BOLIVIA

Carlos Valverde vuelve al país y el Gobierno garantiza sus derechos


Pasó 16 meses en Buenos Aires luego de denunciar que Zapata fue pareja del presidente Morales y era gerenta de la CAMC. “No voy a hacerme ni el macho ni el manso”, dijo. Ferreira aseguró que no había causa para que se vaya


27/09/2017

“Y si me voy con vos”, le propuso Carlos Valverde Bravo a su hijo, Carlos Moisés, el sábado por la tarde en Salta. Padre e hijo se habían encontrado en la ciudad del norte argentino aprovechando el fin de semana largo y cuando recibió la respuesta de “vámonos, ahí está la movilidad”, Valverde Bravo tomó el bolso que lo acompañaba desde Buenos Aires, subió a su vehículo y cubrió los 1.500 kilómetros que lo separaban de su natal Santa Cruz de la Sierra. 

“Lo único que tengo que hacer es pedirle disculpas a mi mujer porque no le avisé”, dijo, entre risotadas, ya instalado en su casa.

Carlos Valverde, el periodista que denunció el 3 de febrero de 2016 que Gabriela Geraldine Zapata Montaño había tenido un hijo con Evo Morales y gerentaba la empresa de origen chino CAMC y que esta firma tenía contrato con el Estado por más de $us 500 millones, volvió ayer al país luego de pasar 16 meses en Buenos Aires, donde se puso “a buen recaudo”, luego de temer por su libertad.  Partió  hacia Argentina luego de que periodistas como Amalia Pando y abogados expertos en derechos humanos le telefonearon para sugerirle que era mejor que se fuera antes de ser detenido, posibilidad que el Gobierno siempre negó.

Ayer, al caer la tarde, los rumores volvieron. Un vecino vio a supuestos agentes del fisco buscando al periodista para notificarlo, corrió el rumor y luego se desdijo. La familia de Valverde sabe que debe prepararse para la lluvia de rumores, incluso para los que provengan de gente bien intencionada. 

“No me voy a hacer ni el macho ni el manso, voy a seguir peleando por lo que creo: la defensa de la democracia, de principios y hacer periodismo”, dijo Carlos Valverde.

Motivaciones
Valverde considera que una vez cerrado judicialmente el caso Zapata (condenada a 10 años de prisión por asociación delictuosa y enriquecimiento ilícito, entre otros delitos), no había motivo para continuar en Buenos Aires. “No he venido a molestar a nadie, pero tampoco para callarme, voy a ser el mismo de siempre”, aseguró.

Sobre la insistencia del MAS en repostular a Evo Morales, Valverde fue crítico de la intención de repostularlo a través del TCP y le recomendó dejar de ser presidente por la puerta grande.

Para el ministro de Defensa,  Reymi Ferreira, nunca hubo motivos para que Valverde se fuera del país. Cree que está bien que regrese, porque nunca hubo una causa abierta en su contra y, como cualquier ciudadano, tiene todas las garantías para estar en Bolivia.

“No tiene ningún tipo de juicio ni ninguna acción en su contra. Los únicos que se escapan por evitar la ley son aquellos que han cometido actos de corrupción. No es el caso de Valverde, no tiene ningún proceso ni persecución de nadie, mucho menos la amenaza, más bien tiene como garantía la protección ciudadana que da el Estado a todas las personas”, dijo Ferreira en EL DEBER Radio. 

La bienvenida
Por la tarde, Valverde acudió a visitar a su madre, que en pocos días cumplirá 86 años y disfrutó del cariño de sus familiares. Aseguró que está muy agradecido con los cruceños que lo ayudaron, que le mostraron cariño y a los más de tres millones de personas que lo han seguido por las redes sociales. 

Desde La Paz, aún incrédula de su llegada,  Amalia Pando le daba la bienvenida. “Creo que (su regreso a Bolivia) es una muestra de coraje en este momento tan difícil del país. Hay que darle la bienvenida y espero que sumemos fuerzas para defender la democracia”, dijo en contacto telefónico. 

Para Andrés Gómez, exdirector de Erbol , Valverde vuelve porque olfatea que el Gobierno está débil. “En un país democrático con justicia independiente no hay autoexiliados, pero sí en un Estado cuyo presidente señala que la independencia de poderes está al servicio del imperio (...) Los ciudadanos contrarios al gobernante, como Valverde, están en grave riesgo de ser perseguidos por sus ideas, más que por sus actos”, dijo.

Wálter Torrico, abogado de Gabriela Zapata, explicó que hasta donde él sabe, su defendida no sigue ningún proceso a Valverde. 

Para Gustavo Pedraza, analista político, es una buena noticia saber que un ciudadano boliviano que tenía temor de ser encarcelado vuelva al país. “Se desearía que pudieran volver todos. La mejor evidencia de libertades democráticas reales es cuando ningún ciudadano debe irse por sentirse perseguido”, dijo Pedraza. 



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