POLÍTICA

Evo crea Comisión de la Verdad y las FFAA señalan limitaciones


Su comandante dice que los archivos fueron destruidos para borrar evidencias. La comisión se propone hallar los restos y Racicot señala que existen mecanismos para obligar a los militares

Una mujer porta la foto del líder revolucionario en una movilización en la plaza 24 de Septiembre

22/08/2017

De entrada, las Fuerzas Armadas le señalaron límites al trabajo de la Comisión de la Verdad, que fue posesionada ayer por el presidente Evo Morales para esclarecer, en un plazo de dos años, las torturas, desapariciones, detenciones arbitrarias, asesinatos y abusos sexuales producidos durante las dictaduras militares de 1964 a 1982.

Y es que una delicada declaración del comandante en jefe de las FFAA, Luis Ariñez, parece desahuciar el objetivo encomendado por el mandatario, cuando la comisión ni ha empezado su trabajo. El jefe militar fue enfático al señalar que muchos de los archivos secretos que contenían información útil para hallar el paradero de los restos de desaparecidos, así como las víctimas, desaparecieron. “Si se pide y (si) se dispone la desclasificación de la información que las FFAA puedan tener de este periodo (el de las dictaduras militares), (esa información) está disponible”, dijo. Hasta ahí, todo en orden.

Sin embargo, luego cerró las posibilidades de la comisión: “El asunto es que tenemos información –la que se disponga–, pero si uno piensa que en esos archivos está toda la historia, no es así. Es posible que esa información haya sido destruida en su momento. Nadie deja evidencias, ese es el asunto. Pero abiertos nosotros (sí, estamos) con lo que dispongamos”.

De todas formas, Ariñez manifestó que esos archivos “no tendrían por qué ocultarse, estamos en un sistema democrático, un Estado de derecho. Haremos lo que corresponda, en el marco de las consideraciones y de la seguridad del Estado”.

El discurso de Ariñez fue posterior al del presidente Morales, que se mostró más entusiasta que el militar respecto a la comisión recién creada. “Quiero decir a los hermanos de la comisión: intenté (investigar) con varios comandantes de las FFAA para saber dónde se encuentran los restos de Marcelo Quiroga Santa Cruz. No pudimos, tal vez sea una de las metas de ustedes encontrar dónde está”, señaló. De hecho, Morales conminó a los militares. Luego se refirió a los miembros del Alto Mando.  Aclaró que para él ellos no son culpables, pero les reiteró su pedido de cumplir este objetivo.

Morales denunció que entre 1964 y 1982, 1.392 personas fueron asesinadas por las dictaduras, 486 desaparecidas y hubo 2.469 exiliados y confinados.  Pese a esas cifras, la comisión investigadora tuvo que esperar casi 12 años del Gobierno del Movimiento Al Socialismo para ser creada. Antes, la exCorte Suprema de Justicia, en 2010, ordenó a las FFAA la desclasificación de los archivos secretos de la dictadura de Luis García Meza (1980-1981) para investigar la desaparición de personas, pero esto no trajo resultados en favor de las familias de las víctimas. 

Quien sí se mostró optimista fue el representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los DDHH, Dennis Racicot, que expresó su esperanza porque “era una cuenta pendiente. Siempre es deseable que las FFAA colaboren con buena voluntad, pero, en todo caso, según la ley, la comisión tiene mecanismos para obligar a obtener la información deseada, la sociedad espera esa colaboración para obtener resultados esperados. Es difícil entender dónde están los restos de Quiroga Santa Cruz”, sentenció. Racicot puso el foco en una figura que representa la deuda de una democracia de casi 35 años que no consigue superar su pasado: devolver los restos de Quiroga a su hogar.

Conocido como un abogado cercano al presidente, el integrante de la comisión Eusebio Gironda subió la presión hacia los uniformados: “Lo que queremos es dar respuesta concreta a los familiares y al pueblo. Decirles dónde están enterrados, entregarles sus restos. Hay que hacer un trabajo fuerte y las FFAA tienen que ayudar a ello”.

La exministra de Salud Nila Heredia, el ex secretario ejecutivo de la COB Édgar Ramírez, Gironda, el ex dirigente campesino Teodoro Barrientos y la activista de DDHH Isabel Viscarra son los integrantes de la flamante Comisión de la Verdad.

Los primeros antecedentes en Bolivia para la creación de una Comisión Nacional de Investigación de Desaparecidos Forzados datan de 1982, pero no prosperaron. Afuera del país, la más reciente es la Comisión Nacional de la Verdad en Brasil (2012). Están también las comisiones de la verdad en Argentina (1983), Chile (1990), Uruguay (2000), Perú (2000), Paraguay (2003), Colombia (2005) y Ecuador (2007).

El ministro de Justicia, Héctor Arce, explicó que la comisión trabajará por el plazo aproximado de dos años. “Se creará una secretaría monitoreada por nuestro ministerio, pero con absoluta independencia funcional, aunque prestará asesoramiento técnico, forense, jurídico”.
Para Morales no hay que descuidar que detrás de las dictaduras militares estuvo el Plan Cóndor y detrás de eso, EEUU. Pero además sugirió investigar qué partidos políticos bolivianos participaron de las dictaduras. 

Isabel Viscarra, por ejemplo, dijo que “lo primero es hallar la verdad, saber que ese señor que anda muy tranquilamente por la calle es un criminal que participó en las dictaduras. Debemos saber quiénes causaron tanto dolor a nuestro pueblo. (...) Hay bastantes sueltos. No me haga hablar más, esto comienza”.
Extrañamente, fuera del Palacio, un grupo de activistas y familiares de víctimas de las dictaduras que exigen compensación desde hace años con una vigilia en El Prado paceño no pudieron entrar al acto. Es más, fueron reprimidos. Así que protestaron más. Así nació la comisión. 



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