BOLIVIA

Elizabeth, la guardia de transporte que sueña con ser alcaldesa de El Alto


Integra el grupo de mujeres que visten pollera y que ordenan el tráfico vehicular en las calles alteñas. Estudió contabilidad, pero prefiere seguir su labor en la calle 

La mujer cumple uno de los tres turnos de trabajo de las 'cholitas viales' en El Alto I Foto: Reuters.
La mujer cumple uno de los tres turnos de trabajo de las 'cholitas viales' en El Alto I Foto: Reuters.
La mujer cumple uno de los tres turnos de trabajo de las 'cholitas viales' en El Alto I Foto: Reuters.
La mujer cumple uno de los tres turnos de trabajo de las 'cholitas viales' en El Alto I Foto: Reuters.
La mujer cumple uno de los tres turnos de trabajo de las 'cholitas viales' en El Alto I Foto: Reuters.
La mujer cumple uno de los tres turnos de trabajo de las 'cholitas viales' en El Alto I Foto: Reuters.
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28/06/2018

Pone orden en la ciudad con mayor caos vehicular del país. Elizabeth Acho integra el grupo de 'cholitas' de la guardia municipal de transporte de la ciudad de El Alto y sueña con, algún día, ser la máxima autoridad en ese municipio, con la convicción de seguir sirviendo a la población.

"Soy mujer de pollera, estoy varios años en la Guardia Municipal de Transporte, el trabajo es muy lindo, ayudas a las personas y es una labor de día a día", explica sobre las funciones que ejerce la mujer.

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Comenta que vio de todo en las calles, desde accidentes hasta robos. "No, nunca he tenido miedo, siempre he estado con la mente positiva en el trabajo que estoy realizando como Guardia Municipal de Transporte. Claro que ha pasado con otros guardias, que hay choferes maleducados, pero no a mi", explica la mujer.

Escucha la entrevista a la destacada mujer:

Estudió Contabilidad en un instituto privado, tiene más de 30 años y todavía no piensa en casarse. Acho apoya a sus hermanos y motiva a otras mujeres de pollera a integrarse para trabajar a favor de la comuna.

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"A mi me ha gustado desde que estaba en el colegio portar el uniforme y para mí es algo muy sagrado", comenta, al ser consultada sobre el motivo que la llevó a realizar ese trabajo y destaca que antes existía discriminación, pero ahora hay mayor inclusión en diferentes ámbitos para las mujeres de origen indígena. 

Entre las anécdotas que le tocó vivir está la ocasión en la que tuvo que "reducir" a un exfuncionario de la Alcaldía, que valiéndose del uniforme extorsionaba a comerciantes. Lo trasladó a la Fuerza Anticrimen sin ningún temor. "Una señora gritó: 'guardia, agarre a ese ladrón' y yo sin pensarlo lo tendí en el piso", comenta entre risas.



 




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