POLÍTICA

Iglesia ve apertura al totalitarismo; el MAS la descalifica


Para los obispos, se malinterpretó el art. 23 de la Convención Americana. Evo Morales podrá ir a la reelección en 2019

La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), que agrupa a los obispos de la Iglesia católica en Bolivia, tomó posición contra la sentencia del TCP

07/12/2017

Los obispos de Bolivia condenan el fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) que habilita al presidente Evo Morales para la reelección indefinida, pese al mandato de la votación del 21 de febrero de 2016 que cerró ese camino. Según un comunicado que divulgaron ayer, con esa sentencia del TCP se abrió el camino hacia el totalitarismo.

“Se han roto los principios básicos de la democracia: el respeto a las leyes, a la institucionalidad y a la separación de los poderes del Estado, lo que abre el camino al totalitarismo y al dominio del más fuerte, con el consiguiente menoscabo de la libertad del pueblo. Esta sentencia significa un retroceso en la democracia del país, justo en el año en que se cumplen 35 años de su conquista por parte del pueblo boliviano”, dijeron los obispos, que el mes pasado calificaron de ‘sabia’ la decisión de este mismo tribunal cuando dejó sin efecto la unión de personas del mismo sexo en el marco de una interpretación de la Ley de Identidad de Género.
Como respuesta a la postura de la Iglesia, la diputada del MAS, Sonia Brito, dijo que la Iglesia católica utiliza el mismo discurso de la derecha política.

“El discurso que utiliza la Iglesia es el discurso de la derecha, el pueblo dice, habla y es diverso y hay que escuchar a las mayorías, a los sectores olvidados y ellos también tienen opinión unánime”, señaló en entrevista con radio Panamericana.

Los obispos, que titularon su pronunciamiento con la expresión Sin respeto a las leyes no hay democracia, manifestaron que no pueden callarse ante la sentencia del TCP porque desconoce dos referendos que se realizaron en Bolivia: la consulta que aprobó la Constitución en 2009 y la del 21-F de 2016.

“La sentencia malinterpreta el artículo 23 de la Convención Americana de Derechos Humanos, cuyo objetivo es justamente lo contrario (porque lo que busca en esa norma es) proteger a los ciudadanos de la perpetuación en el poder de los gobernantes”, remarcaron.



 




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