EFEMÉRIDE

¿Por qué se celebra el 16 de julio?


La revolución de 1809, en la que los insurgentes se levantaron contra los españoles, marca el inicio de la libertad paceña. Mira este resumen de lo que hoy se festeja


La plaza Murillo, el centro y corazón de la ciudad de La Paz

15/07/2017

El 16 de julio de cada año se conmemora la Revolución de la Paz, realizada en la misma fecha del año 1809. Aquel día, los insurgentes se levantaron en contra del dominio español.

Los días previos, Pedro Domingo Murillo se reunía clandestinamente con otros revolucionarios, inspirados en la semilla emancipadora que habían sembrado las revolución francesa, la independencia estadounidense y el cerco a La Paz encabezado por Túpac Katari en 1781; para organizar lo que sería el levantamiento del 16 de julio y su proclama de libertad.

Ilustración de la lucha de los insurgentes encabezados por Pedro Domingo Murillo

Ese día se desconoció la autoridad imperial y dieron paso a la declaración de la independencia, con la ayuda de un  gran grupo de personas procedente de varios lugares de lo que ahora es Bolivia.

La acción se inicio cuando se empezaba a esconder el sol en medio de la procesión de la Virgen del Carmen. Los revolucionarios tomaron el cuartel de los españoles  apoderándose de sus armas, mientras las campanas de la Plaza de Armas repicaban.

Mira un video sobre la revolución del 16 de julio publicada por Bolivia informa:

Los realistas no se enteraron de la revuelta hasta el día siguiente, pese a que el intendente, Tadeo Dávila, sabía con antelación de los planes revolucionarios, pero ignoró  las denuncias hechas por vecinos sobre las sospechosas juntas.

Cuando los insurgentes tomaron el control, organizaron la Junta Tuitiva en cuya proclama decía: “Compatriotas: hasta aquí hemos tolerado una especie de destierro en el seno mismo de nuestra patria (...) hemos guardando un silencio bastante parecido a la estupidez”. El 22 de julio se designó a Pedro Domingo Murillo como Coronel Comandante de la ciudad y en sus filas se integraron criollos, mestizos e indígenas.

Mira la casa de Pedro Domingo Murillo, hoy convertida en museo:

 

Poco después la Junta fue disuelta por los realistas y el 29 de enero de 1810, Pedro Domingo Murillo y sus colaboradores fueron ahorcados en la Plaza de los Españoles. Antes de morir, el líder de la revuelta pronunciaría su inolvidable frase: “La tea que dejó encendida nadie la podrá apagar”.

Ilustración del héroe paceño Pedro Domingo Murillo

(Fuentes: historia.com, bolivia.com, Wikipedia)

 

 



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