Cultura

El trabajo de Daniela Cajías destaca en Las dos Irenes


Fue la directora de fotografía de la película brasileña. En el Festival de Cine de Guadalajara ganó en esta categoría


Daniela Cajías reside actualmente en Madrid

29/10/2017

Daniela Cajías y Fabio Meira estudiaron juntos en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en Cuba. La amistad que forjaron y el reconocimiento del trabajo de cada uno sirvió para que Meira invite a Cajías como directora de fotografía de su primer película, Las dos Irenes.

“En Cuba hicimos varios trabajos juntos y fuimos desarrollando nuestra manera de trabajar, desde que egresamos fui varias veces a Brasil a trabajar con el en proyectos más pequeños”, señaló Cajías, que en estos días está con Meira presentando el filme en el Festival de Cine de Valladolid.

 
Para Las dos Irenes, Meira le planteó a Cajías trabajar con luz natural y así crear una imagen difícil de ubicar en el tiempo. “Con excepción de las noches y las escenas en el cine, nuestra única fuente de luz fue el sol. Esto no quiere decir que hayamos rodado con la luz que entraba por las ventanas, todas las escenas están muy elaboradas, la luz fue redireccionada, rebotada, bloqueada y  filtrada para dar la atmósfera adecuada a cada escena. También para tener continuidad de luz y la comodidad para que las actrices no estén pendientes de que la luz se vaya, que muchas veces es el problema cuando trabajas con el sol que esta moviéndose continuamente”, explicó la cinematógrafa nacida en La Paz.

La película fue rodada con la cámara Alexa XT y óptica LOMO, esta combinación -explicó Cajías- les permitió romper con la imagen digital que inconscientemente llevaría al espectador a  la actualidad. Para imprimir ese anacronismo en la imagen también fue indispensable el talento de Fernanda Carlucci en la dirección de arte y Anne Cerutti en vestuario. “Para mi era muy importante  que la textura de las pieles de las dos niñas, Priscila Bittencourt e Isabela Torres, fuera casi como pétalos de rosa y lo conseguimos gracias a esta óptica y al excelente trabajo del maquillador Marcos Freire. Fue un gran placer trabajar en Brasil con todo el equipo técnico y el maravilloso elenco”, dijo Cajías.
 
Con créditos en películas de Bolivia (trabajó en Los viejos, de Martin Boulocq; Hospital Obrero, de Germán Monge; y con Sergio Bastani en el tríptico Rojo, Amarillo y Verde) de Colombia y de España, Cajías vive en Madrid, y tiene dos proyectos en películas latinas.
 
“En Bolivia el apoyo estatal es casi nulo, es urgente reformar la ley del cine y tener el apoyo necesario para  acompañar todas las etapas en el difícil y largo camino que significa hacer una película. Somos muchos los cineastas que tenemos que irnos de Bolivia para poder desarrollar nuestra profesión. Talento sobra, creo que está demostrado”, comentó Cajías sobre las diferencias de producción entre el cine boliviano y los países donde ha colaborado. 



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