santa cruz

Víctimas de tragedia en estadio se recuperan


Este domingo fue dada de alta la mamá del niño que falleció luego del desplome y acudió a dar el último adiós a su pequeño. Otras tres personas están hospitalizadas. La mujer que quedó atrapada cuenta lo que vivió   


13/08/2017

Ana María Jerez, madre del niño que falleció el sábado tras la caída de una torre de luminaria en el estadio Real Santa Cruz, ayer fue dada de alta de la clínica donde se recuperaba  y de inmediato se trasladó hasta la sala velatoria donde estaba el cuerpo de su pequeño Darwin Melendres Jerez, de tan solo dos años.

Eran las 12:45 y todos los que estaban en el velorio quedaron impotentes frente a esta madre que se sumergió en llanto al ver a su pequeño en un ataúd. Su otro hijo, de 10 años, que el día de la tragedia jugaba un partido, ayer estaba inconsolable.

Juanito Melendres, padre del niño fallecido, comenta que al pequeño le gustaba ver jugar a su hermano y que estaba ansioso por ir al kínder, un sueño que quedó truncado.  

Sus familiares tenían una reciente fotografía donde se ve al niño con una sonrisa a flor de piel, vestido de camisa y pantalón corto, cargando una mochila donde llevaba una pelota que su papá se la había puesto porque le gustaba ir al parque. Salir a ese lugar era algo que siempre esperaba. Ayer por la tarde le dieron el último adiós.

Una segunda oportunidad
En el hospital Japonés se recupera Amalia Ayllón Rodríguez, la mujer que quedó atrapada por casi dos horas en medio de los bloques de fierro y cemento que tuvieron que mover con maquinaria pesada para liberarla.

Ella asegura que no puede dormir por el trauma que le dejó el accidente, pues apenas logra cerrar los ojos las imágenes de lo ocurrido vuelven a su memoria. “Estoy muy agradecida con Dios y con la gente que me ayudó en ese momento, y pude salvar a mi hijo porque sin él no sé qué hubiese sido de mí. Dios me dio una segunda oportunidad para vivir y ahora me queda recuperarme”, indicó.



Desde su lecho relata el momento traumático que vivió mientras aguardó su rescate. Dice que era la primera vez que acudía al estadio de Real Santa Cruz porque quería ir a ver el partido donde jugaba el hermanito del niño que falleció.
Dice que todo pasó tan rápido, pero recuerda que vio el bloque que se venía encima y a lo único que atinó fue a salvar a su hijo empujándolo para evitar que sea aplastado, pero ya a ella no le dio tiempo.

“Mi desesperación era tan grande que sentí que iba a morir, pero le pedí a Dios que me diera fuerzas. Gracias a Dios resistí. Gracias a los paramédicos que estuvieron a mi lado porque me ayudaron mucho; ellos me tranquilizaban, pero el dolor era intenso, porque creo que si se tardaban 20 minutos más yo perdía la pierna, porque ya la sangre no estaba circulando”, relata.

Su hijo, Fabio Yunior Jerez Ayllón, que en septiembre cumple siete años, terminó con fractura en el pie y se recupera en Trauma Clinic. 

Ella está preocupada porque es madre soltera y vive en un cuarto de alquiler y mientras esté en proceso de recuperación no podrá ir a trabajar como ayudante de cocina a un cáterin que presta servicio a un supermercado. “Ellos me tienen que ayudar porque yo no voy a poder trabajar de inmediato”, relató.

Es por este motivo que pide al directorio de Real Santa Cruz que le ayude hasta que ella se recupere totalmente. Su hijo cursa el primero de primaria y quedó accidentado, cuando fue a ver jugar a su primo por parte de padre.

Por su parte, el médico de turno de Trauma Clinic, Mario Aldo Pinto, informó de que el sábado ingresaron tres pacientes por emergencia. Una fue la mamá del niño fallecido que ingresó con un diagnóstico policontuso, y ayer recibió el alta. El otro fue el hijo de Amalia Ayllón, que tuvo una fractura en la pierna izquierda y fue operado y su recuperación es favorable y puede ser dado de alta hoy, aunque necesitará tiempo para quedar del todo bien. Otro fue un paciente de 32 años, con diagnóstico de policontusiones que también puede irse hoy a su casa. 

Piden una investigación
Desde su cama de hospital, Amalia Ayllón pide que las autoridades correspondientes abran una investigación para ver las condiciones en que estaba este estadio. “Gracias a Dios no hemos sido una multitud de personas que hemos muerto aplastadas”.

Las familias todavía están superando el duro momento y dijeron que con la cabeza fría pensarán si corresponde abrir algún proceso, aunque por el momento los representantes de Real Santa Cruz han corrido con los gastos.

Mientras tanto, el mismo sábado el presidente del club Real Santa Cruz, Juan Carlos Durán, dijo que se habían hecho inspecciones con miras a la realización de partidos de la Liga profesional de fútbol  



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