BOLIVIA

“Estamos en el ciclo de bajada del MAS”


Dice que más allá de la coordinación, se debe apresurar el pacto fiscal, porque los gobiernos locales tienen más obligaciones pero pocos recursos. Se ve presidenciable y dice que la alianza con SOL.Bo es circunstancial y madura


15/07/2017

Félix Patzi dice que tiene la predisposición y credibilidad suficiente como para pensarse a sí mismo en medio de una elección presidencial. Pero falta tiempo para eso. Hoy su prioridad es luchar por un pacto fiscal por La Paz.

La Gobernación paceña se encuentra a menos de media cuadra del Palacio de Gobierno, pero al mismo tiempo está muy lejos en lo político. ¿Es fácil ser opositor y gobernador al mismo tiempo?

Creo que todas las gobernaciones y todos los municipios tienen distintos problemas y no porque estemos en la sede de Gobierno la cosa cambia. Lo que puedo decirle es que estando más lejos y más cerca, con una relación de coordinación se pueden hacer cosas interesantes. Pero no pasa por ahí, sí por una transformación del tipo de administración pública. Nosotros como país tenemos pendiente la redistribución de recursos económicos y de tipo de administración pública, toca hablar de autonomía. En términos políticos ejercemos de alguna manera la autonomía departamental, pero en términos financieros no se ha movido prácticamente. La Constitución Política del Estado, en el marco de autonomías, ha otorgado muchas competencias a las gobernaciones pero no hay recursos. De los impuestos que se pagan no percibimos ni un centavo. 

¿La autonomía no avanzó?
Lentamente, a partir de mi huelga de hambre, algo se ha movido, acordamos cerrar pasos que eran muy engorrosos, ahora en agosto debemos terminar el cronograma para el pacto fiscal, espero que así sea.

¿Cuál es su propuesta de pacto fiscal?
Se basa en redistribuir la coparticipación tributaria, los siete impuestos. Ahora el Gobierno central maneja el 75%. Las gobernaciones nada. Los municipios el 20% y la universidad, el 5%. Lo que proponemos es que el 65% sea el Gobierno, el 10% de las nueve gobernaciones, y el resto sin cambiar.

Es solidaria con el centralismo, porque el Gobierno tiene competencias fundamentales. Ese 10% debe ser repartido en función de la población. No quitamos un centavo. Ahora recaudamos un total de 38 mil millones en todo el país. El Gobierno se queda con 28 mil millones. La propuesta es que se quede con 24 mil millones. Las gobernaciones nos repartiríamos más de 3 mil millones. Para La Paz eso significaría al menos mil millones. Ahora recibimos 250 millones.

¿Qué se hace con eso?
Prácticamente, nada. Nuestros caminos los construimos por tramos. Mil millones ya es dinero para encarar competencias: hospitales de tercer nivel, caminos, obras de riego y otros. La otra propuesta es ampliar la coparticipación tributaria y los impuestos de hidrocarburos. Ahora se recauda a nivel nacional 3 mil millones de bolivianos. El Gobierno maneja el 75%, 20% las gobernaciones, y 5% las universidades. No participan las alcaldías en esto. La propuesta es que el ejecutivo controle la mitad, que las gobernaciones tengan un 20% y las universidades un 5%. Recibimos 120 millones y legaríamos a 200 millones. La tercera propuesta es la recaudación de los certificados de crédito fiscal, hablamos de 2.500 millones de bolivianos que se quedan solo con el Gobierno, proponemos que se quede con 65%, el 20% para municipios, 10% las gobernaciones y 5% las universidades. Con todo, afectaríamos solo el 11% al Gobierno. Esto significaría para llegar a un presupuesto de 1.200 millones  para inversión pública y ayudaría mucho.

¿Siente que hay un intento de desestabilizar su gestión?
No, esos movimientos desestabilizadores siempre van a haber. Además, no sería extraño. Un político tendría que ser tan racional, moderno, profundamente ecuánime para administrar racionalmente con el rival. Eso no existe en Bolivia ni en el primer mundo, por eso es política, ambas partes siempre lucharán para tener más rédito. El presidente cometió un error al no estar en los actos cívicos del 16 de julio por dos años, ahora buscar retornar.

De hecho usted le quitó al MAS la Gobernación. ¿Por qué se produjo esta situación?
Es que los desencantos son naturales, la política es cíclica, y eso también desencadenó mi presencia. Antes hubiera sido imposible. Estamos en el ciclo de bajada del MAS. En Achacachi, donde estuve hace poco, la gente ya no usa poncho rojo como una señal, eso lo decidieron en un ampliado porque ya no quieren estar con el partido de Gobierno. Eso es coherente con un ciclo político, ya no habrá la efervescencia que tuvo el partido de Evo Morales de 2006 hasta 2010 donde empezó a bajar.  

¿Y su liderazgo qué ciclo puede tener? ¿Se ve presidenciable, gobernador?
La política debe combinarse con la ciencia y la especulación. No hay futurología. En la vida política debe haber predisposición para seguir, en mi caso la hay para participar en las elecciones. En lo científico, veo contextos favorables para eso. Me refiero a carisma, tener credibilidad, los planos morales y el reconocimiento a réditos como persona. Lo académico no es primordial, pero se deben tener condiciones. Hay predisposición, pero depende de la gente, los votos dirán, selección natural, iré hasta donde me lleve el camino. 

Revilla también tiene pretensiones, ¿no?
La alianza con SOL.Bo es de respeto mutuo. Esa conjunción se basa en el respeto mutuo. Cada uno puede construir su destino político, Luis Revilla puede hacerlo, como yo también estoy en mi derecho. Lo veremos en el momento electoral hoy estamos en gestión dura. 






e-planning ad