BOLIVIA

En la era Evo, Yungas erradicó el doble de coca que Chapare


Adepcoca critica al Gobierno. Un viceministro dice que el alejamiento con el sector no es total. Entre 2006 y 2015, según Unodc, en Yungas se eliminaron 4.900 hectáreas y en Chapare, 2.300

Se sienten discriminados los cocaleros de La Paz señalan que el Gobierno favorece a los de Chapare. Unas 4.900 hectáreas de cultivos de coca se erradicaron en Yungas, entre 2006 y 2015 / Foto: Gabriel Vásquez

18/06/2017

En el periodo que el presidente Evo Morales lleva en el poder, en Yungas se eliminó el doble de coca que en Chapare. Los miembros de la Asociación de Productores de Coca (Adepcoca) de Yungas se molestaron y rompieron con el Gobierno porque, con el reglamento y la Ley de la Coca que se aprobó, ellos dicen sentirse relegados.


El viceministro de Coca y Desarrollo Integral, Wilfredo Llojlla, que es yungueño, niega la ruptura del Gobierno con los cocaleros de toda su región y cree que es solo con la cúpula de Adepcoca. “Existen tres organizaciones muy fuertes: la mancomunidad de municipios (que representan a las alcaldías de la zona), está también la Cofecay varones y mujeres (que es la máxima organización de Yungas), como la parte administrativa de Adepcoca, que no rompieron”.


El monitoreo de cultivos de coca en Bolivia, de la Oficina de Naciones Unidas Contra las Drogas y el Delito (Unodc, por sus siglas en inglés), establece una tendencia sostenida durante el Gobierno de Morales, hasta la última medición, en 2015. Ese fue un año clave porque registró las cifras más bajas en hectáreas de coca de la gestión de Morales: 14 mil hectáreas en la región paceña y 6.000 en Chapare.


Tomando en cuenta 2006 como punto de partida y el último reporte de Unodc como el de llegada, Yungas eliminó 4.900 hectáreas y Chapare solamente la mitad; es decir, 2.300.


La Ley de la Coca reconoció hasta 22.000 hectáreas legales: 14.300 en La Paz (2.300 más que las que aceptaba la Ley 1.008); y 7.700 en el trópico de Cochabamba (que para la antigua norma era una zona de producción no permitida). El dirigente de Adepcoca, Gerardo Ríos, ve que es “una discriminación a los productores de tres provincias. Se legaliza la coca que no se consume, eso es lo que pasa”.
En Yungas no aceptan la norma porque siempre consideraron que la hoja de Chapare no es legal y observan que el rendimiento en Yungas no es igual.


Para Llojlla “se necesita hacer una evaluación con más detenimiento. Estos argumentos (la comparación de hectáreas erradicadas) salen justo cuando se niegan a consensuar el reglamento”. Y, de hecho, en Yungas declararon persona no grata al ministro César Cocarico y hubo enfrentamientos en Arapata.
La superficie excedentaria de Yungas siempre fue mayor a la de Chapare. Pero la dirigencia de Adepcoca nunca reconoció el cato (extensión de 40 x 40 metros), una concesión que los cocaleros del trópico le arrancaron al Gobierno de Carlos Mesa pese a que la antigua Ley 1.008 la consideraba un área en transición y no para el cultivo legal.


La diputada cocalera de Chapare, Juana Quispe, respondió: “Nosotros conquistamos el cato de coca y no cultivamos a diestra y siniestra, eso lo deben tener claro los hermanos de Yungas”. 
Ríos dijo que otra cosa que causó malestar son los trámites de comercialización, muy complicados para los yungueños, mientras que en Chapare no hay mucho control. El viceministro, por su parte, admitió que en ese punto la responsabilidad le corresponde a la Dirección General de Coca e Industrialización (Digcoin). 



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