ENTREVISTA

Carlos Valverde: “El mismo que se fue es el que vuelve: contestatario, con capacidad de denuncia”


Después de más de un año en Buenos Aires, no se arrepiente de nada de lo revelado sobre el caso de Gabriela Zapata

Valverde respira aires cruceños de nuevo. Estuvo 16 meses fuera

27/09/2017

Carlos Valverde no se queja de nada. Asume que se fue sin que lo echen y volvió sin que lo llamen. Disfrutó Buenos Aires, extrañó e hizo sufrir a su familia, pero está convencido de que no cometió errores en su trabajo sobre el caso Zapata y defiende sus revelaciones. Valverde volvió y viene con ganas de trabajar en nuevos datos.

¿Cómo te ha recibido Santa Cruz de la Sierra?
Me sigue llamando la atención la fuerza de las redes sociales, es impresionante el estallido. En la calle, la gente me mira con la pregunta ¿será él? Y me saluda con afecto.

Fueron 16 meses fuera del país, ¿qué lección te deja?
No es agradable estar en otro lado obligado. De todas manera agradezco haber vivido en Buenos Aires como un ciudadano más. Soy enamorado de Buenos Aires. Desenvolverme en el cotidiano usando los subtes, usando los tres, moverme como un porteño más. De eso no me puedo quejar. De todas maneras, la tierra tira, a uno no le enseñaron a vivir en la distancia. Se hizo menos pesado al tener WhatsApp, hablás todos los días y se hace más llevadero y en la mayor parte del tiempo estuve con mi mujer. Eso me ayudó mucho. Soy medio reacio a eso de hablar por Skype porque creo que uno tiene que adaptarse a su situación, tomarla y asumirla. A mí nadie me obligó a irme. A mí me lo sugirieron algunos compañeros. 

¿Quiénes te sugirieron irte?
Voy a nombrar a una sola persona, Amalia Pando, que me llamó a esta casa en mayo de 2016. Me dijo: “Andate hermano porque tu situación es insostenible”. Después me llamaron tres periodistas de La Paz y un abogado de derechos humanos, que me dijeron que no era muy seguro que me detengan, pero era muy posible. Frente a situaciones como esas dije, mejor me voy, estoy un tiempo allá y el tiempo se hizo más largo. Esperé hasta marzo escribiendo el libro Zapatazo, porque tenía que ver en qué terminaba el juicio del caso Zapata. Así como me fui por mi cuenta, decidí volver por mi cuenta.

El ministro Ferreira dijo que tenés las garantías para quedarte, ¿qué opinás?
Lo celebro. No he venido a hacerme el macho ni el atropellador, pero tampoco voy a fingir ser un manso. El mismo que se fue es el que vuelve, contestatario, con capacidad de denuncia. En este año y fracción descubrí que tengo más de tres millones en Fecebook Live, más de dos millones de reproducciones en YouTube. No voy a traicionar mi forma de ser para parecer buenito. No tengo asuntos personales con el Gobierno, sí críticas duras y fuertes. Me parece bien que Ferreira diga que no se van a violar mis derechos. Ya es medio complicado cuando un ministro garantiza tus derechos,  debería darse por sobreentendido.

¿Cómo ves tu primicia del 3 de febrero a la distancia?
No me equivoqué en nada. Estoy haciendo un curso de periodismo de investigación en la Editorial Perfil. Les expliqué todo, incluso el quiebre cuando descubrí que el niño no existía.  Me dijeron que la mitad de Argentina me hubiera puteado por haberlo dicho así y la mitad me hubiera aplaudido. Para ellos estuvo bien, porque lo importante es buscar la verdad. Yo dije que el niño no nació y el presidente, cuatro meses después, dijo también que no nació.

También cuestionan la fuente del certificado de nacimiento, ¿cómo lo conseguiste?

Lo conseguí de una notaría de registro civil. Venía siguiendo el caso durante diez meses, y no lo saqué hasta que confirmé que Zapata trabajaba en una empresa que tenía relación con el Estado. El día en que la CAMC sacó una separata en El Deber, pedí a mi asistente que me consiguiera el documento. Eso me sirvió para constatar la relación entre Morales y Zapata. Después no pudieron negarlo y las contradicciones fueron terribles. Cuando sumás todo eso y lo juntás, llegás a la conclusión de que Valverde no mintió en nada.

¿Qué viene de aquí en adelante para vos?

Seguir trabajando. Espero hacer un programa de televisión, tengo algunos problemas con algunos anunciantes que se nos han retirado de la radio y  temo que sea por presiones. Vamos a reforzar la parte de redes sociales e internet y voy a seguir escribiendo y diciendo cosas. Estoy muy interesado en el tema que publiqué sobre la presencia de los venezolanos en Bolivia en septiembre de 2008, en Porvenir. Tengo un documento secreto del Gobierno brasileño en el que el
Estado Mayor venezolano reconoce el paso de los aviones por territorio brasileño. Tengo el documento oficial. Hay dos o tres cositas que si las llego a constatar, este país es de chiste y es lamentable que se maneje así. Voy a seguir haciendo lo mismo. No vengo a desafiar a nadie ni a mostrarme condescendiente ni a mostrar que entrego una hoja de laurel y olivo. Vengo a seguir siendo el mismo. 

¿Qué aprendiste como hombre y profesional?
La vida te da enseñanzas. Este es un oficio de mucha más responsabilidad y de mucho más riesgo del que uno cree. Confirmé y reforcé el valor de la familia. Le doy dolores de cabeza con esto. Hay que poner más esfuerzo que talento en la profesión. El talento es la chispa que enciende, lo demás es sentarse en el carro y manejarlo.  


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