EDITORIAL

El equipo para La Haya




15/12/2016

El expresidente Eduardo Rodríguez Vetzé anunció la destitución del también expresidente Carlos Mesa Gisbert del cargo de vocero boliviano en el caso presentado por el país ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya contra Chile por el incumplimiento de compromisos para dotar de un acceso al océano Pacífico a Bolivia. Pocas horas después, dijo que lo había hecho solo a título personal.

Todo el procedimiento ha sido, por lo menos, irregular, porque no fue Rodríguez Veltzé quien puso en el mencionado cargo a Mesa Gisbert, sino el presidente Evo Morales. Eso es lo que reclamó el despedido, al exigir que sea Morales quien le diga si sigue o no en el cargo. De todos modos, el presidente Morales no aludió al tema.

Se trata de una situación que debilita al equipo boliviano porque, para comenzar, muestra que la causa ha sido contaminada por diferencias de política interna, algo que debía haberse evitado por todos los medios para dar la impresión de que toda Bolivia está detrás de la gestión. En Chile, en cambio, ha habido una sola deserción, la de José Miguel Insulza, pero voluntaria y por motivos electorales, pues el secretario general de la OEA quiere presentarse como candidato a la Presidencia en los próximos comicios.

El caso de Mesa es diferente porque él no ha admitido todavía que quisiera ser candidato en las elecciones de 2019, a pesar de que algunas encuestas lo señalan como el más calificado para rivalizar con un candidato del partido de Gobierno. El expresidente Mesa fue aliado del actual presidente Morales cuando se debatía, en 2005, si Hormando Vaca Díez o Mario Cossío sería designado presidente. Ambos se opusieron a que el cruceño o el tarijeño llegue al cargo de presidente, con lo que provocaron que el designado termine siendo Rodríguez Veltzé.

Además, Mesa calificó a Morales como uno de los mejores presidentes de la historia de Bolivia, comparándolo con Andrés de Santa Cruz, a quien él, como historiador, señala como el mejor de todos. La causa de La Haya puede dar una satisfacción a Bolivia, dice el Gobierno, aunque el abogado español Ramiro Brotons, contratado por el Estado boliviano, dijo que todo el proceso fue un error y que lo conveniente hubiera sido dialogar con Chile y llegar a acuerdos, en lugar de iniciar este proceso. Pero ya que el país está en este empeño, por lo menos corresponde que los actores muestren alguna dosis de coincidencias.