BOLIVIA

Las violaciones quedan impunes en el área rural


En el norte del departamento de La Paz, los casos se presentan en lugares recónditos y no existen medios, ni recursos para la captura de los responsables. Las familias lloran de impotencia

Drama social en Caranavi los pobladores no salen del asombro por la cantidad de casos detectados

16/05/2015

Doña Juana (nombre ficticio), rompe en llanto antes de relatar su tragedia, no puede evitarlo, su hija fue vejada cuando tenía tres años y el agresor está a punto de quedar libre porque los juicios se celebran en La Paz y ella vive en Caranavi, a 168 kilómetros de la sede de Gobierno, ya pasaron dos años desde el suceso y el juicio no tiene visos de empezar porque ella no puede costear los viajes de los investigadores, del abogado o del propio delincuente.

Interviene su esposo José (también nombre ficticio) y dice resignado que no pueden hacer nada porque no tienen dinero ni siquiera para las fotocopias del caso y menos para pasaje y estadía en La Paz, donde no tienen a nadie.

El caso de esta familia no es la excepción en Caranavi, ciudad intermedia considerada como la puerta al norte del departamento, sino, es la generalidad entre la gente pobre que le arranca su sustento al monte y a la chacra donde siembran y cosechan su vida y su dolor.
Hay casos en los que los abusos se produjeron por cuatro años, antes de que la familia tome valor para denunciar ante la Defensoría de la Niñez, oficina que depende de este municipio, pero que carece de personal.

En seis meses, desde noviembre, cuando fue posesionado su responsable, Francisco Rodríguez hasta mayo, esta oficina ya recibió 24 denuncias, eso significa que se presentó un caso cada semana.
Esta oficina no cuenta con ambientes para resguardar a las muchachas que sufrieron alguna agresión; no cuenta con una sicóloga que realice el trabajo postraumático; no tienen ambientes adecuados; no tienen un vehículo para asistir a las víctimas de otras poblaciones o colonias.
En el municipio explicaron que el ítem para la profesional de sicología es de 4 mil bolivianos y nadie se presentó al cargo que sigue en acefalía desde hace dos años.

Caranavi es capital de la provincia del mismo nombre; la ciudad tiene 22 mil habitantes aproximadamente y la provincia 60 mil habitantes. Tiene 24 cantones y 511 colonias donde se producen la mayor parte de los abusos a menores, sin que los colonos o los dirigentes puedan hacer algo para ayudar a esta gente que desconoce los derechos que les asisten.

Y cuando estos campesinos logran ganar algo de dinero, van en busca de mejores horizontes para sus hijos e hijas. La responsable de la Mesa Defensorial Yungas-Caranavi, María del Carmen Flores, relató que las familias llegan a esta ciudad y alquilan habitaciones para sus hijos y los dejan sin cargo a una persona mayor que se haga responsable de ellos.

El director de la Defensoría de la Niñez explicó que los padres en su afán de buscar una mejor educación para sus vástagos, en realidad los entregan a las manos de los vendedores de drogas y los tratantes. El método de conquista es fácil, los chicos acceden a dinero fácil y ceden a cualquier petición, que incluye viajar a otros pueblos



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