POLÍTICA

Muere Róger Pinto, uno de cientos de refugiados que buscan volver al país


A los 58 años, el opositor boliviano falleció de un  paro cardiaco, tras un desastre aéreo y luego de cuatro noches internado en Brasilia. La Cancillería de Brasil destacó las denuncias sobre narcotráfico en Bolivia y lamentó su pérdida 

El Gobierno de Temer lamentó la pérdida de un hombre “lejos de su tierra, pero respetado”

17/08/2017

“Ningún exiliado está feliz lejos de su patria. Todos los días sueño con volver a Bolivia, mi país y mi hogar verdaderos”. Así hablaba Róger Pinto Molina, el ex senador opositor de 58 años que consiguió refugio político en Brasil en 2013, uno de los 570 refugiados bolivianos en el exterior que Acnur (la agencia de la ONU para los refugiados) reportó hace dos años, según ha citado el Banco Mundial. 

Pero su destino le cerró el paso. Ayer, a las 3:43, hora boliviana, tras una tragedia aérea cuyas causas se están investigando y luego de cuatro noches en un hospital, Róger Pinto murió. 

“El paciente Róger Pinto Molina falleció a las 4:43, hora local (743 GMT) de este miércoles. Tuvo un paro cardiorrespiratorio y no respondió a las maniobras de reanimación. El cuerpo fue trasladado a la morgue (Instituto Médico Legal) por tratarse de un accidente aéreo”, se lee en un comunicado de la Secretaría de Salud de Brasilia, ciudad en la que falleció, a más de 2.000 kilómetros de Cobija, su tierra natal.

“Mi padre tenía la esperanza de volver”, dice, entre sollozos, Daniela Pinto, una de las hijas del exsenador que habló ayer con Gigavisión y que ahora está en una casa de la familia en el estado de Acre, cerca de Pando.

Ella explicó que su familia tramita la repatriación de los restos de su padre, que será cremado y que lo más seguro es que sus cenizas llegarán a su casa del estado de Acre la próxima semana para organizar un funeral allí y otro en Cobija. Daniela dijo que la Policía Federal investiga las causas de la tragedia. “No se ha descartado que esto no hubiera sido un accidente”, dijo ella.

También se hizo oír Mario Cossio, el exgobernador de Tarija y refugiado boliviano en Paraguay, que remató diciendo: “El conjunto del exilio boliviano está de luto por Róger Pinto”. Cossio recuerda haber compartido con él el sueño de volver al país.

El Gobierno de Michel Temer expresó sus condolencias en un comunicado oficial. “Murió lejos de su tierra, pero rodeado por el respeto y por el aprecio que su trayectoria política y humana le garantizaron”, escribió Aloysio Nunes, canciller de ese país, que, por otra parte, resaltó de su carrera que “(como) líder de la oposición, denunciaba en el Senado boliviano el crecimiento de la influencia del narcotráfico”.

Melancólico, lejos de Pando, Pinto parecía adivinar su destino. Era piloto igual que su yerno, Miguel Quiroga, capitán del vuelo de la tragedia de LaMia. “Los pilotos nunca mueren, solo vuelan más alto (....)”, dice su último estado de WhatsApp. 

Las pugnas políticas detrás de su caso

Notas de contexto

1.- Una pena más. Pinto era suegro del capitán boliviano Miguel Quiroga, piloto del avión de la aerolínea LaMia que se estrelló a fines del año pasado en Colombia, en un accidente que le costó la vida a casi toda la plantilla del equipo de fútbol brasileño Chapecoense.

2.- Acusado. Él tenía causas en la justicia boliviana iniciadas por el Gobierno nacional.  

3.- Señalamiento. Para el exgobernador de Tarija Mario Cossio, si Pinto no hubiese estado amenazado en Bolivia no habría tenido que salir del país y, tal vez, aún estaría vivo.

4.- Incidente. Su asilo en la embajada brasileña y su fuga derivaron en un incidente diplomático con Brasil que acabó con la renuncia del canciller de ese país, Antonio Patriota.



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