BOLIVIA

La 'turbulencia' del peso argentino sacude el bolsillo de los bolivianos


El derrumbe de la moneda del país vecino ya mostró sus primeras consecuencias en Bolivia; existe preocupación entre los ciudadanos, comerciantes y sector privado. El Gobierno nacional lo minimiza

Bolivianos que trabajan en campos agrícolas también se ven afectados. La Voz
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14/05/2018

Cuando era niña, la familia de Karla Alves migró de Bolivia a Argentina en un tiempo en el que el gobierno de Carlos Menem lograba poner fin a la inflación y hacer crecer por un tiempo a la economía del vecino país. Se respiraba cierto clima de estabilidad que después se vio roto por el déficit fiscal y que se agravó durante la gestión del presidente Fernando de la Rúa, quien en un intento de sanear las finanzas tomó medidas que golpearon social y económicamente al país vecino. 

Hoy, con 33 años, Karla trabaja como vendedora en una tienda de Buenos Aires y recuerda con temor aquellos días negros que señala que hoy se asemejan a la situación actual de la Argentina gobernada por Mauricio Macri, cuya economía vive el hundimiento del peso argentino (ARS) que va cerrando las jornadas en un campo negativo y con una turbulencia que  lleva al valor del dólar a límites históricos, cerca de los ARS 24.  

Para la boliviana, la situación es muy preocupante. Hace unos meses adquirió un terreno en la capital cruceña, el cual debe pagar en dólares y según sus pronósticos es posible que a fin de mes no pueda abonar su cuota y no solo porque le significa un aumento cercano a los 700 pesos argentinos, sino también por la subida de los precios de los productos de la canasta familiar, los servicios y los alquileres.  

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La situación no es nueva. Cuando Alejandra Prudencio, también boliviana, se mudó en 2015 para ejercer como odontóloga a la tierra del tango se cambiaban aproximadamente 12 pesos argentinos por dólar. Prudencio se fue con su familia y sus ahorros que ahora se ven mermados por la crisis argentina.

“Yo trabajo de forma independiente, tengo mi consultorio, me va bien, pero el precio de los productos con los que trabajo se dispararon”, señala.

Cuando llegaron al país vecino, el esposo de Alejandra ganaba ARS 35.000 (unos $us 2.900), ahora gana ARS 45.000 que se traducen en $us 2.000.

También está el caso de Ricardo Vargas, maestro en Palpalá (Jujuy), quien manifiesta que el kilogramo de pan está en ARS 40 y el kilo de carne está en ARS 140. “Está complicada la situación económica en Argentina, cada vez sentimos que se recorta más la libertad  económica”, expresa.

Camila Montenegro estudia en Buenos Aires desde 2013. Asegura que la gente teme el posible ‘tarifazo’ que se anuncia para la semana próxima y acota que los estudiantes que reciben dinero desde Bolivia prefieren cobrarlo en dólares porque en pesos se recibe una gran diferencia que merma el ingreso. 

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Muchos de estos estudiantes usan el servicio de la empresa Argenper, que opera en Bolivia con envíos y recibo de dinero. Según el gerente de operaciones, Jorge Araúz, ya se notan algunos efectos en el negocio de la inestabilidad económica argentina. No quedan muchos dólares.

Asimismo, las casas de cambio de la capital cruceña notan las variaciones. El gerente de Cambio Alemán Transatlántico, Jorge Arce, expone que el flujo de personas que se acercan a preguntar si el tipo de cambio aumentó en los últimos días.

“Antes adquiríamos la moneda argentina a excelente precio, ahora el margen se achicó, ahora la partida de la moneda argentina con la que contamos la estamos vendiendo por debajo de su precio normal”, expone.

Otras casas de cambio como El Tajibo venden el peso a Bs 0,325 y cifras similares manejan otras empresas del centro de la ciudad. Los cambistas también aprovechan para hacer negocio cambiando 0,34 de centavos boliviano por peso argentino.

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Golpe en la frontera

Desde hace una semana las ventas en el sector comercial de Bermejo se redujeron entre un 60% y 80%, tanto mayoristas como minoristas, se quejan del impacto por la poca afluencia de argentinos. Las galerías y puestos de ventas de ropa están casi vacíos con una disminución de compradores. “No sabemos si vamos a vender”, dice con preocupación la comerciante Juana Mita desde su puesto de venta.

En otras zonas temen que baje la afluencia de turistas del país vecino.  La variación del peso argentino con relación al boliviano, aún es imperceptible en la afluencia de argentinos que hacen compras en los mercados de Yacuiba y San José de Pocitos, aunque hay quienes señalan que estos aprovechan para conseguir dólares en territorio nacional.

“Algunos productos se hacen más caros para los argentinos, siendo que llevan de toda clase de productos. Pero ellos aprovechan para consumir alimentos como almuerzos o desayunos", manifestó Jorge Amachuy, vendedor de tarjetas de celular a pocos metros del puente internacional.  

Este medio también contactó al presidente de la Asociación de Bagalleros Gran Chaco, Venancio Ochoa, quien aseguró que el flujo de mercancías no es estable para los casi 800 trabajadores afiliados. Al ser consultado si teme por un posible aumento del traslado informal de productos, expone que ese no es asunto de él y que son las autoridades las que deben investigar.

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Minimizan la situación

De acuerdo con las declaraciones del vicepresidente Álvaro García Linera al diario Los Tiempos, la crisis de la moneda argentina no afectará a Bolivia , ya que la economía boliviana es “muy sana, es muy sólida” como para que pueda causar un perjuicio. 

El ministro de Economía, Mario Guillén, coincidió con el ‘vice’ y agregó que el modelo económico argentino priorizó el mercado externo, se abrió a la inversión extranjera, y al no generar lo suficiente, devaluó su moneda, lo que ocasionó un desequilibrio en sus valores de pago.

Sin embargo, hay quienes no coinciden con la palabra de las autoridades, como el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Marco Antonio Salinas. El ejecutivo señala que todo lo que sucede en Argentina le afecta a Bolivia, tanto en importaciones como en exportaciones, sobre todo a las empresas que producen alimentos.

El país gobernado por Macri es el segundo socio comercial de Bolivia en la compra de gas natural, después de Brasil.

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