BOLIVIA

Cárteles de Brasil buscan controlar laboratorios de cocaína en el país


El jefe de la PM brasileña lo advierte. La Policía boliviana admite que es un riesgo que está latente, porque las organizaciones como el Comando Vermelho, el PCC y el B13 quieren expandir su trabajo y mejorar su negocio

El 90% de las espacios donde se instalan están en la zona oriental del país (Pando, Beni y Santa Cruz)
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27/08/2017

La Policía Militar brasileña reveló a EL DEBER que los cárteles brasileños como el Primer Comando de la Capital (PCC), una fracción de esta organización conocida como el B13, que opera en la región de Acre colindante con el país; y el Comando Vermelho, buscan establecer bases en Bolivia, para tener el control de la purificación de la pasta base cocaína y del paso de las armas a su país.  

Fredson Araujo, comandante del 10º Batallón de la Policía Militar en Brasileia, indicó que el Comando Vermelho, el PCC, y su organización socia el B13, bautizada así porque nació con esa cantidad de integrantes y que ahora tiene más de 3.000 soldados en Acre, intercambian por ahora droga y armas por vehículos, principalmente camionetas Hilux en las líneas fronterizas con Perú y Bolivia.

Sin embargo, la autoridad militar afirma que hay un elemento mucho más delicado. “Estos grupos criminales han detectado que Bolivia es un gran proveedor de droga y ahora también se dieron cuenta de que si logran pasar al lado boliviano pueden tener el control de la producción.

Tenemos información de que su objetivo es establecer una base de operaciones en su país”, aseveró

Araujo acotó que “si penetran a Bolivia saben que podrán controlar y obtener mayores ganancias con la refinación de la cocaína”, proceso que se realiza en laboratorios de cristalización. Al someter la cocaína base al proceso, se la convierte en clorhidrato, droga de máxima pureza, con la que el negocio es más rentable.

El jefe de la PM brasileña complementó que lo mismo ocurrió ya en Paraguay, “donde agrupaciones criminales brasileñas lograron establecer bases en algunos lugares”. De hecho, la ciudad de Pedro Juan Caballero, por ejemplo, ha sufrido la expansión del narcotráfico y la delincuencia por ese motivo y es un ejemplo de lo que podría ocurrir con Cobija.

La autoridad brasileña destacó que esta penetración no se ha consolidado aún gracias a las labores de interdicción que realiza la Policía boliviana. 

“Libran una intensa lucha para evitarlo, tienen todo nuestro apoyo, hay un trabajo intenso de intercambio de información e inteligencia, que ha tenido excelentes resultados en el último tiempo”, aseveró.

Hasta la fecha en el país la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) ha destruido 23 laboratorios de cristalización de pasta base de cocaína, de los cuales un 90% se han encontrado en la zona oriental del país, donde los departamentos de Pando, Beni y Santa Cruz son frontera con la tierra de los cárteles brasileños. 

Acciones conjuntas
Actualmente los pasos fronterizos oficiales entre Bolivia y Brasil, en la región de Pando, se cierran después de la medianoche hasta las 6:00 del siguiente día. Esta acción, coordinada entre ambos estados, busca frenar los delictos que se registran en la zona y evitar la consolidación de los planes que las organizaciones brasileñas preparan.

El comandante de la Policía de Pando, coronel Octavio Gutiérrez manifestó que duda que los cárteles puedan tomar el control de la producción de cocaína en Pando, “porque en esta zona no hay materia prima para la producción, y Bolivia sólo sirve de tránsito de la droga de Perú”.

Sin embargo, el jefe policial complementó que “lo que sí podría ser un gran negocio es refinar la droga proveniente de Perú. Se puede dar, es un riesgo, estas organizaciones buscan asentarse en mayor territorio y tener más espacio para sus actividades ilícitas”.

Por ahora, como ya informó este medio hace dos semanas,   las mafias brasileñas usan los cruces de la población boliviana de San Pedro de Bolpebra con la ciudad brasileña de Asis y Iñapari de Perú; Extrema de Bolivia con San Lorenzo, cerca de Puerto Maldonado, departamento Madre de Dios de Perú; Soberanía (municipio de Filadelfia) con Santa María de Perú y Chivé con Puerto Hit de Perú, área por donde la droga es transportada por el río Madre de Dios.

De hecho, Araujo explicó que la droga que proviene de Bolivia pasa a Brasil por la extensa frontera que comparte con los departamentos de Beni, Pando y Santa Cruz. “Esa cocaína tiene como destino final Europa, pero debemos señalar que mucha de ella se queda en territorio brasileño, lo que nos preocupa mucho”, aseveró.

En cuanto al tráfico de armas, advirtió que Bolivia es un país por donde pasan pistolas y fusiles de fabricación rusa, argentina, austríaca, chilena, “llegan a Brasil y son adquiridos por grupos delincuenciales. Todo este material se queda con ellos. Es decir, Brasil es el destino final”.

Gutiérrez explicó que tras la decisión de cerrar el paso de vehículos se debió, aparte del intercambio de camionetas por drogas, “tenemos que sentar presencia. Se han producido, en el último año, alrededor de 20 secuestros que han afectado a las familias bolivianas”, aseveró.

En algunos casos hubo denuncias, en otros los familiares simplemente pagaron los rescates exigidos por los delincuentes. “Esas son acciones del B13. Hemos capturado a varios delincuentes que intervinieron en estos ilícitos”. 

El jefe de la PM de Brasileia, aseveró que esos casos afectan solo a Bolivia. Sin embargo, Gutiérrez reiteró que es inadmisible que “Cobija se esté convirtiendo en una ciudad tránsito de la delincuencia”.  



 




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