SOCIEDAD

Mujer estuvo como esclava casi 40 años en La Paz


No aprendió a leer ni a escribir. Su padre la entregó a una familia que la explotó laboralmente. A quienes sirvió ahora la acusan de ladrona

Tomasita Machaca (al centro), rodeada por sus familiares que la dieron por muerta todo este tiempo

13/09/2017

No deja de llorar al contar su historia. Tomasita Machaca Machaca (54) permaneció al menos 39 años en situación de esclavitud en la ciudad de La Paz. El caso fue denunciado a la Fiscalía de Distrito y ahora se investiga a la familia, a la que fue entregada en 1979, cuando solo tenía 15 años. 

Su padre, Simón Machaca Salas (+), la trasladó a la sede de Gobierno y la dejó al cuidado de José O. R. y de María Eugenia R. O. (+), a cambio de una suma de dinero. Tomasita habría estado encerrada hasta que escapó hace un par de semanas; una mujer la ayudó en la calle y pidió ayuda a través de un medio televisivo local, logrando encontrar a sus seres queridos.

Visiblemente trastornada por lo sucedido, la mujer contó las penurias que vivió. “Me dijeron que tenía que cuidar a los niños, ‘la cholita se va a quedar’, les he escuchado decir. Mi papá me dijo que dentro de unos meses iba a volver, pero nunca más ha vuelto”, relata Tomasita, que recién aprende a leer y a escribir. 
Cuenta que cuando preguntaba sobre su familia, le decían que estaban muertos. Asegura que no recibió ningún tipo de pago por su trabajo y que gracias a su insistencia logró que le tramiten una cédula de identidad, sin siquiera saber firmar. “Me arrodillaba horas y horas para rogar a diosito para que me dejen ir. Me insultaban, me pegaban y me decían que me iban a matar”, agrega Tomasita. 

Su abogada, María Gardeazábal, explica que el 2 de agosto se sentó la denuncia contra la familia O. R. por la presunta comisión del delito de trata de personas con fines de esclavitud. La mujer cuidó a los cuatro hijos del matrimonio y a cambio recibió ropa vieja de la difunda señora, un espacio para dormir y algo de comida.  

“Ella estaba dentro de la casa, sin descansar domingos o feriados. No se le pagó ningún centavo. Supuestamente la retuvieron porque el señor la compró a su papá y que si se iba la matarían”, dijo la jurista.

Desde el Ministerio Público se confirmó la recepción de la denuncia, sin dar más detalles al respecto; sin embargo, existe otra acusación presentada por la familia denunciada que sindica a Tomasita del robo de objetos de valor al abandonar el domicilio donde permanecía. 

Insultos, golpes y amenazas

Uno de los hijos de la familia a la que fue entregada le dijo que le iban a amputar parte de su pierna izquierda, debido a una infección por una herida mal curada que le detectaron tras un golpe que recibió con la puerta ante el enojo de uno de sus “patrones”. Le advirtieron que no existía dinero para su tratamiento médico y que por eso se tomaría la drástica medida, eso reavivó su deseo de escapar; antes lo había intentado, pero fue descubierta.

“Chola de mier... india de mier... Te vamos a matar”, eso me decían. “El caballero me golpeó un día porque no cociné rápido, por eso mi pie está lastimado”, cuenta entre rasgos de impotencia y dolor.  

Su jornada laboral comenzaba a las 4:00 o 6:00, porque debía preparar el desayuno para los cuatro hijos de la familia, y se extendía hasta pasada la medianoche. “Antes dormía en el suelo, luego me han dado un colchón, pero siempre me dijeron que no era mío y que iba a trabajar hasta la muerte”, relata.    

La audiencia donde debían declarar los presuntos “esclavistas” se suspendió sin fecha porque se presentaron sin un abogado que los represente.
Catalina y María, hermanas de Tomasita, también fueron entregadas cuando eran niñas a la misma familia para que trabajen, aunque en otras casas. Aún se indaga si ellas recibieron remuneración por las labores que cumplían. 



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