POLÍTICA

Evo lleva la ley del Tipnis a Beni en medio de críticas


La ONU pide al Gobierno coordinar con los indígenas. Ferrier dice que no solo dialogan, sino que trabajan con ellos. Cívicos de Cochabamba denuncian que les impidieron entrar al Isiboro Sécure


10/08/2017

“Este es un problema entre benianos”, dice Álex Ferrier, gobernador de Beni, sentado en un sillón mullido en su despacho. Por la casona que alberga la Gobernación de Beni acaban de desfilar un grupo de dirigentes que gestionará el lleno total de la plaza central de Trinidad para este domingo, cuando Evo Morales promulgue la Ley de Protección del Tipnis, la norma aprobada el miércoles en el Senado y que -paradójicamente- levanta la intangibilidad del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure y permite construir el tramo para unir ya no San Ignacio de Moxos con Villa Tunari, sino a Trinidad con Cochabamba. 

Así lo ve Ferrier, que considera al acto del domingo como un hecho histórico para los benianos, como un acto de agradecimiento de Evo Morales al pueblo beniano. “Usted ha visto el movimiento en esta Gobernación, a las organizaciones sociales, campesinos, indígenas y empresarios que estarán en el acto del día domingo”, dijo Ferrier. 

Entre los que acudieron al llamado del gobernador había dirigentes interculturales, campesinos, ganaderos, colonizadores de Yucumo y también Pedro Bare, dirigente de la Central de Pueblos Moxeños, que fue bloqueado por gente de Yucumo en 2011, golpeado por policías en Chaparina el 25 de septiembre del mismo año y convencido de que era mejor trabajar con el Gobierno un año después.

La visión beniana

Cuando su jefe de prensa le muestra a Ferrier que el Comité pro Santa Cruz se opone a la construcción de la carretera por el Tipnis, el gobernador asegura que ninguna autoridad beniana se pronunció en contra de ninguna carretera cruceña, que ni siquiera opinan sobre el hecho de que haya un ingenio en pleno cuarto anillo y cañaverales que provoquen conjuntivitis a los cruceños todos los años. 

“Esta carretera nos abre las esperanzas de poder conectarnos al país. Es lo que deseamos los benianos”, explica.

Pese a las protestas que crecen en todo el país, el gobernador asegura que la vía significará el desarrollo de la capital beniana, que hoy sufre decrecimiento poblacional. El masista explica que Trinidad vive de la administración pública, de las fuentes de trabajo de la Gobernación, la Alcaldía y la Universidad Técnica del Beni, que por la falta de competitividad y debido a la falta de articulación no se instalan industrias y que toda la producción beniana se marcha hacia Santa Cruz para ser transformada y devuelta a un mayor precio a los benianos.

Según Ferrier, la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos fue declarada prioridad nacional desde la época del Gobierno de la UDP, pero fue Morales el que consiguió el dinero para construirla. Asegura que nunca hubo otro trazado, que siempre fue entre Monte Grande y Santísima Trinidad, antigua población indígena, hoy colonizada por cocaleros dentro del Polígono 7 del parque. Cuando se le pregunta cómo se evitará que el Tipnis sea deforestado en 18 años, como indica un estudio del PIEB, Ferrier se aferra a la aplicación de la ley que prohíbe asentamientos. 

“Somos los primeros productores de ganado en pie del país y los mayores productores de arroz de Bolivia, pero todo se va a los ingenios de Santa Cruz y vuelve al otro día pelado. No se pueden poner criadores de pollos ni de chancho porque un quintal de alimento balanceado cuesta Bs 120, mientras que en Santa Cruz vale Bs 70. El tomate que se consume en Beni viaja mil kilómetros desde Cochabamba. Ahora viajará solo 500”, explica Ferrier.

Para él, se trata de una carretera histórica, la que los benianos esperaron por generaciones y que ahora podrá hacerse realidad, pese a que asegura que aún no se tiene fecha para iniciar la construcción.

Responde a las críticas 

Mientras se convoca a protestas en el eje troncal del país y en las universidades públicas se preparan foros para debatir qué hay detrás de la carretera a través del Tipnis, la ONU pidió al Gobierno entablar un diálogo sincero con los indígenas del Tipnis. Consultado al respecto, Ferrier aseguró que no solo dialogan con los indígenas, sino que además trabajan a su lado. Asegura que cuando fue presidente de la Asamblea Legislativa Departamental de Beni acompañó al exministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, a entregar obras en todo el territorio. 

La seguridad de Ferrier contrasta con la voz quebradiza de María Guillén. La esposa de Fernando Vargas espera en la fría noche paceña que su marido concluya una reunión con los cívicos de La Paz. “Ayúdennos por favor, nos sentimos muy solos”, suplica la mujer. Los indígenas que viven dentro del Tipnis saben que esta vez, sin una ley que los ampare, tienen las de perder. 

Impiden ingreso a cívicos e indígenas
 Una comisión de cívicos de Cochabamba y líderes indígenas de la Subcentral Tipnis trataron de ingresar ayer a la zona del Conisur, en el Polígono 7 del parque, pero fueron retenidos en Isinuta, a 47 kilómetros de Villa Tunari.          
Según la denuncia de Juan Flores, presidente cívico cochabambino, un grupo de colonizadores les impidió el ingreso y los obligó a pararse frente a un paredón y luego fueron expulsados del lugar.
La intención de la caravana era verificar la construcción de puentes al interior de la reserva. La pasada semana, un equipo de EL DEBER verificó que se estaba edificando un puente sobre el río Isiboro, cerca de Puerto Patiño. Los cívicos e indígenas no pudieron llegar hasta allí.
 



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