Literatura

“En relatos para jóvenes no hay que decirles qué hacer”


Marcelo Iván Martínez Meneses fue el ganador de la IV versión del Premio Nacional de Literatura Juvenil. El escritor también fue el ganador de la anterior versión

Martínez (37) no tiene hijos, pero cuenta que tiene seis gatos que cría como sus hijos

12/11/2017

Sin duda alguna el escritor Marcelo Iván Martínez Meneses parece haber  encontrado las claves para conectarse con niños y jóvenes en las historias que cuenta. La mejor evidencia es que ganó la IV versión del Premio nacional de Literatura  Juvenil  con su novela El canal de Matías, premio que obtiene por segunda vez, ya que en 2015 lo obtuvo por Offline. Rastros de ausencia (en 2016 no hubo el premio) y  a lo que se  le suma el premio nacional de literatura para niños Abrapalabra, de la editorial La Hoguera, que consiguió por El ratón de campo y el papachiuchi y otros cuentos, galardón que le fue entregado en la anterior Feria Internacional del Libro de Santa Cruz de la Sierra. 


Martínez explica que las claves que él ha encontrado para escribir para un público juvenil es “que cuando uno escribe para jóvenes el relato no tiene que sonar aburrido, no sonar a sermón, que no sea moralista ni con tono de regaño. Nunca decirles a los jóvenes qué deben ni qué no hacer, simplemente a narrar una historia de manera ágil y entretenida. Con personajes que sean como ellos y en los que se puedan reconocer”, comenta el autor, que reconoce que la mayor fuente de inspiración de sus historias las recoge de su trabajo cotidiano, ya que es el gestor de un proyecto pedagógico que se llama Ratones educadores, lo que le permite conocer de cerca las inquietudes de los niños y jóvenes. 


Es en esa labor que se ha dado cuenta de que las nuevas tecnologías atraviesan todas las relaciones sociales de los jóvenes y la manera en que temas como el bullying se evidencian. Es precisamente esos temas los que aborda en El canal de Matías. “El tema central de la novela es acerca de un grupo de jóvenes, donde el protagonista principal se llama Matías, que tiene su canal de Youtube, es un youtuber que utiliza ese espacio en la red para  derrumbar algunos mitos urbanos, descubrir engaños y a través del cual analiza diversos temas de la cultura popular. En la novela  también se cuenta acerca del  bullying cibernético”, explica Martínez, que cuenta que escribe desde que era un adolescente, pero que lo hacía muy mal. Reconoce que fueron sus estudios de Literatura en la Universidad Mayor de San Andrés, los que pulieron su escritura y que además se apoya en la opinión y las sugerencias de sus amigos para ver si sus relatos funcionan o no. 


El escritor reconoce que escribir  para niños y para jóvenes “es mucho más exigente porque hay que tener más cuidado con el lenguaje que uno utiliza y las temáticas, además hay que ser amenos e interesante”, algo que no siempre se logra.  
Martínez  no cree que los temas y los problemas que afectan a los jóvenes de hoy sean diferentes a los que él percibió en su juventud. “La tecnología es la transversal de todo. Todo lo que pasaba antes, ahora pasa  igual, pero a través de las nuevas  tecnologías y la internet. En el fondo las temáticas no han cambiado mucho”, sostiene el escritor, que admite que no se lleva muy bien con la poesía, pero que disfruta al escribir cuentos y novelas. 


El narrador adelanta que ya prepara la segunda parte de Offline. Rastros de ausencia, novela donde aborda el tema del  tráfico y trata de personas, pero en un tono accesible para los jóvenes, algo que hasta ahora ha logrado hacer.