Rolando Villena: “Hay una suerte de caza de brujas de los que no votaron Sí”


La autoridad lamentó que no se esté respetando el derecho al trabajo. Cree que después del referéndum mucha gente está perdiendo el ‘miedo’ a decir lo que piensa. Condenó el crecimiento del narcotráfico y, en el caso Zapata, dijo que los ministros ‘la embarraron’

Villena cree que la corrupción se ha ‘naturalizado’ en vez de que haya una lucha frontal
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10/04/2016

Encomendando sus decisiones siempre a Dios. Así parte el defensor del Pueblo, Rolando Villena, cada jornada de su gestión, ahora a punto de concluir este 13 de mayo. No tiene reparos en ser crítico con el narcotráfico, el caso Zapata y la ‘débil’ democracia, como dice.

_En un inicio se lo consideró cercano al MAS?y ahora es el MAS el que descalifica su trabajo. ¿Es una ironía?

Son las ironías de la historia, la historia no es pura, siempre tiene luces y sombras y lo acepto como parte de un proceso complejo de la historia, lo asumo con mucha altura porque eso confirma que he cumplido con mi deber de ciudadano y con un mandato constitucional de servidor público. Sin duda que esto ha molestado al Órgano Ejecutivo, porque nuestros informes, como el caso de Caranavi, han seguido desde el primer año una línea que nos hemos trazado invocando siempre que Dios conduzca y oriente mis acciones y decisiones. Culmino mi trabajo con el deber cumplido.

_Grandes casos como la represión a indígenas en Caranavi en 2010 y otros en los que están en juego los derechos humanos, ¿se han esclarecido?
No, porque las recomendaciones que hemos hecho señalando con claridad qué derechos se han vulnerado y qué hechos han llevado a vulnerar estos derechos, han quedado solo en el archivo, para decir lo menos, creo que ni siquiera se han tomado la molestia de leerlas, porque todo lo que salía de parte mía para defender los derechos de los sectores como los pueblos indígenas, por ejemplo, ha sido criticado, denostado, ridiculizado.

_¿Esta actitud de las autoridades ha contribuido al debilitamiento de la democracia?
Evidentemente, hemos ido asistiendo a un permanente debilitamiento de la democracia y la gente ha creído que solo existe democracia cuando hay cada vez más electores, cuando hay más jóvenes que van a votar y adultos mayores que no están obligados a votar, pero que igual están votando; sin embargo, ese es un indicador relativo.

Si las cosas fuesen por el camino correcto se tendría que reconocer que la calidad de la democracia tiene que ver con el respeto irrestricto a los derechos humanos, tanto civiles, políticos, sociales como colectivos, y ahí está el grave problema. Todo el trabajo que hicimos nos ha permitido alcanzar nuestras metas, acompañar a nuestro pueblo y hacer que la gente aprenda a defender sus derechos en diferentes circunstancias o, al menos, a perderle el miedo a la ignominia o a la prepotencia.

_¿Qué pasó con la política del miedo en estos años?
La gente ha tenido que soportar tragándose, si vale la expresión, la dignidad de nuestro pueblo, pero ahora ya no es así. Eso es lo que tiene que llenarnos de satisfacción. El pueblo está empezando a decir lo que piensa, siempre lo ha pensado, pero decirlo es lo importante, no obstante las arbitrariedades. Lo que está pasando después del referéndum del 21 de febrero es una suerte de caza de brujas de aquellos que no han votado por el Sí, como si no estuviéramos en un Estado de derecho, entonces esto es lo que resiente al pueblo y no se puede seguir permitiendo que las cosas vayan por este camino.

_¿Qué evidencias tiene sobre esa suerte de ‘cacería’?
Yo he recibido varias quejas en ese sentido, pero ni siquiera han querido que se abran como quejas (ante la Defensoría), porque tienen miedo a perder el cargo, ese es el grave problema. Entonces dicen: “Me quedo aquí como estoy, no digo nada, voy a aguantar porque si no me echan”. Eso se dio en La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, en varios lugares y ha ido menoscabando a la gente porque cuando alguien se siente en un derecho democrático, constitucional, concretamente el derecho laboral y el ser respetado en su puesto de trabajo, vienen este tipo de diatribas que van desmoralizando a la gente.

_¿La victoria del No, el 21 de febrero, ha hecho que la gente vaya perdiendo ese miedo?
Yo creo que sí, esto va a ir fortaleciendo más a la comunidad, porque hay una desestructuración de nuestra sociedad, partiendo incluso de las propias familias y las unidades educativas, donde la violencia es un flagelo, pero también hay este otro tipo de flagelo que está castigando a nuestro pueblo, cuando el pueblo debería ser valorado y reconocido en su derecho a elegir y ser elegido sin ninguna intimidación, en total libertad y conciencia de sus actos.

_¿Cómo creer en la institucionalidad si la gente siente que hay menos independencia entre los poderes?
Lo que hay que hacer en el más inmediato plazo es que esta cumbre (de justicia), que se va a hacer en junio, ojalá sea realmente una cumbre. Yo había exhortado a que el Órgano Judicial sea el que convoque, que identifique los temas, el que haga conciencia de la gravedad de la crisis de la justicia, esto tiene mucho que ver con esa toma de conciencia de exigir de una vez por todas que tengamos la independencia de los órganos del Estado, es muy importante.

Esto será la base para que la institucionalidad, hoy debilitada o prácticamente destruida, se la reconstruya, se la refuerce para que sea más creíble. No puede haber institucionalidad cuando existe una cooptación de todos los órganos, estamos en una seria contradicción de un Estado de derecho.

