BOLIVIA

Así fue el rescate de la quinta víctima de la mazamorra en Tiquipaya


Vecinos de Doroteo Acuña relatan que no lograron convencer al hombre para que escape a tiempo del alud que sepultó su vivienda bajo tres metros de lodo

Los rescatistas trabajan con ayuda de maquinaria pesada. Foto: Wilfford Miranda
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13/02/2018

Este lunes de Carnaval a las 12:10, tras seis días de intensa búsqueda, una de las extremidades de Doroteo Acuña sobresalía entre el lodo y escombros en Tiquipaya. Elvia Claure, rescatista del SAR Bolivia, se acercó al cuerpo para confirmar el hallazgo. La labor que en primera instancia se había desarrollado en la vivienda de la víctima, luego se había trasladado a lotes adyacentes y sorpresivamente dio resultado a pocos metros del ingreso a la morada. El SAR estuvo trabajando junto con maquinaria pesada prestada por el Municipio de Quillacollo y después por la Gobernación de Cochabamba.

La información previa distrajo las labores de rescate. Eliseo Acuña vivía solo en su vivienda y vecinos aseguraron haber tratado de rescatar al hombre de 77 años, minutos antes de que la mazamorra llegue a sus viviendas. Bernardo Araníbar, coordinador del SAR Bolivia, contó en exclusiva para EL DEBER toda la información que consiguió para la búsqueda de Doroteo Acuña. “Los vecinos le abrieron la puerta del vehículo y le dijeron que se suba, pero él no quiso. Los señores vieron que la mazmorra venía y ante la terquedad del señor se fueron de retro en su movilidad porque no les dio para salir por la calle superior, buscaron una ruta inferior porque la mazmorra venía de arriba. Al ir de retro vieron como el señor había cerrado su puerta y la mazmorra ingresaba a su vivienda”, narró Aranibar.

Con esos testimonios de los vecinos y la petición de la familia Acuña, el SAR Bolivia inició las labores de rescate en la vivienda. El primer día encontraron una linterna encendida. El segundo día terminaron de revisar su hogar que contaba con habitaciones al fondo y un gran patio con variedad de plantas, según las hijas del señor.

Por la fuerza con la que la mazamorra ingresó a la vivienda,  y al no obtener resultados en el interior, se supuso que Acuña había sido arrastrado a los lotes aledaños, donde fueron encontrados pertenencias suyas, como ropa, cocina, colchones y una bicicleta.

La búsqueda se concentró allí el tercer, cuarto y quinto día, incluso las labores de búsqueda por parte de un can especializado en la tarea se vieron perjudicadas por la inestabilidad del terreno. El lodo de la mazamorra tenía 3 metros de profundidad.

Al no hallar la puerta principal, se decidió rastrillar el ingreso a la vivienda y este lunes de Carnaval, el sexto día desde el desastre, las labores iniciadas a primera hora dieron frutos al medio día con el hallazgo del cuerpo de Doroteo Acuña en medio del lodo.

Elvia Claure, responsable de la búsqueda por parte del SAR Bolivia, aseveró que si bien los vecinos lo vieron ingresar, la información incompleta aumentó el margen de error, “Todos estos días se trabajó con información incompleta, lo que alargó las labores. Pero ya encontramos a la persona desaparecida” acotó Claure.

La rescatista, con trece años de experiencia, destacó que para este tipo de trabajo fue esencial la maquinaria pesada.

La noche del domingo los municipios de Quillacollo y Colcapiruha se vieron afectados por nuevas inundaciones. En Colcapiruha, la torrentera en Duralit cerca al km. 7 de la Av. Blanco Galindo fue obstruida por un tronco y el agua de ese canal se desbordó hacia la avenida principal que conecta a Cochabamba con Quillacollo. A las 9 de la noche, el agua ingresó a viviendas del Barrio Minero. En Quillacollo, se afectaron viviendas a la altura del puente de Cotapachi y también en Esquilan, ambos por el desborde del río.