapata, que él también estuvo preso y que ve a una mujer desesperada, víctima de un grupo de inescrupulosos que la manipulan, que la hacen inventarse historias.


“Es evidente que alguien armó esta entrevista. Periodísticamente es una cosa muy mal hecha, no aparece ningún entrevistador, nadie se responsabiliza de las preguntas. No lleven al presidente Morales a este ridículo. La gente que maneja la comunicación estratégica del Gobierno no tiene ni la talla intelectual ni moral para ese trabajo. Están haciéndolo tan mal que un proceso que fue esperanzador y positivo, lo están llevando a la ruina, al ridículo”, dijo Chávez.


Para los analistas Gustavo Pedraza y Marcelo Silva, la declaración puede ser un bumerán para el Gobierno. Pedraza calificó el espacio televisivo como “pieza propagandística” que no cumplió su objetivo de fundamentar la tesis que los resultados del 21-F fueron producto de una mentira.  Para Silva, se trató de un acto inocuo, que no ayuda a despejar dudas ni da un vuelco al caso Zapata 



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