Sociedad

El genio que hará que Google ‘charle’ con sus usuarios


Mañana el joven con raíces bolivianas, a sus 21 años, pasa de Facebook a Google, en lo que se consideró el pase del año en el mundo tecnológico y asume el desafío de desarrollar la compleja tecnología de la inteligencia artificial. Conozca cómo se prepara para el nuevo reto    


17/09/2017

Michael Arthur Sayman (21); el genio de raíces bolivianas y peruanas nacido en Miami, disfruta de sus últimas horas de descanso recluido voluntariamente en su departamento en Redwood City, California. Además de su alta concentración hispana o el activo puerto que colinda con la bahía de San Francisco, lo que más le gusta de esta área suburbana al estilo norteamericano es su ubicación a cinco kilómetros de Menlo Park, sede de Facebook y de Montain View, hogar de Google. Sayman vive estratégicamente en el medio. 

El Neymar de las aplicaciones, como lo llamaron luego de consolidarse su pase de Facebook a Google a fines de agosto, un hecho que ocurrió en paralelo al del mundo del ‘soccer’, pudo conservar lo que considera más valioso en su vida, la cercanía con sus amigos, su familia y el mismo ambiente en el que pasa horas frente a la computadora dándole forma a ideas que le vienen a la mente para aplicarlas en juegos que luego sube a internet. El más reciente lleva por nombre tentativo Game Show. 
Mañana, su rutina de los últimos días dará un giro de 180 grados, cuando inicie su trabajo en Google como Product Manager, con el desafío nada fácil de desarrollar junto a otros genios de la tecnología la inteligencia artificial, un campo en el que el buscador más usado del mundo no oculta su interés y vuelca todos sus esfuerzos. 

Inteligencia artificial
Cree Sayman que cuando sus padres eran jóvenes acudían a los padres de ellos para hacerles preguntas de cualquier tipo. Si querían saber el porqué del cielo azul, les preguntaban y ellos respondían con algo referido a la naturaleza o la religión. “Mi hermana y yo, nacidos en los noventa, no le preguntamos a nuestros padres, se lo preguntamos a Google, y Google nos dijo algo referido con la luz y la atmósfera”, recuerda

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En ese recuerdo se encierra la clave para comprender el futuro de la ciencia e incluso la supervivencia de la especie humana. La búsqueda por desarrollar la inteligencia artificial (IA) se reduce a humanizar la tecnología, a que las computadoras nos hablen. No el diálogo forzado de un ordenador con respuestas programadas, sino un auténtico diálogo con un tipo de inteligencia desarrollada por el hombre, pero que a la vez lo supere. 

Dice Sayman que la IA salvará a la humanidad. Lo afirma poniendo de ejemplo a un niño sin computadora y sin alguien quien lo guíe. “Un dispositivo (un teléfono o un robot) le hablará y le dirá: ¿Hola cómo estás? y el niño le responderá: Bien y tú, ¿qué vamos a ver hoy?, y el robot le responderá: te recomiendo que revises la siguiente información”, imagina Sayman convencido de esta imagen futurista. 

Los peligros de la IA
En junio se conocieron las primeras pruebas de Google. Consistió en la interconexión de circuitos, a modo de redes neuronales, con capacidad de analizar millones de datos y de aprender de forma autónoma. Se supo que estas redes neuronales fueron capaces de crear otras redes neuronales. Es decir, la IA era capaz de crear otra IA más avanzada, lo que obligó a la empresa a detener el proyecto. 

El primero en pegar la voz de alerta fue el presidente de Tesla Inc. y fundador de Pay Pal, Elon Musk, que junto a otros 115 especialistas en robótica, enviaron una carta a las Naciones Unidas para alentar su regulación. Los investigadores alertaron sobre los peligros de una “tercera revolución bélica”.  
Para Sayman los riegos a esa magnitud que implican la IA pueden darse dentro de unos 100 años o más. Pero reconoce que es algo para lo que la humanidad debe irse preparando.
 
“Vamos a llegar a un punto en que las computadoras sepan más y sean más inteligentes que nosotros. Vamos a tener que plantearnos cuestionamientos éticos. Preguntarnos por sus derechos, y cómo castigarlas si hacen algo mal”, dijo.
En algunos casos el futuro es algo que está más cercano de lo que parece. “Hay personas que quieren reemplazar partes orgánicas por robóticas. Nos plantea la disyuntiva de hasta qué punto una determinada persona es humana. En algunas clínicas especializadas ya se comenzó a hacer pequeñas modificaciones genéticas en el ser humano. Una puerta que una vez abierta ya no se puede cerrar”, advierte. 


Pese a todo, la mirada del joven descendiente boliviano es optimista: “El mundo está cada vez más conectado. Facebook llegó hace poco a los dos mil millones de usuarios. Hay un gran crecimiento en países de Asia y de África. La tecnología reducirá la brecha de la pobreza”.  



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