POLÍTICA

Vania Lanchipa deja el Tribunal Constitucional


El 13 de junio se reveló el patrimonio de la hija del fiscal general, por Bs 4 millones


El fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, defendió a su hija cuando surgieron las dudas sobre el patrimonio. Foto: HERNÁN VIRGO
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25/06/2019

Vania Lanchipa, la hija del fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, renunció al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) después de los cuestionamientos a su patrimonio de más de Bs 4 millones y la denuncia de que su vinculación laboral frenaba la investigación del Ministerio Público en contra del magistrado Gonzalo Hurtado, supuestamente vinculado al caso Montenegro.

A través de una carta, la funcionaria hizo conocer al presidente del TCP, Petronilo Flores, que renunciaba al cargo de radicadora de la Sala Cuarta y agradece a esta autoridad por la oportunidad laboral que tuvo en esa institución.

Después de revelarse la supuesta vinculación del magistrado Gonzalo Hurtado con el narcotraficante Pedro Montenegro, situación que fue negada por el aludido, la senadora Jeanine Áñez (UD) denunció, el 13 de junio, que la hija del fiscal general trabajaba en la sala del tribuno. El fiscal general y el propio Hurtado salieron en defensa de la joven abogada y aseguraron, por separado, que no existía la vinculación laboral directa, como denunció la senadora opositora, porque Vania Lanchipa trabajaba con el magistrado Iván Espada y bajo dependencia de la secretaría de sala.



Posteriormente surgió el cuestionamiento sobre el patrimonio de las hijas de Lanchipa, sobre todo de Vania, que tenían más de Bs 4 millones, según la declaración jurada de bienes presentada en la Contraloría General del Estado.

En su momento, Lanchipa aclaró, en algunos medios televisivos, que su hija no tiene en sus cuentas bancarias Bs 4 millones, sino que se trata del valor de un inmueble que fue adquirido en 1994 y está a nombre de sus tres hijas, que a la fecha se valorizó en Bs 4.176.545.

Consultada, la diputada Lourdes Millares, UD, aseguró que el fiscal enfrentaba un conflicto de intereses porque era responsable de iniciar un proceso en contra del jefe de su hija, pero que se dificultaba la citación de Hurtado por el caso Montenegro y, además, por el cambio en la declaración jurada.



 




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