BOLIVIA

Evo dota de represa a La Paz y carga contra los opositores


La obra de Alto Hampaturi es capaz de almacenar millones de metros cúbicos de agua. Morales aseguró que durante la crisis del agua lo quisieron ‘tumbar’

Evo Morales inspeccionó la nueva represa de Alto Hampaturi y anunció nuevas obras para La Paz

17/07/2017

Lo tenía guardado y eligió el acto de inauguración de la represa de Alto Hampaturi (La Paz) para decirlo, ayer, durante los festejos por la efeméride departamental paceña. El presidente Evo Morales entregó la obra en plena cumbre hacia Yungas, donde recordó la crisis por desabastecimiento de agua potable que azotó a la sede de Gobierno a fines del año pasado y reprochó que la oposición hubiese pensado que ese lío sería la “tumba de Evo”, cita Erbol.

Con la dotación de la represa, capaz de almacenar seis millones de metros cúbicos de agua potable y suministrar 300 litros por segundo del líquido vital (cuando sea necesario), Morales echó en cara que se está dando la solución para evitar el desabastecimiento en el futuro y además anunció la construcción de otras tres represas más.

Para algunos diputados de la bancada opositora demócrata, la nueva represa es insuficiente y el discurso del presidente es ‘hostil’ y muestra la ‘bipolaridad’ con que se maneja, hablando de unidad e inmediatamente golpeando al rival político.

“Lamentablemente, intentan usar algunos problemas para desgastarnos políticamente. ¿Qué decían ellos? Ahora llegó la oportunidad, ahora hay que tumbar al ‘indio’, hay que desgastar a este Gobierno, hay que acabar con el proceso de cambio. Solo piensan en acabar con el proceso de cambio, solo piensan en tumbarnos, no piensan en servir al pueblo boliviano. Seguramente ‘tumbando’ nuestro proceso quieren privatizar el agua, los recursos naturales y las empresas”, cargó el presidente contra la oposición, un día después de hablar de unidad en nombre de La Paz y del país.

Luis Felipe Dorado, diputado de la bancada demócrata y puntero político de la oposición, contestó con dureza. “Con una ‘miniobra’ el presidente pretende que soluciona un problema de fondo que se desnudó el año pasado en La Paz”.  

De acuerdo con la bancada demócrata, una garantía real de que el desabastecimiento de agua potable no se repetirá en la sede de Gobierno -que tiene alrededor de 800.000 habitantes, según el INE- es la construcción de al menos otras cuatro represas como la que se inauguró ayer. “El presidente no puede echarle la culpa a la oposición de sus errores, nosotros no lo mandamos a convertir las Epsas en una fuente de pegas para su gente”, retrucó Dorado.