_¿Esto fomenta la corrupción en el país?
Evidentemente, todo esto es un caldo de cultivo para la corrupción, porque como en el ejercicio del poder se toman las medidas sin considerar las implicancias en la sociedad, hay un desplazamiento de lo ético. Cuando la ética no es base de las medidas que se toman en cuenta, esto lleva a que la gente diga: “Aprovecharé”.

La corrupción también se debe a que, por ejemplo, la tropa de la policía está muy mal pagada, tiene que comprar sus uniformes y sus armas para poder trabajar. Entonces estamos en una situación que lleva a que la gente esté incitada a sobrevivir y ese es el camino más fácil para la corrupción, la corrupción se la naturaliza. Yo conocí varios casos, incluso en instituciones privadas, donde dicen: “Si no lo hago, igual van a decir que he robado, entonces mejor que me critiquen por lo que he robado”. Hay una lógica perversa de seguir haciendo más de lo mismo, en una carencia total de sujetarse a las normas.

_La Iglesia católica ha dicho que el narcotráfico penetró las estructuras estatales, las fuerzas del orden y la economía. ¿Cómo ve usted todo esto?
Lo que ha dicho la Iglesia es una manifestación de todos los problemas que hemos arrastrado y seguimos arrastrando, y está en la línea de lo que acabo de señalar. Evidentemente, el narcotráfico entró hace muchísimos años, en la época del primer Gobierno de Hugo Banzer, y poco a poco ha ido permeando, extendiéndose y como la gente ve, desde su propia realidad, que es el camino más fácil para el dinero fácil, el narcotráfico, la corrupción y el contrabando son un negocio altamente rentable.

El documento de la Iglesia es una radiografía de lo que está pasando en este momento, resultado de problemas estructurales que seguimos arrastrando y que, de pronto, cuando alguien pone en evidencia o señala algunos indicios, incomoda a quienes están en el ejercicio del poder. Más bien habría que reconocer que este tipo de aportes nos van a ayudar para que, ojalá, todos nos animemos a vernos en este espejo al que nos rehusamos.

_¿El narcotráfico y la corrupción pueden convertirse en la gota que rebalse el vaso en algún momento?
Podría ser, no quisiera ser un agorero de lo trágico que podría venir, pero podríamos ir hacia un callejón sin salida en este sentido. Ojalá que se tomen las medidas correctivas y se siente un precedente con algunos que ya están detenidos, cumpliendo sanciones por el tema de narcotráfico, que han estado vinculados o han sido parte de las estructuras del Estado.

Falta muchísimo trabajar en ese sentido y hay que darle un viraje a la conducción del Estado, que debe estar acompañado de una suerte de pacto social que es fundamental para que, frente al estado de crisis que estamos viviendo, podamos hacer conciencia y encarar el narcotráfico tan pronto como sea posible.

_¿Cuál es su rol en el caso de Gabriela Zapata, la expareja de Evo Morales? ¿Cree que se han vulnerado sus derechos?
El problema de la vulneración de los derechos de las mujeres es algo cotidiano, en todos los ámbitos, aunque ahora esto llama la atención nacional e internacional por las supuestas relaciones que habría de parte de esta señora con el primer mandatario.

Evidentemente, en este escenario complejo el procedimiento que se debía haber seguido para la privación de libertad de la señora Zapata no se ha apegado a la Constitución ni a la normativa vigente en términos del acceso a la justicia. Se han tomado muchas medidas totalmente irresponsables y se han vulnerable, obviamente, derechos constitucionales y con ella el de muchísimas mujeres anónimas que están soportando este tipo de discriminación y oprobio permanentemente.

_¿Por qué dice: ‘Se tomaron medidas irresponsables’?
Porque, por ejemplo, se tendría que haber hecho una estrategia para encarar esta situación desde los ministerios, pero era mejor que los ministros ya no digan nada, porque la embarraban más cada vez que hablaban, (hubo) gravísimas contradicciones. Entonces, ahí se revictimiza mucho más a una mujer y hasta la existencia del niño, al final la gente no sabe si existe o no, entonces ese tipo de manejo del problema hace que nos dé la sensación de un sabor amargo de lo que ha pasado.

_¿Usted pudo recoger evidencias sobre la existencia o no del supuesto hijo de Zapata con Morales?
Sí, estamos en eso, pero no puedo decir (nada) en este momento. Nuestro informe está muy apegado al derecho de privacidad, identidad y seguridad de este niño y de otros que son permanentemente blanco de tantas críticas y de vulneración de sus derechos.

_¿Usted visitará a Zapata en la cárcel?
Estoy analizando si lo haré o no, pero ya he enviado dos comisiones técnicas altamente calificadas para que tengan contacto. Ya han tenido contacto con la señora, hay información, es parte del trabajo de investigación de la Defensoría.

_Como autoridad, ¿el presidente debió haber sido más claro en este tema?
Es un tema que debía haber sido asumido con más claridad y más contundencia. Desde el momento en que hay un niño, este es un tema que definitivamente interesa a los progenitores, este es un tema de ellos, eso es fundamental. Pero como no se hizo eso, se ingresa a este otro escenario tan sinuoso, que en lugar de ayudar a aclarar las cosas, las complica en demasía.

_¿Cree que la denuncia del presunto tráfico de influencias se esclarecerá?
Tiene que ser una investigación que devuelva la confianza del pueblo a nuestras autoridades. Tienen que darse todas las señales, todas las medidas que permitan una investigación exhaustiva, profunda, sin estar sujetos a ningún cálculo de carácter político. Si esto no se hace, vamos a entender otra vez que es un tema político y como tantos otros será uno más de los que han quedado en la sombra o sin aclarar



 




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