BOLIVIA

La coca del Vraem triplica su precio en Puno y Juliaca


En el Vraem la arroba de coca cuesta 120 nuevos soles, como Bs 300. En Juliaca y Puno se negocia a 350 nuevos soles. Investigan si hay fábricas

La hoja de coca es comercializada por ‘encargo’ en algunos mercados de Puno, en territorio peruano

07/05/2017

Laguna Temporal es un barrio de Juliaca, en Perú. En la zona el comercio informal va de extremo a extremo sin ningún tipo de control municipal. En medio de la venta de ropa usada, productos de limpieza y abarrotes están los bolsones de hoja de coca que es cultivada en el Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). Pocos la compran para masticar y su precio se triplica con relación a su costo en el norte peruano. 


El jefe de la macrorregión policial Puno-Madre de Dios, general Róger Tello Ramírez, explicó a EL DEBER que la hoja de coca llega a Juliaca y a Puno en camiones. Acotó que en estas regiones no se caracteriza el pijcheo (masticado) de la hoja, por lo que su precio se triplica a diferencia del Vraem. 
“No tenemos ningún caso de fábricas (de cocaína) en Puno o en Juliaca, pero es sospechoso que llegue coca del Vraem y que su precio se triplique”, dijo Tello. 


En Juliaca la arroba de la hoja de coca producida en el Vraem cuesta 350 nuevos soles, algo aproximado a $us 120. Este precio se triplica en referencia a su lugar de origen, donde la arroba cuesta 120 soles, cerca de $us 43.


Un oficial peruano de la Dirección Antidroga (Dirandro) explicó a este medio que se iniciaron operativos para verificar si existen fábricas clandestinas en los alrededores de Puno y de Juliaca. “No se explica que la hoja de coca triplique su precio acá (en Juliaca); llama la atención”, remarcó.    

La venta en Puno
Según el mismo oficial, existe la hipótesis de que los grupos narcos quieren evitar el tramo entre el Vraem y Puno con carga ilegal, evadiendo así puntos de control de aduanas. 
En Puno el panorama es similar. En el mercado central del poblado se vende la hoja de coca, pero a menor cantidad. Una vendedora relató que la arroba llega a costar 350 nuevos soles, pero que concretan la venta “a pedido”.


La ruta entre Puno y Desa-guadero tiene un control de aduana y policial; sin embargo, los agentes no revisan los bultos de los vehículos livianos, pero sí de los pesados.   
En Desaguadero la mercadería ilegal puede pasar por vía lacustre o rutas clandestinas. Hacia El Alto solo se pasa el control de peaje en Guaqui, donde los efectivos militares priorizan la revisión a vehículos de alto tonelaje.  



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